Doble test para Kirchner en comicios provinciales
-
La Justicia investiga un presunto viaje de Adorni a Aruba
-
EEUU celebró la decisión de Milei de declarar como organización terrorista a la Guardia Revolucionaria de Irán
•Apuntalamiento
De todos modos, parece inevitable un ballottage entre Manfredotti y Jorge Colazo -postulante de un combo mixto de radicales y peronistas-que coincidirá con la elección tucumana. Ese será, en definitiva, el domingo turbulento para Kirchner y el peronismo.
Las dudas sobre el resultado de esos comicios, sumado al calendario -ayer hubo cierre de listas-forzaron incluso a la cofradía de gobernadores que capitanea Eduardo Fellener, la CAP, a suspender el desembarco formal en la sede del PJ nacional de calle Matheu 130 previsto para hoy.
Es probable que la toma formal del edificio, que fue búnker del menemismo durante los últimos años, se demore hasta después de la elección en Tucumán. De hecho, los gobernadores de la región siguen atentos ese desenlace con el mismo interés que Kirchner, territorial, testea la elección fueguina.
Quizá por eso, a diferencia del despliegue oficial en zona austral, en el Norte no anotan prácticamente ninguna visita nacional, salvo la de Daniel Scioli.
«No necesitamos que venga.» No sonó a reproche ni a espanto el comentario de José Alperovich, candidato del PJ, cuando se le preguntó si quería que Kirchner visite Tucumán antes del domingo 29, cuando el peronismo arriesga el control de la provincia.
No deja de ser un dato extraño: el PJ tucumano, vía el actual gobernador Miranda y Alperovich, fue uno de los pocos que cuando Eduardo Duhalde blanqueó a Kirchner como su alquimia electoral apostó a la candidatura del sureño, por entonces casi testimonial.
Sin embargo, por ahora, Alperovich prefiere localizar la elección. Aunque podría explotar en beneficio propio el «efecto K» y abusar de presencias y anuncios nacionales, el candidato eligió encorsetar la elección a las reglas provinciales. «Yo hago campaña y no dependo de nadie», dice.
Como el dueto Manfredotti-Gallo, Alperovich tiene por delante un round difícil: debe remontar la crítica gestión Miranda y enfrente se juntó una megaalianza que impulsa al ex fiscal anticorrupción de la provincia, Esteban Jerez. Ricardo Bussi, de Fuerza Republicana, es el tercero en la riña.




Dejá tu comentario