Sin un favorito claro, Ecuador define el balotaje entre el correista Araúz y el banquero Lasso

Mundo

Trece millones de personas están convocadas a elegir entre una propuesta progresista y un modelo liberal. Gran parte del electorado se declara indeciso.

Quito - Los ecuatorianos eligen el domingo un nuevo presidente entre un banquero conservador y un economista de izquierda, en una segunda vuelta presidencial que sigue a meses de debate sobre si el malestar económico del país andino puede mejorar a través del modelo socialista o con políticas favorables al mercado.

Las encuestas muestran a Andrés Arauz, un protegido del exmandatario Rafael Correa, con una pequeña ventaja sobre su rival Guillermo Lasso, en su tercer intento por llegar a la presidencia del país, y varias de ellas, a una buena parte del electorado aún indeciso o con planes de anular su voto.

Un triunfo de Arauz consolidaría aún más una serie de victorias electorales de la izquierda en América del Sur durante el último año, mientras que el éxito de Lasso en el balotaje dejaría a Ecuador en la órbita de Estados Unidos, su mayor socio comercial.

Los inversionistas han observado de cerca el resultado de las elecciones presidenciales de Ecuador, debido a que Arauz ha advertido que renegociará los términos de un acuerdo de financiamiento con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y utilizará las reservas del banco central del país para ampliar el gasto social, a pesar de las precarias finanzas estatales.

Arauz de 36 años ganó la primera vuelta electoral en febrero con el 32,7% de la votación gracias a su oferta de revertir las medidas de austeridad y entregar 1.000 dólares a un millón de familias pobres tan pronto asuma el cargo, una promesa que ha minimizado durante su campaña para el balotaje.

Lasso, de su parte, mantiene su plataforma más abierta al mercado con la que busca atraer inversión extranjera y apuntalar al sector agrícola para la creación de miles de empleos y un aumento del salario básico.

Desde la primera ronda ha buscado suavizar su imagen conservadora y de banquero ofreciendo combatir la discriminación por orientación sexual e incluso apoyar un referendo para proteger de la explotación petrolera a la reserva del Yasuní, una de las más biodiversas del planeta.

El candidato indígena Yaku Pérez, quien perdió por un estrecho margen su pase a la segunda vuelta, ha denunciado un supuesto fraude electoral y está pidiendo a sus simpatizantes dañar la papeleta a manera de protesta.

El nuevo presidente de la nación sudamericana asumirá el cargo el 24 de mayo para un periodo de cuatro años.

Los bajos precios del crudo y el brote del coronavirus que golpeó con fuerza a Ecuador el año pasado han dejado a la tercera parte de la población sumida en la pobreza y a casi medio millón de trabajadores sin un empleo estable.

El presidente Lenín Moreno, un exaliado de Correa, aplicó duros recortes de gastos y dolorosas medidas de austeridad y recurrió a una ayuda del Fondo Monetario Internacional (FMI) por 6.500 millones de dólares, pero no ha sido capaz de reactivar la economía dolarizada.

El Producto Bruto Interno (PBI) de Ecuador se contrajo un 7,8% en el 2020, una de las peores caídas en décadas por la pandemia del coronavirus y organismos multilaterales ven una lenta recuperación para los próximos años.

Dejá tu comentario