La guerra en Medio Oriente, además de ser trágica por las muertes que genera, provoca profundas distorsiones en el funcionamiento de la economía a nivel global, con particular riesgo sobre la inflación a lo largo y ancho del mundo. El lado "positivo" es que la balanza comercial argentina puede beneficiarse de la escalada en los precios internacionales de la energía.
Balanza energética: cuántos dólares extra entraron en marzo y cuál es el potencial para 2026 por el efecto precio
La escalada en los precios internacionales puede generar un impacto favorable en Argentina por su superávit energético. La contracara es el riesgo inflacionario y el boom en fertilizantes.
-
Euro hoy y Euro blue hoy: a cuánto cotizó este miércoles 1 de abril
-
Real blue: a cuánto operó este miércoles 1 de abril
Las exportaciones de petróleo argentinas se ven favorecidas por el boom actual en precios internacionales.
Según datos del portal especializado en finanzas Investing, entre marzo de 2025 y marzo de 2026 el precio del barril de petróleo Brent saltó 35,2%, para ubicarse muy cerca de los u$s100, mientras que el gas natural en Europa avanzó 26,5%. Suponiendo que en marzo de 2026 se exportaron las mismas cantidades que en el mismo mes del año pasado, las ventas argentinas de los principales dos productos energéticos de exportación podrían trepar en cerca de u$s245 millones en términos interanuales.
Por el lado de las importaciones, el precio del gasoil se disparó un 78,9% anual y la gasolina un 35,9%. Nuevamente, suponiendo que importamos lo mismo que el año pasado, esto implicaría un incremento de casi u$s103 millones en las compras de los principales dos productos energéticos de importación.
En resumen, se puede estimar un impacto neto favorable de más de u$s140 millones si las cantidades no varían. No obstante, teniendo en cuenta que en febrero las cantidades exportadas e importadas sufrieron una merma interanual, el escenario podría ser distinto.
Las estimaciones para 2026 y la contracara negativa de la guerra a nivel local
La consultora Equilibra pronosticó que "con un petróleo a u$s90 en promedio para lo que resta del año, las exportaciones acumulada de 2026 se incrementarían en unos u$s2.000 millones adicionales (respecto a la previa a la guerra en Irán)", según dijo a Ámbito el director de Análisis Macroeconómico de la entidad, Lorenzo Sigaut Gravina.
Por su parte, la consultora Economía & Energía proyectó tres escenarios. Con un barril promedio de u$s80, el superávit energético de 2026 treparía a la zona de los u$s10.000 millones (u$s2.200 millones más que en 2025). Mientras que, con barriles en torno a los u$s100 y los u$s120, el saldo ascendería u$s12.100 millones (u$s4.300 millones más que en 2025) y u$s14.500 millones (u$s6.700 millones más que en 2025), respectivamente.
Asimismo, desde Romano Group expresaron que, si se mantienen los precios actuales, agregarían u$s2.600 millones extra anuales de ingresos por exportaciones de petróleo crudo y derivados. Si bien la consultora subrayó que "lo que puede ser visto como una buena noticia puertas adentro despierta algunas alarmas" por el potencial impacto inflacionario, destacó que "al ser exportadores netos de energía hoy el país se encuentra en una situación completamente distinta a la guerra iniciada en Ucrania en 2022, teniendo una ventaja comparativa muy importante".
"Esto, sumado a que el valor del resto de los commodities siguen altos, puede seguir aportando fuertemente al crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) además de generar divisas, algo que Argentina siempre necesita", profundizó Romano.
En un informe difundido esta semana, el Instituto de Finanzas Internacionales (IIF, por sus siglas en inglés) calculó que, por cada aumento de u$s10 en el valor del barril del petróleo (el año pasado promedió casi u$s70 y ahora roza los u$s100), las exportaciones de Argentina se incrementarán en u$s1.700 millones anuales. La entidad remarcó que las ventas energéticas deberían contribuir a paliar el déficit de cuenta corriente, "siempre que continúen las inversiones y se ejecute a tiempo la infraestructura prevista".
Como contracara, el IIF advirtió sobre los riesgos inflacionarios a raíz de las subas en combustibles, y aclaró que el impacto positivo en la balanza comercial puede ser amortiguado por el salto en el precio de los fertilizantes utilizados por el sector agropecuario.
En efecto, el precio de la urea, el fertilizante más utilizado en el mundo, y aplicado a nivel local en los cultivos de trigo y maíz, saltó 84% en lo que va del año, una dinámica que se aceleró producto de la guerra debido a que utiliza gas natural como materia prima.
Esto presiona particularmente sobre las divisas en Argentina, teniendo en cuenta que en 2025 el peso de las importaciones de fertilizantes sobre la oferta total escaló desde el 53,8% al 67,5%. Federico Kisza, economista de la consultora Analytica, advirtió en diálogo con este medio que, si los efectos de la guerra persisten "en un contexto de apreciación cambiaria y mayor flexibilización para importar fertilizantes, las compras al exterior en este producto podrían acercarse a los récords verificados durante la guerra en Ucrania". "Por el estrecho de Ormuz circula un porcentaje importante del comercio global de fertilizantes y se está destruyendo infraestructura clave en la zona que afecta la provisión de gas que es central para su producción", detalló.
Este escenario refleja que, a diferencia de shocks externos previos, la balanza comercial doméstica se encuentra en una situación más favorable. De todos modos, los riesgos sobre las cadenas de suministros pueden llegar a pesar más sobre la economía en su conjunto.
- Temas
- Dólar
- Exportaciones
- Petróleo
- Energía




Dejá tu comentario