El duhaldismo agita y financia a clanes piqueteros duros para que desestabilicen a Néstor Kirchner. En síntesis, ésa fue la imputación que Luis D'Elía vomitó contra Eduardo Duhalde y el ministro de Desarrollo Humano bonaerense, Mariano West, un duhaldista hoy funcionario de Felipe Solá. D'Elía, piquetero que nació con Fernando de la Rúa y floreció durante la presidencia Duhalde, apuntó contra West: lo acusó de entregar «planes y plata» a grupos piqueteros con el propósito de armar un ejército de activistas funcionales a Duhalde para condicionar al Presidente.
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La atropellada de D'Elía -que anteayer lanzó su candidatura a gobernador bonaerense-generó respuestas veloces: cada uno por su lado, West y el ministro de Interior, Aníbal Fernández, lo atribuyeron a una maniobra electoral del piquetero. «Lo dice sólo para posicionarse», se enojó el ministro de Solá. «Es la posición de un candidato que, por definición de la política del siglo pasado, dice cosas contra otros candidatos fuertes para más o menos posicionarse en el centro del ring», aportó Fernández, que lo conoce bien.
El uso discrecional de planes sociales no es un dato inusual -de hecho, ayer, la ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner, admitió que puede haber «desviaciones» clientelistas-pero ayer D'Elía le dio todavía un mayor alcance: dijo que sectores del PJ los usan para financiar a piqueteros duros que protesten contra Kirchner.
El matancero, hoy diputado provincial, fue el único dirigente piquetero -capitanea la Federación de Tierras y Vivienda (FTV)- que integró el selecto grupo de políticos que obtuvieron un pase para asistir a la asunción del santacruceño el 25 de mayo pasado.
Además, fue el primero -junto a Juan Carlos Alderete, de la Corriente Clasista y Combativa (CCC)- que logró una entrevista con el Presidente. De ese encuentro sacó un rédito jugoso: Kirchner mandó que le acepten -y paguen-unos 11 mil planes extra que le había prometido Duhalde. «Hizo negocio siendo oficialista y ahora quiere serlo todavía más», explicó ayer una fuente del gobierno de Solá que, en paralelo, descartó que detrás de las denuncias de D'Elía se esconda alguna maniobra del kirchnerismo. «Eso lo descartamos totalmente», insistió el vocero. West, por su parte, dijo que D'Elía «confunde a la sociedad porque, llamándose piquetero oficialista, quiere poner una cuña ahora entre el peronismo de la provincia de Buenos Aires y el presidente Kirchner, cuando esto no existe».
Justamente, como signo de sintonía, el ministro bonaerense se reunió con Alicia Kirchner en La Plata para acordar dos puntos de acción: apuntalar los consejos consultivos creados para fiscalizar el Plan Jefas y Jefes de Hogar y definir proyectos de producción para quienes reciben subsidios de desempleo.
Luego de ese encuentro, la ministra Kirchner aseguró que «estamos en contra del clientelismo. Con el hambre de la gente no se juega; no lo vamos a permitir, lo que no significa que pueda haber desviaciones pero, si existen, hay que corregirlas».
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