A partir de allí, Chanel se expandió hacia accesorios, cosmética, cuidado de la piel, relojes y joyería, sin abandonar la alta costura que construyó buena parte de su identidad.
Más de un siglo después, la compañía registró ingresos por u$s19.300 millones y un beneficio operativo de u$s4.712 millones, según las cifras consignadas en sus resultados corporativos. Chanel se mantiene entre los mayores grupos independientes del negocio mundial del lujo.
2. L'Oréal (1909)
El origen de L'Oréal estuvo en un laboratorio. En 1909, el químico francés Eugène Schueller fundó la Société Française des Teintures Inoffensives pour Cheveux (Sociedad Francesa de Tintes Inofensivos para el Cabello), después de desarrollar fórmulas de coloración que buscaban ofrecer mejores resultados que las disponibles en aquella época.
Una de esas primeras tinturas fue bautizada L'Auréale, nombre que posteriormente derivaría en L'Oréal.
La empresa fue ampliando su negocio mucho más allá de los tintes. En 1934 lanzó un champú sin jabón y al año siguiente desarrolló Ambre Solaire, una línea de protección solar. Con el tiempo incorporó maquillaje, cuidado de la piel, perfumes y nuevas marcas mediante adquisiciones.
Más de un siglo después, aquella compañía especializada en coloración capilar se convirtió en el mayor grupo mundial de belleza. En 2025 alcanzó ventas por u$s44.052 millones y un beneficio operativo de u$s8.892 millones, de acuerdo con las cifras utilizadas en sus resultados corporativos.
El cuidado de la piel representó el 37% de las ventas, seguido por maquillaje, productos para el cabello, perfumes y coloración. Así, el producto que dio origen al grupo continúa formando parte de su actividad, aunque hoy representa solo una porción de un negocio mucho más amplio.
3. Rolex (1905)
Cuando Hans Wilsdorf creó su compañía en Londres en 1905, los relojes de pulsera todavía enfrentaban un problema: buena parte de los consumidores desconfiaba de su precisión.
Wilsdorf, que tenía apenas 24 años, comenzó distribuyendo relojes y apostó por desarrollar dispositivos pequeños, elegantes y confiables. Para conseguirlo utilizó mecanismos de alta precisión fabricados en Suiza.
El nombre Rolex apareció en 1908. Dos años después, uno de sus relojes obtuvo un certificado oficial suizo de precisión para un reloj de pulsera. La empresa trasladó posteriormente su actividad a Suiza y consolidó su posición dentro del segmento de lujo.
A diferencia de otras compañías de esta selección, Rolex es una empresa privada y no publica estados financieros detallados. Por eso, sus cifras comerciales proceden de estimaciones externas. Morgan Stanley y LuxeConsult calcularon que la marca alcanzó ventas anuales estimadas en torno a u$s12.000 millones en 2025.
Lo que comenzó como una apuesta por demostrar la precisión de los relojes de pulsera terminó convirtiéndose en uno de los negocios más importantes de la relojería suiza de lujo.
4. Harley-Davidson (1903)
Harley-Davidson nació en 1903 en Milwaukee, Estados Unidos, a partir del proyecto de William Harley y Arthur Davidson, quienes comenzaron experimentando con pequeños motores para bicicletas.
Ese año construyeron un cobertizo de madera en el patio de la familia Davidson, donde desarrollaron sus primeras motocicletas. Aquella iniciativa terminó dando origen a una de las marcas más reconocidas de la industria.
La empresa atravesó dos guerras mundiales, la Gran Depresión, cambios de propietarios y una crisis que durante los años 80 volvió a poner en discusión su supervivencia frente a la competencia de los fabricantes japoneses.
Una parte de su recuperación se apoyó en algo que había construido durante décadas: la identidad de la marca. Harley-Davidson dejó de competir únicamente por precio y prestaciones y convirtió su historia, su comunidad de usuarios y su imagen en elementos centrales del negocio.
En 2025, la compañía registró ingresos consolidados por u$s4.473 millones, una caída del 14% frente al ejercicio anterior. Pese al retroceso, continuó siendo un negocio multimillonario más de 120 años después de su fundación.
