ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

12 de abril 2018 - 18:50

Un corazón que late de luto

ver más
"Cómo será tu cuerpo al recorrerme/ y cómo mi corazón si estoy de muerte", canta Carolina Winograd en "Cardo o ceniza" sobre el final del disco. Y en esa canción de Chabuca Granda que da nombre al disco, se siente gran parte del filo que atraviesa el último trabajo de una de las intérpretes más interesantes del tango. Un recorrido que corta y acaricia según el autor con el que la artista decide dar a conocer los vaivenes del amor: sus causas, sus consecuencias y la supervivencia.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

El material comienza con "El Milagro" y esa metáfora hecha tango llamada Homero Expósito. "Y latías (rama seca)/ como late en la muñeca mi reloj". Winograd tiene el don de la interpretación sentida y profunda. En "Sus ojos se cerraron" (Gardel-Le Pera), baja el tono para respirar desde lo más hondo. Y ahí, en los huecos del silencio se siente la herida de una gravedad que alivia. Pasa "Amor en Buenos Aires", la versión tangueada del tema que popularizó Sandro y ese violín que corta como aquellos años de la infancia.

El excelente acompañamiento de Alejandro Drago (piano), Maritza Pacheco Blanco (violín) y Hugo Satorre (bandoneón) queda en claro en "Toda mi vida" (Troilo-Contursi), donde Winograd se luce en la expresión y deja en claro el poder de una voz tallada, y en "Nostalgias" (Cobián-Cadícamo).

"Cardo o ceniza" es una forma de acercarse al tango y a la milonga (se destaca la compositora Marisa Vázquez) a través del equilibrio de una cantante de tripa, corazón.

Últimas noticias

Otras noticias