Eugenio Zaffaroni cometió un descaro insólito para su condición de virtual juez de la Corte. Por si no fuera suficiente con las irregularidades de sus declaraciones de bienes, sus cuestionables fallos y su condición de evasor previsional, asistió a la audiencia pública en el Senado en compañía de su socio, el abogado Jacobo Grossman. Este posee un prontuario de presunto delincuente común y se le atribuyen desde hurtos hasta secuestros. Ayer, la Comisión de Acuerdos del Senado sacó dictamen de mayoría avalando la designación de Zaffaroni. Pero ahora la Cámara alta pidió, a solicitud de la oposición, informes sobre su socio.
Como si fuera insuficiente con los reproches que se le formularon por sus fallos como ex magistrado en materia penal y su conducta tributaria y previsional, que En la víspera, tras firmarse el despacho de mayoría redactado por
Sea como fuere los antecedentes penales que se le atribuyen al socio de
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