Despidieron sus amigos al general Martín Balza con motivo de su conversión a embajador argentino en Colombia. La celebración se hizo en el restorán de Palermo Cosa Nostra (el preferido de Raúl Alfonsín para sus conspiraciones gastronómicas).
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Tuvo como presencias más conocidas a Gustavo Caraball o, hombre que fue de Bunge & Born, estuvo con Antonio Cafier o, secretario técnico con Isabel Martínez y luego colaboró con la Alianza cercano a Cha cho Alvarez. Pocos militares, salvo el retirado hace tiempo general Guillermo Ezcurra. Como se sabe, la sintonía de Balza con algunos uniformados es bastante crítica, lo cual se advirtió en las últimas declaraciones que realizó en la Justicia el ex jefe del Ejército Cristino Nicolaid es.
Hubo discursos, entrega de recuerdos, homenaje a Balza por su participación en Malvinas y promesas venturosas para el nuevo diplomático. No faltaron a la reunión Manuel Sánchez (mentor del ex jefe militar), su cuñado Ramiro Alfonsín y hasta un sindicalista de otra época, Genaro Báez. Todo el mundo cuidadoso con la situación militar, porque Ezcurra se ha mostrado favorable a Roberto Bendini y, otros cercanos a Balza, revelan simpatías por su segundo, Mario Luis Chretien.
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