22 de julio 2004 - 00:00

Las 10 diferencias entre el mapa del delito argentino y el estadounidense

Las 10 diferencias entre el mapa del delito argentino y el estadounidense
Existen amplias diferencias entre el sistema de mapeo del delito argentino -al menos el porteño y el bonaerense, que fue presentado oficialmente la semana pasada con grandes excepciones para su lectura-y el «Compstat», de Estados Unidos. El programa estadounidense de registro del crimen -en el que se inspiraron los argentinos-fue creado en 1994 y comenzó a funcionar en Nueva York bajo supervisión del comisario William Bratton. Fue responsable de la mayor merma del delito en la historia de ese país.

Por esos resultados, en el plan trienal de seguridad 2004-2007 que presentó el gobierno de Néstor Kirchner, se incluyó la generación de un mapa de los delitos de todo el país, que se está armando. El bonaerense, comenzó a funcionar hacia 2002 con un préstamo del BID de u$s 600 mil. La semana pasada fueron mostrados sus primeros resultados al público aunque con falencias que requieren mayor análisis.

Este diario consultó a expertos en seguridad para evaluar si el esfuerzo por «mapear» logrará resultados parecidos a los que se alcanzaron en Estados Unidos, en un momento donde la lucha contra la inseguridad es un tema clave. Estas son las 10 diferencias que se encontraron:

1) LA RECOLECCION DE DATOS


Es la diferencia base. En Estados Unidos existe un sistema informático único encargado de reunir la información de los ilícitos que se ingresan en cada comisaría en cualquier punto del país. No se llenan papeles sino una planilla informática. Esos datos (gracias al software o programa utilizado, llamado UCR o Reporte Unico del Crimen), una vez tipiados pasan a formar directamente parte del mapa del delito, que se actualiza minuto a minuto en tiempo real.

En la Argentina, la recolección es manual al principio y luego se digitaliza por selección. Una vez tomada la denuncia manualmente en la comisaría, se envía como instrucción penal preparatoria a la fiscalía, donde se realiza un memorándum de algunos tipos de ilícitos. A nivel departamental en el conurbano, se utilizan los partes urgentes para el armado del mapa, lo que significa que la representatividad real del mapa del delito sería inferior a 15% de la realidad (es decir, no se digitaliza todo). A esto debe agregarse una «cifra negra» de delitos que no se denuncian que en Capital Federal alcanza a 70% aproximado y en territorio bonaerense, más de 80%.

2) LA ACTUALIZACION


El llamado «crime mapping» estadounidense renueva sus datos por minuto, porque -como se dijo-se arma cuando se ingresan las denuncias en el sistema único informático. En la Argentina, hay que esperar más tiempo. El mapa de la Capital Federal, tiene su última actualización fechada en junio y el bonaerense, que presentaron hace una semana, promete ser mensual.

3) FORMA DE MAPEO


En Estados Unidos existe el concepto de lo digital y lo dinámico a la hora de graficar el delito. En el país, en cambio, el mapa es analógico -se hace «a mano»- y además, «estático». Cuando se comete un ilícito, en general no se produce un solo delito sino varios. Por caso, robo a mano armada que deriva en una persecución y tiroteo y finalmente en un homicidio. El mapa argentino del delito, anotará «robo a mano armada» u «homicidio», sin integrarlos.

4) LA SELECCION


Mientras que en cualquier comisaría de Estados Unidos es posible categorizar un delito para ingresarlo inmediatamente en el mapa, en la Argentina, sólo se mapea lo que no se perdió en la comisaría, en el camino comisaría-fiscalía o viceversa. Además, el mapa se arma con los delitos más graves y no con todos los delitos.

5) COMPARACION


Los mapas porteño y bonaerense de los ilícitos denunciados -por lo menos los que se presentaron públicamente-no incluyen información de años anteriores. Esto imposibilita realizar una comparación vertical de los delitos. El porteño cuenta con la información de los primeros cinco meses del año, el bonaerense, parece descolgado de toda historia.

6) LA FINALIDAD

La idea del mapa inteligente del crimen estadounidense es lograr desplazar efectivos y móviles en distintos horarios y días a los lugares donde se está produciendo un incremento del crimen. Es altamente efectivo por su actualización instantánea en todo el país. En la Argentina, parece desvanecerse la idea de su utilización para el mapeo de la gestión policial, de las evoluciones y finalmente, por la pobre representatividad de la muestra, del delito.

7) LA PUBLICACION


El «crime mapping» puede leerse desde cualquier página de Internet. Es posible localizar el barrio en donde se vive y explorar qué tipo de delito fue el más denunciado desde 1994. En la Argentina, el mapa bonaerense no tiene formato gráfico -es decir, no está armado ni siquiera como mapa-y no se publica en Internet. El porteño, sí, pero como se dijo, sólo desde enero.

8) LA UBICACION


El mapa norteamericano permite indagar el delito por caso, en el recorrido que tiene una avenida o en las manzanas de un barrio. El bonaerense habla de las departamentales o de municipios, y el porteño, de los barrios.

9) TIPO DE SOFTWARE


En todo sentido, el software utilizado en Estados Unidos es superior porque permite infinidad de búsquedas con altísima precisión de resultados. Del porteño sólo pueden leerse algunas planillas de lo denunciado en las comisarías y los días y horas del delito en los barrios. Del bonaerense, y por ahora, cantidades.

10) SERIEDAD


Finalmente, el «mapa del delito» estadounidense es fiel reflejo del comportamiento y evolución de las denuncias y, el argentino, sólo refleja algunos delitos certeramente como ser los homicidios y robos de autos -porque se denuncian casi siempre y porque en general, son seleccionados para el armado del mapa-.

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