La crecida del río afectó fuertemente a Neuquén.
@JuaniAyoroa
Ante las dificultades para circular, la Comisión de Fomento solicitó a los habitantes que permanecieran en sus viviendas, evitaran desplazamientos innecesarios y siguieran las indicaciones de los organismos oficiales.
El director provincial de Defensa Civil, Carlos Cruz, explicó a LM Neuquén que la activación de los cañadones complicó especialmente la circulación en la zona petrolera. Si bien algunos cauces comenzaron a disminuir su nivel, las autoridades mantuvieron las recomendaciones de no transitar por los sectores afectados.
En paralelo, el Gobierno provincial desplegó personal de la Secretaría de Emergencias y Gestión de Riesgos, equipos sanitarios y agentes de Protección Civil en Villa del Puente Picún Leufú, Piedra del Águila, Piedra Pintada y Rincón de los Sauces.
En Bajada de los Molles, dentro de la jurisdicción de Villa del Puente Picún Leufú, los rescatistas evacuaron preventivamente a una pareja de adultos mayores que se encontraba en buen estado de salud.
Los operativos también incluyeron vuelos hacia Bajada de las Manzas, Paso Aguerre y Salinas Yeguas, además de otros parajes rurales cercanos a Piedra del Águila. En la comunidad Ancatruz, ubicada en Piedra Pintada, participó un helicóptero del Sistema Nacional de Manejo del Fuego.
La asistencia aérea permitió trasladar a pobladores que no podían atravesar los cursos de agua y distribuir alimentos, agua potable, medicamentos y forraje entre las familias aisladas.
Mientras continuaban las tareas de asistencia, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió una alerta amarilla por tormentas para el oeste de Añelo, lo que mantuvo la preocupación por posibles nuevas crecidas.
Chaco: más de 1.100 evacuados y preocupación por el ganado
En Chaco, el aumento del caudal del río Paraná, combinado con las precipitaciones de los últimos días, provocó inundaciones en localidades ribereñas y obligó a numerosas familias a abandonar sus hogares.
La secretaria de Coordinación de Gabinete provincial, Carolina Meiriño, informó que 913 personas fueron evacuadas y otras 281 se autoevacuaron, lo que elevó a 1.194 la cantidad de habitantes desplazados.
Una de las localidades más perjudicadas fue Barranqueras, cercana a Resistencia, donde 251 personas tuvieron que dejar sus viviendas por el avance del agua.
En esa zona, el Paraná alcanzó los 7,27 metros, por encima del nivel de evacuación establecido en 6,50 metros. A esta situación se sumaron precipitaciones cercanas a los 70 milímetros y ráfagas de viento de hasta 75 kilómetros por hora.
Chaco tuvo que evacuar a más de 1.100 personas.
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En Puerto Vilelas, el intendente Marcelo González estimó que alrededor de 350 familias enfrentaron dificultades por la combinación de las lluvias y la crecida del río.
El fenómeno también generó preocupación entre los productores ganaderos, que comenzaron a trasladar animales desde las islas hacia terrenos elevados para evitar pérdidas. Según las estimaciones del sector, más de 900.000 cabezas de ganado se encuentran expuestas a las inundaciones en áreas productivas de Santa Fe, Chaco y Corrientes.
El panorama podría complicarse por la continuidad de las condiciones meteorológicas adversas. El SMN anticipó una alerta naranja por tormentas para gran parte del territorio chaqueño, con posibilidad de fenómenos de intensidad considerable. El organismo advirtió que podrían registrarse “fenómenos meteorológicos peligrosos para la sociedad, la vida, los bienes y el medio ambiente”.
Corrientes: más de 550 evacuados y fuerte crecida del Paraná
La provincia de Corrientes también registró un fuerte impacto por el aumento de los caudales del Paraná y el Uruguay, especialmente en las localidades ubicadas sobre las costas de ambos ríos.
Según informó el Centro Operativo de Emergencias, la cantidad de personas evacuadas y autoevacuadas superó las 550, de acuerdo con los datos difundidos por AIRE de Santa Fe. Dos días antes, el número de afectados rondaba los 400 habitantes. En la capital provincial, el río Paraná alcanzó los 7,43 metros, ampliamente por encima del nivel de evacuación de seis metros.
La situación también fue complicada en Itatí, donde el caudal superó los ocho metros, y en Paso de la Patria, donde llegó a 7,79 metros y provocó anegamientos en sectores habitados. Sobre el río Uruguay, la localidad de Paso de los Libres registró una altura de 7,88 metros, con el avance del agua sobre calles y sectores del paseo costero.
El incremento de los caudales estuvo relacionado con las lluvias abundantes registradas en las cuencas superiores, especialmente en Brasil, además de modificaciones en la operación de las represas de Itaipú y Yacyretá.
Un informe de Yacyretá señaló que el aporte de agua acumulado durante octubre se ubicó 92% por encima de los valores promedio, mientras que las proyecciones anticiparon nuevas precipitaciones en las cuencas que alimentan el sistema.
La crecida del río Paraná afecta Corrientes.
Ante este escenario, el Gobierno correntino coordinó operativos entre las áreas de Defensa Civil, Salud y Desarrollo Humano para asistir a los damnificados y organizar los traslados de las familias afectadas.
Las autoridades también reforzaron los controles sanitarios debido al riesgo de proliferación del mosquito Aedes aegypti, transmisor del dengue, en los sectores donde quedó agua acumulada.
Temporal con granizo y daños en rutas
Además de las crecidas de los principales ríos, el sur de Corrientes atravesó durante el viernes una jornada de lluvias intensas, ráfagas de viento y caída de granizo, que afectó especialmente a sectores rurales y productivos. De acuerdo con la información publicada por El Litoral, las zonas de Goya, Lavalle, Perugorría y Santa Lucía estuvieron entre las más perjudicadas por las condiciones meteorológicas.
En paralelo, el 10° Distrito Corrientes de Vialidad Nacional desarrolló trabajos preventivos para reducir el riesgo de anegamientos, erosión del suelo y deterioro de la infraestructura vial. Las tareas incluyeron la limpieza y el acondicionamiento de alcantarillas en las rutas nacionales 118 y 14, además de intervenciones sobre las rutas 12 y 123.
El organismo anticipó que los operativos continuarán durante octubre y noviembre, con trabajos de mantenimiento en desagües, cunetas, canales y banquinas de los corredores considerados prioritarios.
Sin embargo, desde Vialidad Nacional aclararon que la continuidad de las intervenciones dependerá de los relevamientos técnicos y de la evolución de las condiciones meteorológicas.
Mientras tanto, los equipos de emergencia de las tres provincias mantienen la asistencia a las familias damnificadas y el monitoreo de los cursos de agua, ante la posibilidad de que nuevas precipitaciones agraven las inundaciones y prolonguen el aislamiento de las comunidades afectadas.