En la entrada a la quinta de Don torcuato con bombos promovían la reelección de Menem para 2003
Salvo que el ex dueño de «Crítica», Natalio Botana, los haya ocultado tanto (no tendría sentido porque no la construyó para vivir él sino para su hija) ni su actual dueño, Armando Gostanian, conoce «túneles» en la casona de Don Torcuato donde el juez Jorge Urso confinó a Carlos Menem.
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Gostanian la compró hace 31 años, en 1970, y allí crió a sus hijos. Pero lo curioso es que a fines de 1974 o comienzos de 1975 Carlos Menem ya durmió en ella. Esa casona le salvó entonces la vida y hoy lo cobija en su arresto.
Sucedió así (lo cuenta el propio ex presidente). En esos años la revista «Gente» le hizo un reportaje en La Rioja y le preguntó por José López Rega que entonces, ya fallecido Perón y con la presidencia de Isabel Perón, representaba el mayor mando político efectivo del país y cabeza de la triste organización paramilitar de ultraderecha «Triple A».
«Le respondí que para mi López Rega era un muerto o un cadáver político. Algo así dije», cuenta el cautivo de Don Torcuato.
Sale la revista con el reportaje. Carlos Menem viaja a Buenos Aires y se aloja en el Hotel República (calle Cerrito a metros del Obelisco). Ya el primer día lo llama por teléfono para hablar de temas partidarios el que era intendente de La Plata, Rubén Cartier. Quedan en encontrarse a las 20 en el hotel. El hombre de La Rioja sale a caminar solo esa tarde por la calle Corrientes. Para un auto al lado suyo porque lo reconoció Luis Elías Sojit, aquel legendario locutor deportivo de esos años y acérrimo peronista.
«Sojit considera que era una locura mía andar por la calle solo y sin custodia. Me sorprende. Me mete en su auto y me lleva al hotel diciéndome nada más que no salga de allí. Estaba esperando y me viene a ver el comisario Francisco 'Paco' Fort -a quien luego hice jefe de Policía de La Rioja- y me da una noticia tremenda. La 'Triple A' había matado a las 19, cuando yo lo esperaba a las 20, a Cartier y sus acompañantes y custodios. En total creo que murieron cuatro baleados en un automóvil. El comisario me dijo que yo era la víctima siguiente por lo que había declarado a 'Gente' sobre López Rega. Salimos de apuro del hotel y recurrí a mi amigo de siempre, Armando Gostanian. El problema era dónde ocultarme. Gostanian me trajo a esta quinta de Don Torcuato y aquí dormí esa noche. Al día siguiente me fui a La Rioja, donde me sentía más seguro.»
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