5. Ford (1903)
Ford Motor Company fue fundada en 1903, pero el producto que transformó a la compañía y a buena parte de la industria automotriz llegó cinco años después.
En 1908, Henry Ford lanzó el Model T, con el objetivo de fabricar un automóvil lo suficientemente accesible como para dejar de ser un producto reservado a los sectores de mayores ingresos.
La herramienta decisiva fue la producción en serie. En 1913, Ford implementó en su planta de Highland Park la línea de montaje móvil, que permitió reducir los tiempos de fabricación y aumentar considerablemente la producción.
El precio del Model T terminó bajando desde unos u$s850 hasta u$s260. Cuando dejó de fabricarse, en 1927, se habían producido aproximadamente 15 millones de unidades.
El sistema desarrollado alrededor de aquel automóvil trascendió a la propia empresa y dio origen al concepto de fordismo, asociado a la producción industrial masiva.
Desde entonces, Ford atravesó guerras, crisis petroleras, cambios regulatorios y sucesivas transformaciones tecnológicas. En 2025 registró una facturación récord de u$s187.300 millones, aunque cerró el ejercicio con una pérdida neta de u$s8.200 millones, vinculada, entre otros factores, a cargos relacionados con su negocio de vehículos eléctricos.
6. Michelin (1889)
André y Édouard Michelin comenzaron en 1889 a desarrollar en Francia un negocio vinculado al caucho, cuando la industria automotriz todavía estaba dando sus primeros pasos.
Los hermanos tomaron el control de una empresa dedicada a ese material y comenzaron a buscar nuevas aplicaciones. Dos años después desarrollaron un neumático desmontable para bicicletas y posteriormente avanzaron sobre el mercado de los automóviles.
Una de sus decisiones comerciales más conocidas, sin embargo, no estuvo directamente relacionada con la fabricación de neumáticos.
En 1900 lanzaron gratuitamente la Guía Michelin, que incluía mapas, talleres, estaciones de servicio y lugares para comer y dormir. Francia tenía entonces menos de 3.000 automóviles.
La estrategia respondía a una lógica comercial: incentivar los viajes para aumentar el uso de los vehículos y, en consecuencia, la demanda de neumáticos.
Con el tiempo, aquella herramienta de promoción terminó convirtiéndose en una de las referencias internacionales más importantes de la gastronomía.
Mientras tanto, el negocio industrial continuó expandiéndose. Michelin cerró 2025 con ventas por aproximadamente €26.000 millones, pese a una caída de los volúmenes en distintos mercados.
Más de 135 años después de su fundación, la compañía continúa teniendo en los neumáticos su principal actividad, aunque aquella guía creada para promover el uso del automóvil adquirió una identidad propia.
7. Nintendo (1889)
Pocas compañías modificaron tanto su actividad original como Nintendo. La empresa nació en Kioto, Japón, en 1889, cuando Fusajiro Yamauchi comenzó a fabricar y vender hanafuda, las tradicionales cartas japonesas.
Durante décadas, los naipes fueron su principal negocio. En 1902 comenzó a producir cartas occidentales y en 1953 se convirtió en la primera compañía japonesa que consiguió fabricar masivamente cartas de plástico.
La transformación hacia el entretenimiento electrónico llegó mucho después. Nintendo incursionó en juguetes y máquinas recreativas antes de concentrarse en las consolas domésticas.
Desde el lanzamiento de Famicom en Japón en 1983, la compañía construyó un negocio alrededor de sus dispositivos y de personajes que se convirtieron en franquicias internacionales, como Mario, Zelda, Donkey Kong y Animal Crossing.
Para 2025 había comercializado más de 860 millones de consolas y 5.900 millones de videojuegos a lo largo de su historia.
La llegada de Nintendo Switch 2 impulsó una nueva etapa de crecimiento. Durante el ejercicio fiscal cerrado en marzo de 2026, la nueva consola alcanzó ventas de 19,86 millones de unidades, según los resultados de la empresa.
La compañía que comenzó fabricando cartas hace 137 años obtiene actualmente la mayor parte de sus ingresos del negocio de videojuegos, consolas y propiedad intelectual.
