El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, y el senador Flávio Bolsonaro protagonizan este viernes el último debate televisado antes del balotaje del domingo 25 de octubre. El encuentro, organizado por TV Globo en Río de Janeiro, comenzó con cruces sobre la economía y las obras públicas, con Javier Milei como referencia de las diferencias entre ambos candidatos.
Lula cuestionó a su adversario por reivindicar al mandatario argentino y le preguntó si también llevaría su “motosierra” a Brasil para recortar gastos y salarios. “En Argentina la pobreza llegó al 40%, el pueblo come carne de burro, y vos decís que querés un modelo igual al de Milei”, afirmó durante el intercambio.
Bolsonaro defendió al libertario y atribuyó la crisis argentina a los gobiernos anteriores: “En Argentina la izquierda gobernó durante 20 años destruyendo a la Argentina”, respondió. El candidato del Partido Liberal (PL) ya había asegurado que reconstruirá Brasil como, según sostuvo, Milei hizo con una Argentina que estaba en bancarrota.
Las referencias al mandatario argentino también atravesaron la discusión sobre salarios y jubilaciones. Lula defendió los aumentos del salario mínimo por encima de la inflación aplicados por los gobiernos del Partido de los Trabajadores (PT) y lanzó: “Eso quieren para Brasil ellos, por eso lo siguen a Milei”. Flávio prometió incrementos salariales superiores a la inflación y descartó privatizar el Banco do Brasil y la Caixa Econômica Federal.
Antes de ingresar al estudio, Lula ya había calificado a su rival de “candidato miliciano”. Ambos llegan al encuentro en un escenario de empate técnico en las encuestas, con el desafío de captar a los indecisos antes de la votación.
Cruces por las obras públicas y el costo de vida
Flávio abrió el debate al describir a Brasil como “un gran cementerio de obras” y preguntar cuándo se terminarían los proyectos pendientes. Lula defendió las inversiones de su gestión y respondió: “Las obras que voy a seguir haciendo porque voy a ganar las elecciones”.
El senador también cuestionó el endeudamiento de las familias, las tasas de interés y la carga impositiva. Aunque respaldó el transporte gratuito para los trabajadores, acusó al oficialismo de quitar por otra vía lo que ofrece como beneficio: “No vale la pena darle algo a un brasileño para luego sacarle algo del bolsillo”.
Un debate con cambios en las reglas y una preparación enfocada en los indecisos
Para este encuentro, TV Globo restringió los desplazamientos de los candidatos dentro del estudio. La medida se adoptó después de que, en el debate anterior de TV Bandeirantes, Flávio apareciera repetidamente detrás de Lula mientras el mandatario hablaba y negara con la cabeza ante sus intervenciones.
El senador preparó su participación con asesores y especialistas en comunicación. También colaboraron el gobernador de São Paulo, Tarcísio de Freitas, en cuestiones de infraestructura, y Guilherme Derrite, senador electo por ese estado, en temas de seguridad pública.
Para este encuentro, TV Globo restringió los desplazamientos de los candidatos dentro del estudio.
Canal 7
Lula concentró buena parte de su preparación el jueves. Lo acompañaron el jefe de la Secretaría de Comunicación Social, Sidônio Palmeira; el senador Camilo Santana; el gobernador de Piauí, Rafael Fonteles; y Rui Costa, senador electo.
El encuentro anterior estuvo marcado por las acusaciones cruzadas. En la previa de esta nueva instancia, ambos equipos buscaron ajustar sus estrategias para ampliar el respaldo entre los electores independientes y de centro.
El acuerdo para abrir los registros bancarios, fiscales y telefónicos
El debate llega después de que ambos candidatos firmaran un compromiso para levantar recíprocamente el secreto bancario, fiscal y telefónico, tanto propio como de familiares y empresas vinculadas a sus entornos.
El entendimiento, formalizado ante el Tribunal Superior Electoral (TSE), surgió de un desafío que Lula lanzó durante el intercambio anterior. El mandatario propuso abrir sus registros si su rival aceptaba hacer lo mismo.
Las campañas acordaron que la información se publique simultáneamente en un portal de acceso público, una vez que los organismos correspondientes remitan los datos. El procedimiento requiere información del Banco Central, entidades financieras, la Receita Federal y compañías telefónicas.
Flávio condicionó su aceptación a que también se incluyeran los gastos de la tarjeta corporativa de la Presidencia desde 2023, la agenda de la primera dama, Janja Lula da Silva, y los registros de visitas de los hijos del mandatario al Palacio de la Alvorada.
Además, reclamó datos sobre el uso de helicópteros oficiales y los vínculos del Gobierno con el exbanquero Daniel Vorcaro.
La campaña de Lula aceptó esas condiciones y presentó una nueva declaración ante el TSE. Camilo Santana, coordinador de la candidatura oficialista, sostuvo que el Presidente había accedido a los requerimientos y reclamó que Bolsonaro completara las autorizaciones correspondientes a su entorno.
Las denuncias de desinformación atraviesan la disputa electoral
Las acusaciones por la circulación de noticias falsas también forman parte de la recta final. Ambas campañas se atribuyen mutuamente la difusión de contenidos engañosos, mientras una petición en línea reunió más de un millón de firmas para reclamar que TV Globo rectifique en directo las afirmaciones falsas de los postulantes.
Durante un acto realizado el miércoles en Fortaleza, Flávio denunció la circulación de “un montón de fake news”. Entre ellas, mencionó las versiones que le atribuyen la intención de eliminar programas sociales para cumplir su propuesta de reducción del gasto público.
La economía, el costo de vida, la seguridad y la continuidad de las políticas sociales integran los principales ejes de una elección que se definirá este domingo.