Martha Stewart pasó de enseñar recetas y dar consejos para decorar la casa a convertirse en una de las mujeres más famosas de Estados Unidos. Su nombre llegó a valer millones de dólares, pero un escándalo inesperado la llevó a prisión y le hizo perder buena parte de la fortuna que había conseguido durante décadas.
A los 85 años, la empresaria volvió a hablar de aquel episodio durante una entrevista. Todo empezó con una conversación sobre Kim Kardashian y terminó con una confesión sobre uno de los momentos más complicados de su vida.
Una entrevista sobre un jet privado terminó llevando a Stewart a recordar cuánto dinero perdió por sus problemas judiciales.
Instagram: @marthastewart48
Por qué la empresaria no tiene un jet privado en la actualidad
Durante una entrevista en el podcast "Other People's Business", conducido por David Rogier, fundador de MasterClass, Martha Stewart habló sobre el éxito de Kim Kardashian. Contó que la celebridad le había pedido consejos para sus negocios y destacó cuánto había crecido su fortuna.
En medio de la charla, mencionó que Kardashian viaja en un jet privado Gulfstream G5. Rogier aprovechó para preguntarle por qué ella no tenía uno.
La respuesta fue mucho menos divertida de lo esperado. Stewart aseguró que había perdido alrededor de u$s1.000 millones por sus problemas con la Justicia y apuntó directamente contra los abogados que la representaron durante el proceso.
También aclaró que logró recuperarse económicamente, aunque ya no maneja las cifras de sus mejores años. Además, adelantó que piensa contar más detalles sobre ese período en su próxima autobiografía.
La venta de unas pocas acciones terminó en una investigación que llevó a Stewart a prisión y golpeó de lleno su fortuna.
Instagram: @marthastewart48
Del éxito bursátil a la prisión: la venta de acciones de ImClone que cambió su historia
Antes de sus problemas con la Justicia, Martha Stewart era una de las figuras más exitosas de la televisión estadounidense. Había comenzado como modelo y después trabajó en Wall Street, aunque su verdadera fama llegó con sus conocimientos de cocina y decoración.
En 1982 publicó "Entertaining", su primer libro, que se convirtió en un éxito de ventas. Más adelante llegaron los programas de televisión y una revista propia. Su nombre ya funcionaba como una marca capaz de impulsar distintos productos.
Para 1999, Martha Stewart Living Omnimedia comenzó a cotizar en la Bolsa de Nueva York. El debut fue espectacular: sus acciones alcanzaron un valor de u$s1.200 millones, lo que convirtió a Stewart en una de las mujeres más ricas de Estados Unidos.
Todo cambió el 27 de diciembre de 2001. Ese día, mientras viajaba en un avión privado rumbo a México, hizo una escala en San Antonio, Texas, y recibió una llamada relacionada con ImClone Systems, una empresa farmacéutica en la que había invertido.
La compañía esperaba una decisión importante sobre un medicamento experimental contra el cáncer. Samuel Waksal, su director y amigo de Stewart, había intentado desprenderse de sus acciones antes de que se conociera una noticia capaz de golpear la cotización.
La información llegó a la empresaria a través del asistente de su corredor de bolsa. Al enterarse de esos movimientos, ordenó vender las 3.928 acciones que tenía en ImClone.
Al día siguiente, las autoridades estadounidenses rechazaron revisar la solicitud del medicamento y los títulos de la farmacéutica se desplomaron. Con aquella venta, Stewart evitó perder exactamente u$s45.673. La operación terminó bajo investigación y comenzaron a aparecer contradicciones entre las explicaciones de Stewart y su corredor, Peter Bacanovic.
Ambos sostenían que existía un acuerdo previo para vender las acciones si el precio bajaba de u$s60, pero las autoridades cuestionaron esa versión. Finalmente, en marzo de 2004, Stewart fue declarada culpable de conspiración, obstrucción de una investigación y declaraciones falsas.
No fue condenada penalmente por utilizar información privilegiada, sino por mentir y obstaculizar la investigación. La sentencia incluyó cinco meses de prisión, otros cinco de arresto domiciliario y dos años de libertad supervisada.
Ingresó en una cárcel federal de Virginia Occidental en octubre de 2004 y salió en marzo de 2005. Al año siguiente también resolvió la causa civil mediante un acuerdo por aproximadamente u$s195.000. El impacto económico fue bastante mayor. El escándalo golpeó a su compañía y sus participaciones llegaron a perder alrededor de u$s330 millones de valor.
Stewart también tuvo que dejar la presidencia de la empresa y su carrera televisiva quedó interrumpida. Con los años, estimó que todo aquel episodio terminó costándole cerca de u$s1.000 millones.
Stewart volvió a la televisión, sumó nuevos proyectos y logró reconstruir buena parte de lo que había perdido.
Instagram: @marthastewart48
Cómo logró reconstruir su fortuna y a cuánto asciende su patrimonio hoy
Después de salir de prisión, Martha Stewart regresó rápidamente a la televisión. En 2005 protagonizó "The Apprentice: Martha Stewart", una versión del reality que había popularizado Donald Trump.
Más adelante apareció una de las sociedades televisivas más inesperadas de su carrera: su relación con el rapero Snoop Dogg. Ambos protagonizaron "Martha & Snoop's Potluck Dinner Party", estrenado en 2016.
La dupla ganó popularidad y Stewart volvió a acercarse a una audiencia más joven. También participó en campañas publicitarias junto al músico y mantuvo una presencia constante en televisión y otros medios.
Su antigua compañía, en cambio, nunca recuperó el valor que había tenido antes del escándalo. En 2015, Martha Stewart Living Omnimedia fue vendida por u$s353 millones, muy lejos de los más de u$s2.000 millones que había llegado a valer.
Stewart continuó trabajando en distintos proyectos. En 2023, a los 81 años, se convirtió en la modelo de mayor edad en aparecer en la portada de la edición de trajes de baño de "Sports Illustrated". También abrió un restaurante en Las Vegas y en 2024 Netflix estrenó "Martha", un documental sobre su vida.
Actualmente, su patrimonio se estima en unos u$s400 millones, una fortuna que también incluye varias propiedades. Tiene una extensa residencia en Bedford, Nueva York, y una histórica casa en Maine conocida como Skylands. Además, en 2024 compró junto a su hija Alexis un departamento dúplex en Manhattan por u$s12,3 millones.