Los electores en Roma empezaron a votar el domingo para escoger a su alcalde en la segunda vuelta de las elecciones, que se anuncia reñida, en una ciudad con muchos problemas con el transporte público y la gestión de la recogida de basuras.
El candidato de centroizquierda a la alcaldía de Roma, Roberto Gualtieri.
Los electores en Roma empezaron a votar el domingo para escoger a su alcalde en la segunda vuelta de las elecciones, que se anuncia reñida, en una ciudad con muchos problemas con el transporte público y la gestión de la recogida de basuras.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Los comicios, que duran dos días y finalizarán el lunes, también se celebran en Trieste, Turín y en otras 60 localidades.
Los romanos acuden a las urnas al día siguiente de una manifestación masiva en la capital de Italia para reclamar la prohibición de la extrema derecha, tras unas violentas protestas contra el pasaporte sanitario la semana anterior.
Los sondeos dan como favorito al candidato de centro-izquierda, el exministro de Economía y Finanzas Roberto Gualtieri (Partido Demócrata, PD), frente al candidato de derecha y extrema derecha Enrico Michetti, abogado y presentador de radio. Ambos tienen 55 años.
En la primera vuelta, Michetti obtuvo el 30% de los sufragios y Gualtieri el 27%, pero éste debería hacerse con buena parte de los votos del candidato independiente centrista Carlo Calenda y de la alcaldesa saliente Virginia Raggi (Movimiento 5 Estrellas, antisistema), eliminados en la primera ronda.
Michetti fue acusado de antisemitismo a raíz de un artículo del año pasado en el que afirmaba que existía un "lobby" judío "capaz de decidir el destino del planeta".
Y durante la pandemia, sugirió utilizar el saludo romano con un brazo en alto --como en el fascismo-- ya que, según él, era más higiénico.
Michetti cuenta con el apoyo de una alianza de partidos de extrema derecha Fratelli d'Italia (Hermanos de Italia) de Giorgia Meloni y La Liga de Matteo Salvini con la formación de derecha Forza Italia de Silvio Berlusconi.
Salvini tachó la manifestación contra la extrema derecha del sábado como una estrategia electoral de la izquierda.
La campaña electoral en Roma estuvo dominada por las quejas sobre la degradación de esta metrópolis de 2,8 millones de habitantes. La situación se ha agravado tanto que los jabalíes, atraídos por la basura que se amontona en plena calle, circulan libremente en algunas zonas residenciales.
Dejá tu comentario