8. Coca-Cola (1886)
Cuando John Pemberton preparó el primer jarabe de Coca-Cola en Atlanta en 1886, el negocio estaba muy lejos de la estructura internacional que existe actualmente.
El farmacéutico llevó su creación a Jacobs' Pharmacy, donde comenzó a venderse mezclada con agua carbonatada a cinco centavos el vaso. Durante el primer año se servían, en promedio, apenas nueve bebidas por día.
Su socio Frank Robinson propuso el nombre Coca-Cola y diseñó la escritura que todavía identifica a la marca.
Pemberton murió sin llegar a conocer la escala que alcanzaría su producto. Posteriormente, Asa Candler adquirió el control de la fórmula y desarrolló una estrategia comercial que permitió ampliar el negocio.
El sistema de embotellado y la expansión internacional terminaron convirtiendo a Coca-Cola en una de las marcas más reconocidas del mundo.
Actualmente, The Coca-Cola Company posee una cartera de más de 200 marcas y comercializa sus bebidas en más de 200 países y territorios.
En sus resultados financieros más recientes, la compañía registra ingresos anuales de decenas de miles de millones de dólares, aunque esa facturación corresponde al conjunto de sus marcas y no exclusivamente a Coca-Cola.
A 140 años de aquella primera venta, la bebida original continúa siendo uno de los principales productos del grupo, que también participa en los segmentos de agua, jugos, bebidas deportivas y energéticas.
9. Levi's (1853)
Levi Strauss no llegó a San Francisco para fabricar jeans. En 1853 abrió una empresa mayorista de productos textiles y otros artículos destinada a abastecer a los pequeños comercios que crecían alrededor de la fiebre del oro en California.
El cambio llegó veinte años después. Strauss y el sastre Jacob Davis identificaron la necesidad de fabricar pantalones de trabajo más resistentes y en 1873 obtuvieron una patente para reforzar con remaches metálicos los puntos de mayor tensión de las prendas.
De aquella solución destinada a trabajadores nació el blue jean moderno.
La línea que posteriormente se convertiría en Levi's 501 apareció en 1890 y, con el paso del tiempo, los pantalones dejaron de ser exclusivamente ropa de trabajo para transformarse en una prenda de consumo masivo.
Hoy Levi Strauss & Co. comercializa sus productos en alrededor de 120 países y unos 50.000 puntos de venta. En 2025 registró ingresos netos por u$s6.300 millones.
La compañía atravesó más de 170 años de historia sin abandonar el producto que construyó su identidad. Los jeans pasaron de ser una herramienta de trabajo a convertirse en una de las prendas más utilizadas del mundo.
10. Hermès (1837)
Mucho antes de que sus carteras se transformaran en algunos de los productos más exclusivos de la industria del lujo, Hermès era un taller parisino dedicado a fabricar arneses y equipamiento para caballos.
Thierry Hermès abrió el negocio en 1837 como artesano guarnicionero. Durante las siguientes generaciones, la compañía fue adaptando su producción a los cambios en los medios de transporte y en los hábitos de consumo de sus clientes.
El cuero siguió siendo central, pero alrededor de él aparecieron bolsos, indumentaria, accesorios, perfumes, relojes y joyería.
A diferencia de otras marcas centenarias que cambiaron completamente de actividad, Hermès mantuvo una relación directa con su negocio original.
En 2025, la compañía registró ingresos por €16.002 millones, con un margen operativo recurrente del 41%, uno de los indicadores que reflejan la rentabilidad de su modelo de negocio.
La marroquinería y la guarnicionería continúan siendo una de sus principales actividades, junto con otras líneas de productos de lujo.
Casi 190 años después de la apertura de aquel taller, la empresa mantiene la fabricación artesanal como uno de los pilares de su identidad comercial.
Aunque nacieron en industrias y países muy diferentes, las diez compañías tienen algo en común: lograron mantener marcas reconocibles durante más de un siglo, incluso cuando sus negocios cambiaron por completo. Algunas, como Nintendo, encontraron mercados que no existían cuando fueron fundadas. Otras, como Hermès o Levi's, conservaron buena parte de sus productos originales y los convirtieron en negocios de alcance mundial.