El ministro de Seguridad de la Ciudad de Buenos Aires, Horacio Giménez, confirmó que los detenidos que protagonizaron el motín en una alcaidía del microcentro y retuvieron a personal policial serán acusados por robo, privación ilegítima de la libertad y amenazas, lo que agravará las penas que ya cumplen. El funcionario también anunció que la dependencia permanecerá cerrada temporalmente y que los presos serán trasladados a otras instalaciones.
"El celular que usaron los delincuentes presos es el que le robaron al oficial mayor que estaba retenido. Le vaciaron todas las cuentas, por eso también la acusación de robo", explicó Giménez en rueda de prensa. Según detalló, durante el episodio también sustrajeron teléfonos, dinero, alhajas y prendas pertenecientes al personal policial.
El incidente comenzó cerca del mediodía con una pelea entre los reclusos. Según la reconstrucción del ministro, la Policía ingresó para separar a uno de los internos y los otros nueve se acercaron para increparlo. Cuando los efectivos intentaron poner orden, un subcomisario, un inspector y un oficial mayor fueron tomados de rehenes.
"Tras un rato de conversaciones, se recuperó la libertad del subcomisario y del inspector; quedó el oficial mayor hasta que terminó la negociación", relató Giménez. Para abordar la situación, se conformó un comité de crisis con participación de la Policía de la Ciudad, el Ministerio de Seguridad, Bomberos, el SAME y personal del Servicio Penitenciario de la Nación.
El ministro Giménez confirmó que no hay heridos
El funcionario aseguró que las 23 personas involucradas en el episodio fueron revisadas por el SAME y se encontraban en buen estado de salud, al igual que el personal policial. "No hay ninguna persona herida", afirmó, y precisó que el oficial retenido fue asistido por profesionales de la salud mental.
Giménez también negó que el conflicto se hubiera originado por una negativa a trasladar detenidos a la cárcel de Marcos Paz. En ese sentido, señaló que el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, firmó un acuerdo con la ministra de Seguridad nacional, Alejandra Monteoliva, para trasladar a 700 detenidos en dos etapas.
"La negociación era para preservar la integridad del personal policial. Nunca hubo un intento de evasión", remarcó el ministro. Además, indicó que siete detenidos que no participaron del motín fueron resguardados y también serán trasladados.
Por último, anunció que la Alcaidía 1, ubicada en Lavalle al 400, a pocas cuadras del Obelisco, permanecerá cerrada por un tiempo. Por su parte, el titular del SAME, Alberto Crescenti, confirmó que el policía fue asistido por psicólogos y pidió llevar tranquilidad a sus familiares.