La llaman «la revolución de los pingüinos». Pero el mote no está referido a nada de lo que está haciendo Néstor Kirchner en la Argentina. El fenómeno sucede en Chile, donde a Michelle Bachelet le estalló la primera crisis grave: manifestaciones violentas, aquí y allá, en demanda de la gratuidad en el ingreso universitario y de un boleto estudiantil para el transporte, entre otras reivindicaciones «gremiales». Ayer, los enfrentamientos con estudiantes -comparados con pingüinos por sus uniformes- obligaron a la presidenta socialista a relevar al jefe de Carabineros por haberse excedido en la represión del martes. Ese día hubo 509 detenidos. Ayer hubo más de 200 en nuevos enfrentamientos con la policía. Los jóvenes, asociados a los docentes, lanzaron un ultimátum al gobierno: si no se reconocen sus demandas, harán una movilización el próximo lunes, invitando a trabajadores y a campesinos. Bachelet rechazó la amenaza. Pero todavía no encuentra salida al desafío.
Los manifestantes fueron dispersados por la policía con carros hidrantes y gases lacrimógenos
luego de que los estudiantes arrojaran piedras a las fuerzas del orden.
Santiago (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - En el segundo día de protestas, agravado por nuevos incidentes, los estudiantes secundarios que exigen en Chile una reforma educativa amenazaron con lanzar una «movilización social» que incluiría a los trabajadores si no se cumplen sus demandas. El aviso fue rechazado por el gobierno, aunque afirmó que continuará el diálogo para solucionar el conflicto.
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Horas antes, la presidenta Michelle Bachelet había condenado la represión policial en la manifestación del martes, y ordenado el relevo de un alto jefe de carabineros. El ultimátum fue dado a conocer mientras (en forma simultánea) los líderes estudiantiles reanudaban el diálogo que habían iniciado con las autoridades el día anterior, cuando los enfrentamientos entre los jóvenes y las fuerzas del orden dejaron decenas de heridos y 730 detenidos. El paro educativo nacional convocó el martes a más de 600.000 personas entre alumnos secundarios, universitarios y docentes.
«De no haber respuesta por parte del Ministerio de Educación y las autoridades a las peticiones que hemos venido planteando, el lunes se convocará a una movilización social a nivel nacional, con paro de actividades tanto de los estudiantes como de todos los sectores de la educación y los trabajadores chilenos», agregó Juan Carlos Herrera, líder del movimiento. El dirigente señaló que aguardan prontas soluciones a sus peticiones «coyunturales», que incluyen la gratuidad para el pasaje en el transporte público y para la prueba que deben rendir los candidatos a estudios universitarios, que actualmente tiene un costo de más de 37 dólares.
Dentro de esa reforma los alumnos de secundaria piden anular la Ley Orgánica Constitucional de la Enseñanza (LOCE) que promulgó el ex gobernador de facto Augusto Pinochet y que entregó a las municipalidades la administración de los colegios estatales.
Propuestas constructivas
«El gobierno no opera en base a ultimátum», dijo el secretario general de Gobierno, Ricardo Lagos Weber, al término de una reunión que encabezó la presidenta Bachelet con su comité político de ministros, en el presidencial Palacio de La Moneda. «No hay nada que justifique esa medida. Nosotros estamos trabajando constructivamente, haciendo propuestas constructivas y hemos mantenido reserva de las conversaciones con los estudiantes», agregó Lagos Weber, pero afirmó, sin embargo, que el diálogo con los dirigentes del movimiento continuará.
Mientras tanto, la segunda jornada del diálogo se desarrollaba en el Centro Cultural de la Recoleta Domínica, al norte de Santiago y apartado del centro de la capital que ayer fue escenario de nuevos disturbios aislados entre manifestantes y policías en sectores de la Plaza Italia y la Universidad de Santiago. Informes preliminares contabilizaban 50 detenidos.
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