6 de marzo 2005 - 00:00

Papa dio su bendición desde el hospital

El papa Juan Pablo II bendijo hoy desde la ventana del décimo piso del policlínico Gemelli de Roma a los fieles reunidos para el Angelus dominical y expresó en un texto leído por el arzobispo argentino, monseñor Leonardo Sandri, "gratitud" por las muestras de afecto.

El Papa fue recibido con aplausos y flores por las personas que llegaron hasta el policlínico, en medio de escenas de profunda conmoción cuando Juan Pablo II se asomó a la ventana de su habitación, donde permanece hospitalizado desde el 24 de febrero.

El Papa, en el texto leído para el Angelus dominical poco antes por monseñor Sandri en la Plaza San Pedro del Vaticano, renovó "la expresión de gratitud por tantas manifestaciones de afecto que me acercan".

"Deseo manifestar especial reconocimiento por la cercanía de los creyentes de otras religiones, especialmente judíos y musulmanes. Algunos de ellos han querido venir a rezar aquí al hospital y esto para mí es una señal reconfortante, de la cual doy gracias a Dios", sostuvo.

Juan Pablo II, a través de monseñor Sandri, realizó una invitación a prepararse para las pascuas, con los ojos puestos "en la luz de la fe".

"La cuaresma es un tiempo favorable para manifestarse, para el renacer del Espíritu, renovando la gracia y el compromiso bautismal", señaló.

Juan Pablo II siguió la lectura por televisión desde el hospital, junto a colaboradores y médicos, y luego, tras la apertura de las cortinas de su habitación, apareció ante los fieles detrás de la ventana, sentado en un sillón.

El Pontífice saludó varias veces desde la explanada del hospital, impartió su bendición, sonrió e inclinó la cabeza hacia adelante para que todos pudieran verlo.

La aparición de Juan Pablo II provocó escenas de conmoción entre las personas reunidas en los alrededores del policlínico, muchas de ellas con lágrimas, quienes recibieron al Papa con aplausos y flores.

"Estamos verdaderamente conmovidos -dijo una anciana que desde hace 15 días se encuentra frente al hospital Gemelli- verlo ha sido una emoción grandísima".

Un grupo de jóvenes llegados desde Pisticci, en la provincia de Matera, expresaron también su devoción y gratitud al Papa, quien escuchó canciones de su tierra natal entonadas por un coro de inmigrantes polacos, llegados especialmente desde Nueva York.

Richard Frankowski, jefe del coro, aseguró que no dudarían en volver a "cruzar el océano" si se produce otra oportunidad de poder ver a Juan Pablo II.

"Después de haberlo visto hoy, sabemos que está mejorando y fortalecido. Confiamos en verlo en otra ocasión", dijo el jefe del coro.

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