ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

22 de septiembre 2003 - 00:00

A Nueva York

Rafael Bielsa estará hoy en Nueva York, preparando la llegada de Néstor Kirchner para participar en la 59ª Asamblea General de la ONU. El viaje servirá para intentar que, a pesar de que se les van a conceder inmunidades parciales, las tropas de los Estados Unidos sean enviadas a la Argentina para que las maniobras conjuntas no se frustren. Además, Bielsa debe imaginar una estrategia que evite el eclipse de su jefe por Lula Da Silva, quien hará una presentación muy esperada en Nueva York: la reunión está dedicada al brasileño Vieira de Mello, representante de la ONU y muerto en un ataque terrorista en Bagdad. El hito de la visita será la entrevista de Cristina de Kirchner con Hillary Clinton, el jueves.

ver más

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Finalmente, para un gobierno muy preocupado por la escenografía, será clave controlar de alguna manera la principal amenaza de imagen: Luiz Inácio Lula Da Silva promete ser la estrella de la Asamblea General, opacando la primera participación del mandatario argentino.

De las buenas, hasta ahora sólo una: está previsto, como adelantó este diario, que el jueves Cristina Fernández de Kirchner se encuentre con Hillary Rodham Clinton.

Este viaje de Kirchner será, acaso, el más importante en lo que va de su mandato: no solamente se verá de nuevo con el presidente de los Estados Unidos, sino que lo espera un conjunto importante de jefes de Estado y tendrá una comida a solas con Gerhard Schröder, el premier alemán.



Lula tiene pensado, en la inauguración de la 58ª Asamblea, criticar a los países ricos por su intransigencia en las negociaciones de la OMC, cuya reunión de Cancún Brasil llevó al fracaso, liderando el llamado G-21, grupo de países en desarrollo que se opone al proteccionismo de las naciones centrales. En esa ronda la Argentina bajó extraordinariamente su perfil como señal amistosa a una administración, la de George W. Bush, que abogaba a esa hora por el país ante el FMI. Lula hablará también de llevar los conflictos a la órbita multilateral de la ONU. Importa esta declaración porque el gobierno de los Estados Unidos sondeó al de Brasil para que intervenga en la pacificación y reconstrucción de Medio Oriente.

Pero su principal cometido será que el organismo acepte su esquema de tratamiento para la crisis colombiana: pretende convertirse en mediador entre el gobierno de Alvaro Uribe y las FARC, organización guerrillera a la que el gobierno brasileño se negó a calificar de «terrorista».

Si la presencia del presidente brasileño puede generar alguna tensión para Kirchner es porque el Presidente eligió abiertamente diferenciarse de su colega, sobre todo en la relación con el FMI. Kirchner llevó su consigna «no soy Lula» al máximo límite tolerado por la salud de la relación bilateral. Por eso llama la atención que en la Casa Rosada se escuchen quejas porque el gobierno de Brasil no hiciera gestiones ante el Fondo para que se apruebe rápidamente el acuerdo con la Argentina.



Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias