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25 de mayo 2006 - 00:00

Israel pide actuar ahora contra Irán

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Washington (EFE, AFP, Reuters, ANSA) -Mientras el primer ministro israelí, Ehud Olmert, instaba a la comunidad internacional a tomar medidas cuanto antes para frenar las ambiciones nucleares de Irán, el prestigioso Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS) afirmaba que el desafío diplomático más importante de los próximos años será impedir el acceso de Teherán a la bomba atómica, algo que juzga casi inevitable. En su informe 2006, en el que hace un balance de la situación militar en el mundo, el respetado centro de estudios londinense aseguró que Irán podría producir de aquí a 2010 entre 20 y 25 kilos de uranio enriquecido en instalaciones ocultas, o sea, la cantidad necesaria para producir una bomba nuclear.

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Al resumir el estudio, John Chipman, que dirige el IISS, indicó que está emergiendo un consenso respecto de que la capacidad nuclear de Irán es tanto «casi inevitable como mala».

«La adquisición por parte de Irán de armas nucleares modificaría dramáticamente el balance regional de poder e inspiraría todo tipo de potenciales cambios diplomáticos», señaló Chipman en una conferencia de prensa en la que presentó la investigación.

El IISS advirtió en el documento que el hecho de que la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) no pueda supervisar seriamente la actividad nuclear de Teherán obliga a los responsables políticos extranjeros a considerar «el peor esquema». Además de Irán, la situación en Irak y en Afganistán, así como «los problemas gemelos del terrorismo y de la proliferación de armas de destrucción masiva» dominan y seguirán dominando la agenda de la defensa y la seguridad, enfatizó Chipman.

«Un Irán nuclear significa que un Estado terrorista puede alcanzar la misión primordial por la que viven y mueren los terroristas: la destrucción masiva de vidas inocentes», aseguró Olmert, por su parte, en una intervención ante el Congreso estadounidense. En su opinión, el desafío nuclear de Irán, al que definió como «el test de nuestro tiempo», es algo en lo que Occidente no se puede permitir fracasar.

  • Convencimiento

    En la sesión conjunta de las dos cámaras del Congreso, el primer ministro israelí subrayó su convencimiento de que «el mayor patrocinador del terrorismo del mundo y un conocido violador de los derechos fundamentales» está «a punto» de hacerse con armas nucleares.

    Eso supone «una amenaza existencial para nosotros» porque, según recordó, el presidente iraní, Mahmud Ahmadinejad, dejó muy claro en varias ocasiones que está a favor de la destrucción de Israel. «Si no tomamos ahora en serio la retórica belicosa de Irán, tendremos que tomar en serio más adelante su agresión nuclear», alertó.

    La posición de Israel en el contencioso nuclear iraní coincide por completo con la de EE.UU y con la del propio presidente George W. Bush, quien el martes le aseguró a Olmert que puede contar con su apoyo activo ante una eventual agresión por parte de Teherán. Mientras tanto, las grandes potencias avanzaron ayer en Londres en la definición de nuevas propuestas destinadas a persuadir a Teherán para que abandone sus ambiciones atómicas, pero sin llegar todavía a un acuerdo. Las discusiones entre las grandes potencias, que analizaron en Londres propuestas para convencer a Irán de que renuncie al enriquecimiento de uranio, fueron «constructivas», indicó la Cancillería británica, al tiempo que Washington reportó «progresos» en las negociaciones.
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