Felisa Miceli fue sobreseída ayer por la jueza federal con competencia electoral, María Servini de Cubría en la causa que la investigaba por supuestas irregularidades en un fideicomiso de deudas hipotecarias, cuando era titular del Banco Nación.
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Luego de que esta misma jueza la procesara en diciembre pasado por la bolsa encontrada en mayo en su despacho con 60.000 dólares, Miceli ahora se vio favorecida por la jueza, en una causa que se inició a raíz del polémico «caso toilette». En esa oportunidad, la ex funcionaria kirchnerista había sido acusada también de ocultar el acta policial donde figuraba la concreción de ese hallazgo por agentes de seguridad.
Las repercusiones de esa causa hicieron además que se le formalizara otra denuncia por uso irregular de custodios y automóviles oficiales después de haber dejado la cartera de Hacienda. La denuncia contra Miceli de cuando presidía el Banco Nación, pedía investigarla por un presunto manejo irregular de los fondos de un fideicomiso que había sido creado para la refinanciación de deudas hipotecarias luego de la crisis de 2001.
El director de la Asociación en Defensa de la Vivienda Familiar de la República Argentina, Ricardo Feldheim, la acusó en la fiscalía de haber estafadoa la administración pública y de administrar supuestamente de forma fraudulenta este fideicomiso del Banco Nación.
Según el denunciante, «hubo un manejo discrecional de los administradores del fideicomiso, que incorporaron hipotecas que no tenían los requisitos para acceder al sistema de refinanciación y negaron el ingreso a otros que sí los cumplían». De todas maneras, Servini sostuvo que Miceli había actuado sobre la «interpretación normativa» de las leyes 25.798 y 26.167, que tratan la situación de deudores hipotecarios.
«Lejos de verificarse un abuso de los deberes de los funcionarios acusados o cualquier tipo de defraudación, nos encontramos bajo una enmarañada crisis normativa, cuyos extremos de aplicación a la hora de resolución de los conflictos individuales suscitados, no se encuentra todavía resuelta», afirmó la jueza. «Dado que las cuestiones en controversia se encuentran en la actualidad sujetas a interpretación normativa, las acusaciones apuntadas sobre los encartados devienen prematuras», consideró Servini de Cubría.
Mientras tanto, la ahora empleada de las Madres de Plaza de Mayo, espera que la Justicia desestime el procesamiento por el escándalo del «toilette».
No sería extraño que eso suceda, más teniendo en cuenta que Servini de Cubría interviene en las dos causas, y que además ésta siempre ha sido muy complaciente en época electoral con las huestes kirchneristas.
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