20 de junio 2003 - 00:00

Doble test para Kirchner en comicios provinciales

Doble test para Kirchner en comicios provinciales
En los próximos diez días, Néstor Kirchner plebiscitará en doble turno su presidencia. Este domingo lo hará en Tierra del Fuego, patio trasero del poder kirchnerista; el 29 en Tucumán, reducto de uno de los pocos gobernadores, Julio Miranda, que apostó a Kirchner ganador.

El Presidente superó bien, a la distancia, el test cordobés del 8 de junio, cuando José Manuel de la Sota logró su reelección. Pero ahora los riesgos son mayores: tanto en Tierra del Fuego como en Tucumán el PJ enfrenta elecciones bravas que podrían terminar en derrotas.

¿Afectarán a Kirchner eventuales fracasos electorales del peronismo en esas provincias? Por radio, el ministro de Interior, Aníbal Fernández, no dudó en desligar esos resultados del destino del gobierno nacional. «No se plebiscita» la gestión Kirchner, advierte cada vez que lo consultan.

Igualmente, desde Olivos se observa con detenimiento el pulso electoral en las provincias. Luego de los dos test de junio, es el turno de Capital Federal, 24 de agosto, y de Río Negro, el 31 del mismo mes, donde parece difícil que el PJ pueda festejar alguna victoria.

•Apuntalamiento

También actúan. De hecho, en los últimos días, Tierra del Fuego se atoró con un desfile de funcionarios nacionales: el vice Daniel Scioli, Julio De Vido, el propio Fernández y hasta el cordobés De la Sota se sometieron al bajo cero fueguino para apuntalar a la fórmula peronista.

En la semana que pasó el PJ espantó un poco el fantasma de la derrota. Carlos Manfredotti, gobernador y candidato a repetir, recompuso su diálogo con Olivos -roto desde que Juan Carlos Mazzón le sugirió que deje el tope de la fórmula a Daniel Gallo-y los sondeos son tibiamente más dulces.

De todos modos, parece inevitable un ballottage entre Manfredotti y
Jorge Colazo -postulante de un combo mixto de radicales y peronistas-que coincidirá con la elección tucumana. Ese será, en definitiva, el domingo turbulento para Kirchner y el peronismo.

Las dudas sobre el resultado de esos comicios, sumado al calendario -ayer hubo cierre de listas-forzaron incluso a la cofradía de gobernadores que capitanea
Eduardo Fellener, la CAP, a suspender el desembarco formal en la sede del PJ nacional de calle Matheu 130 previsto para hoy.

Es probable que la toma formal del edificio, que fue búnker del menemismo durante los últimos años, se demore hasta después de la elección en Tucumán. De hecho, los gobernadores de la región siguen atentos ese desenlace con el mismo interés que Kirchner, territorial, testea la elección fueguina.

Quizá por eso, a diferencia del despliegue oficial en zona austral, en el Norte no anotan prácticamente ninguna visita nacional, salvo la de
Daniel Scioli.

«No necesitamos que venga.»
No sonó a reproche ni a espanto el comentario de José Alperovich, candidato del PJ, cuando se le preguntó si quería que Kirchner visite Tucumán antes del domingo 29, cuando el peronismo arriesga el control de la provincia.

No deja de ser un dato extraño: el PJ tucumano, vía el actual gobernador
Miranda y Alperovich, fue uno de los pocos que cuando Eduardo Duhalde blanqueó a Kirchner como su alquimia electoral apostó a la candidatura del sureño, por entonces casi testimonial.

Sin embargo, por ahora, Alperovich prefiere localizar la elección. Aunque podría explotar en beneficio propio el «efecto K» y abusar de presencias y anuncios nacionales, el candidato eligió encorsetar la elección a las reglas provinciales.
«Yo hago campaña y no dependo de nadie», dice.

Como el dueto Manfredotti-Gallo, Alperovich tiene por delante un round difícil: debe remontar la crítica gestión Miranda y enfrente se juntó una megaalianza que impulsa al ex fiscal anticorrupción de la provincia,
Esteban Jerez. Ricardo Bussi, de Fuerza Republicana, es el tercero en la riña.

Dejá tu comentario

Te puede interesar