19 de octubre 2026 - 22:00

Congelar el sistema inmune: la propuesta de Cellino para preservar células por u$s5.000

La startup encontró en el envejecimiento del sistema inmune una nueva oportunidad y consiguió inversiones millonarias para llevar adelante su proyecto.

La posibilidad de guardar células durante años ya empieza a despertar interés entre quienes piensan en los tratamientos médicos del futuro.

La posibilidad de guardar células durante años ya empieza a despertar interés entre quienes piensan en los tratamientos médicos del futuro.

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Conservar células del sistema inmune para utilizarlas dentro de varios años es la nueva propuesta de Cellino, una startup estadounidense que consiguió millones de dólares en inversiones para desarrollar tecnologías médicas. A través de Reservoir, la compañía permite extraer estas células de una muestra de sangre y mantenerlas congeladas por un precio inicial de u$s5.000.

La iniciativa surgió de las investigaciones sobre el envejecimiento del sistema inmunitario y la posibilidad de aprovechar células jóvenes en futuros tratamientos. El servicio ya comenzó a ofrecerse en Estados Unidos, aunque las aplicaciones médicas que podrían tener las muestras almacenadas todavía están en desarrollo.

Las células se extraen de una muestra de sangre y después se mantienen congeladas para conservarlas durante años.

Las células se extraen de una muestra de sangre y después se mantienen congeladas para conservarlas durante años.

¿Cómo funciona el proceso de extracción y almacenamiento celular de Reservoir?

Reservoir es una empresa subsidiaria de Cellino, con sede en Cambridge, Massachusetts. El procedimiento comienza con una extracción de sangre similar a la de cualquier análisis de laboratorio. Después, la muestra pasa por un proceso especializado que permite separar las células inmunitarias del resto de los componentes sanguíneos.

Una vez aisladas, se preparan para su conservación y se trasladan a una instalación ubicada en el Medio Oeste de Estados Unidos. Allí permanecen congeladas a temperaturas inferiores a los 150 grados bajo cero, mediante una técnica conocida como criopreservación, que permite almacenar material biológico durante largos períodos.

La compañía trabaja con clínicas de San Francisco, Los Ángeles, Miami y Nueva York, donde los interesados pueden realizarse la extracción. En determinadas zonas también ofrece atención a domicilio, mientras que el procesamiento y la conservación quedan a cargo de sus instalaciones especializadas.

Las muestras siguen siendo propiedad de quienes contratan Reservoir y solamente pueden retirarse con su autorización. Para recuperarlas, el cliente debe coordinar el procedimiento con un médico, que será el encargado de recibirlas y evaluar su posible utilización.

La idea es conservar las defensas del organismo antes de que sufran los cambios asociados al envejecimiento. Los investigadores de Cellino estudian si esas células podrían aprovecharse en terapias desarrolladas durante los próximos años, aunque su eficacia para ese propósito todavía no está demostrada.

Costos y mantenimiento: cuánto vale congelar tus células inmunitarias hoy

El servicio de Reservoir cuesta alrededor de u$s5.000, un precio que incluye la extracción de sangre, el procesamiento de las células y su conservación durante el primer año. Desde el segundo, los clientes deben pagar otros u$s270 anuales para mantenerlas congeladas.

El importe inicial puede variar según la clínica donde se realice el procedimiento. Los seguros médicos tampoco cubren estos gastos, por lo que la persona interesada debe afrontar tanto el pago inicial como el mantenimiento posterior.

Reservoir apunta principalmente a quienes se interesan por la longevidad y los avances de la medicina regenerativa. Entre sus potenciales clientes también aparecen pacientes que podrían someterse a quimioterapia o recibir medicamentos inmunosupresores, tratamientos que pueden afectar el funcionamiento de sus defensas.

La contratación, sin embargo, no incluye ninguna terapia médica ni garantiza que las células tengan una aplicación futura. Por los u$s5.000 iniciales, el cliente paga exclusivamente por su extracción, procesamiento y conservación, mientras continúan las investigaciones sobre los posibles usos de este material biológico.

Nabiha Saklayen y Marinna Madrid se conocieron mientras estudiaban en Harvard y años después consiguieron grandes inversiones para su empresa.

Nabiha Saklayen y Marinna Madrid se conocieron mientras estudiaban en Harvard y años después consiguieron grandes inversiones para su empresa.

De Harvard a Silicon Valley: quiénes están detrás del proyecto Cellino

Cellino nació en 2017 de la mano de Nabiha Saklayen y Marinna Madrid, dos científicas que se conocieron mientras realizaban sus doctorados en Harvard. Ambas estaban interesadas en las terapias celulares y comenzaron a trabajar en tecnologías para facilitar la fabricación de tratamientos a partir de las propias células de los pacientes.

Su proyecto original buscaba automatizar tareas de laboratorio que requieren mucho tiempo y personal especializado. Desarrollaron herramientas para reducir los costos de producción de tratamientos personalizados y, en 2019, ambas ingresaron a la lista 30 Under 30 Healthcare.

La startup atrajo a importantes inversores de Silicon Valley y acumuló más de u$s96 millones en financiación privada, con el respaldo de firmas como Khosla Ventures, 8VC y Felicis. También obtuvo un contrato de hasta u$s25 millones con la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada para la Salud (ARPA-H), perteneciente al Gobierno estadounidense.

Uno de sus principales inversores es Vinod Khosla, fundador de Khosla Ventures y una figura reconocida del sector tecnológico. El empresario también se convirtió en uno de los primeros clientes de Reservoir, después de decidir conservar sus propias células inmunitarias mediante el procedimiento desarrollado por Cellino.

Saklayen, actual directora ejecutiva, también contrató el servicio y decidió incorporarlo como beneficio para los empleados de la compañía. Su intención es que otras empresas comiencen a ofrecerlo a sus trabajadores, de manera similar a lo que ocurrió con la congelación de óvulos en algunas grandes tecnológicas.

La propuesta todavía no sumó a otras compañías, aunque Reservoir ya había despertado el interés de cientos de personas antes de su lanzamiento oficial, principalmente a través de recomendaciones personales.

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