Roma y Nápoles (ANSA)- La campaña para las elecciones generales del domingo y lunes en Italia llegó hoy a su fin con actos que encabezaron el jefe de gobierno, Silvio Berlusconi, en Nápoles, y el líder de la coalición de centroizquierda opositora, Romano Prodi, en Roma.
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En la céntrica plaza del Popolo, Prodi lanzó desde el palco un llamado a la unidad de los italianos, abogó por el diálogo e invitó a los electores a poner fin al gobierno de Berlusconi. "Después de cinco años, tenemos la posibilidad de renovar el orgullo de ser italianos y de renovar el gusto por la victoria", dijo Prodi, quien invocó más justicia y equidad, así como "un poco de felicidad para todos nosotros".
"El mío no es un sólo un llamamiento al voto, es un llamamiento a la reconstrucción del país", agregó el ex presidente de la Comisión Europea.
Prodi prometió que gobernará con el diálogo y para todos los italianos: "El nuestro será un gobierno para todo el país, para aquellos que nos han votado y para aquellos que hace cinco años creyeron en las promesas de Berlusconi y ahora están decepcionados, y también para aquellos que no nos votan".
Además del líder de la coalición opositora de La Unión, intervinieron el intendente de Roma, Walter Veltroni, el líder de la Margarita, Francesco Rutelli, y el secretario de los Demócratas de Izquierda, Piero Fassino.
"El 11 será el día en que Silvio Berlusconi volverá a la oposición y en que Romano Prodi se convertirá en primer ministro", aseguró Rutelli, obteniendo la ovación de quienes se habían congregado en la plaza del Popolo.
"Nosotros no hemos devuelto los insultos de estos días, porque a los insultos del primer ministro respondemos con la serenidad del voto, con la calma de nuestros argumentos", añadió Rutelli, aludiendo al famoso epíteto "coglioni" (cabrón, pelotudo) pronunciado públicamente hace unos días por Berlusconi.
Justamente hoy, sin embargo, el primer ministro -cerrando su propia manifestación política en la plaza del Plebiscito de Nápoles- repitió una vez más la palabra "coglioni".
"Gracias a todos ustedes, son conmovedores, y estén seguros que el domingo y el lunes venceremos porque no somos 'coglioni'", dijo Berlusconi desde el palco, acompañado por sus aliados en el gobierno, el vicepremier y líder de Alianza Nacional, Gianfranco Fini, y el presidente de la Cámara de los Diputados y líder de la centrista UDC, Pierferdinando Casini.
Berlusconi prometió seguir "trabajando duro para tratar de que cueste menos el Estado y para quitar aún menos dinero de los bolsillos a los ciudadanos, que es lo contrario de lo que quiere hacer la izquierda".
Durante el mítin electoral, el primer ministro invitó a los italianos a elegir "la Italia de los derechos, de la tolerancia, del respecto hacia todos, del bienestar, una Italia que sabe también, y sobre todo, amar".
"Esta Italia es la Italia de la Casa de la Libertad", añadió Berlusconi, quien instó a todos a "no volver hacia atrás" sino a "seguir adelante por la libertad".
Estos actos políticos pusieron fin a una larga campaña electoral plagada de tensiones y acusaciones. Mañana, sábado, es la jornada de reflexión y del silencio, que Prodi invitó desde el palco de Roma a respetar.
"Espero que todos, y digo todos, respetemos mañana la jornada de silenzio. Incluso, y sobre todo, aquellos que han demostrado tanta intolerancia hacia las reglas de la campaña electoral", dijo.
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