11 de noviembre 2003 - 00:00

Kirchner duro con policías pero cede con los piqueteros

Néstor Kirchner embistió nuevamente ayer contra la Policía Bonaerense al compartir un acto con Felipe Solá. Es cierto que se refirió a los grupos de la fuerza que están involucrados en delitos, pero tanta crítica a efectivos de la provincia de Buenos Aires y del resto del país termina afectando a la gran mayoría que, pese a un salario bajo, debe arriesgar su vida todos los días ante la delincuencia, que generalmente cuenta con armamento y medios superiores en tecnología. Mientras el gobierno muestra su dureza en este tema, cede en otros. Es lo que sucedió ayer con los piqueteros, que utilizan diferentes métodos para presionar en su beneficio. Anoche, un dirigente de ese sector, Antonio Bitto, aseguró a este diario que de la reunión que mantuvieron con funcionarios -luego de ocupar tierras en el barrio de Palermo- se pactó la promesa de darles terrenos para que levanten sus casas. La práctica violenta de los piqueteros que logra resultados provoca imitación. Es el caso ayer en la Legislatura porteña. Adherentes al biógrafo Miguel Bonasso, quien accede el 10 de diciembre a una banca en Diputados promocionado por el gobierno, ocuparon algunas oficinas para presionar por leyes que expropien cuatro empresas más en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires. Inclusive ese grupo de empresas recuperadas repartió volantes con críticas duras al propio gobierno nacional y a la democracia. Distorsiones de ese tipo empiezan ya a generar malestar en la sociedad por el avance de las concesiones ante ilegalidad. Ayer, por ejemplo, comenzó a circular una convocatoria al primer cacerolazo y bocinazo contra la prepotencia de los piqueteros.

El gobierno se comprometió a darles tierra y vivienda a las 70 familias del Movimiento Teresa Rodríguez, que usurparon y ayer en la madrugada desocuparon un terreno en Palermo con esa promesa. Sin embargo, «nosotros hasta que no lo veamos no lo creemos. Es una vergüenza que funcionarios nacionales y de la Ciudad no sepan dónde hay tierras desocupadas», manifestó el coordinador de este sector piquetero, Antonio Bitto. Funcionarios del plan Arraigo, de la Secretaría de Desarrollo Social del Gobierno de la Ciudad y de la Comisión Municipal de la Vivienda quedaron en volverse a reunir hoy en la sede del primero de ellos, buscando una «solución integral», admitió un vocero de la ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner.

El gobierno, a través de una dependencia del Ministerio de Desarrollo Social, fue el que negoció durante el fin de semana con los piqueteros del Movimiento Teresa Rodríguez, que estaban ocupando un predio en avenida Santa Fe casi Bullrich, en Palermo. Las familias ocupantes hacía ya unos meses que venían haciendo gestiones ante el Organismo Nacional de Administración de Bienes del Estado (ONABE), para lograr un lugar donde construir sus viviendas.

•Presión

El problema que demoraba el trámite es que no se encontraba un predio que ofreciera los servicios de agua y cloacas, amén de ubicación, que exigen. Este grupo piquetero decidió presionar al gobierno, y ocupó la media hectárea que es propiedad del ente privado Metropolitano, administrador del Ferrocarril San Martín.

Fue cuando intervino el Ministerio de Desarrollo Social, a través del plan Arraigo -cuyo director es Héctor Metón-, y logró que desocuparan el solar en la madrugada de ayer, con la promesa de que se conseguiría un asentamiento para las 70 familias. Desarrollo Social (Arraigo) y la Comisión Municipal de la Vivienda recibieron ayer al anochecer a estos dirigentes piqueteros del MTR 12 de Abril. El encuentro se desarrolló en la sede que tiene el plan Arraigo en la avenida Corrientes 1302, con la presencia, además, de autoridades de la Comisión Municipal de la Vivienda, aseguró un funcionario del ONABE, Carlos Lorde, que afirmó que ese organismo «no ha tenido nada que ver con esa negociación».

La delegación piquetera, encabezada por Antonio Bitto, solicitó a los funcionarios «tierras para los desocupados que no tienen dónde vivir y su incorporación al plan Arraigo», consignó el dirigente.

El jefe de Gobierno porteño, Aníbal Ibarra, se refirió a la ocupación de ese terreno en Palermo y aseveró que «no se le dará nada» a las 70 familias que pretenden una vivienda, porque se generó «una situación de absoluta ilegalidad».

Ibarra
se desprendió del conflicto, y negó haber participado de alguna «negociación» con los piqueteros, que ocuparon el predio que pertenece a la ex línea San Martín de ferrocarriles. No obstante la información oficial, que indica que fue parte de la negociación la Comisión Municipal de la Vivienda que depende del Gobierno de la Ciudad.

«Me preocupa la ocupación y lo dije desde el primer día que no íbamos a autorizar así la construcción de ninguna vivienda, porque no se puede privilegiar las situaciones de fuerza por sobre lo que hacen cientos de ciudadanos que pagan sus créditos, que se anotan para las viviendas, esperando, incluso, a veces durante muchos años»
, manifestó Ibarra a la prensa.

Y advirtió:
«Si uno privilegia la situación de lo ilegal, ponemos patas para arriba toda la sociedad. Esta fue la definición del Gobierno de la Ciudad y no se puede obtener ninguna vivienda, ni la autorización para la construcción sobre la presión y mucho menos sobre una situación de absoluta ilegalidad».

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