23 de octubre 2003 - 00:00

Kirchner suspendió otro viaje: ahora a EEUU

Néstor Kirchner decidió ayer suspender otro viaje. Esta vez, a Miami para participar de una conferencia en la cual temió alguna protesta de anticastristas por las actitudes de su gobierno frente a las tropelías de Fidel Castro en materia de derechos humanos. Ya antes suspendió un viaje a Alemania por temor a un embargo que dictaría un juez sobre el avión presidencial. La cumbre en Miami lo expondría también a críticas de funcionarios estadounidenses como Otto Reich y Roger Noriega. Este criticó la semana pasada que Rafael Bielsa no recibiese en su último viaje a La Habana a disidentes anticastristas. El viaje era la semana que viene, y en los mismos días Kirchner prefiere estar en San Pablo en una cumbre socialista donde cree que lo tratarán mejor. Compartirá ese viaje con Raúl Alfonsín y con Aníbal Ibarra y se verá con Felipe González, Mijhail Gorbachov, Massimo d'Alema, Shimon Peres y, por cierto, Lula Da Silva, que aprovechará la algarada para festejar su cumpleaños.

Néstor Kirchner decidió no participar la semana que viene de un seminario en Miami, EE.UU., que podría forzarlo a un examen en tierra ajena de la política de su gobierno frente a los Estados Unidos y Cuba. En cambio, aceptó estar esos mismos días como observador de la reunión de la Internacional Socialista que se realizará en San Pablo. Allí su origen peronista despierta algunas suspicacias en un foro que nació como trinchera antifascista, pero será atendido por los socialismos gobernantes que ya lo admitieron en la cumbre de la Tercera Vía en Londres, en julio pasado, porque para esa liga el poder está por encima de la ideología.

El Presidente estaba anotado para estar martes y miércoles en el hotel Biltmore de Coral Gables, Florida, para hablar en la American Conference que organiza «The Miami Herald» y que tendrá entre sus invitados a Roger Noriega, secretario de asuntos hemisféricos de George Bush y que lanzó la semana pasada una formidable crítica a la política de Buenos Aires frente a Cuba. También estará su antecesor Otto Reich (diplomático encargado hoy de asuntos hemisféricos como asesor presidencial).

También estarán los presidentes Lucio Gutiérrez ( Ecuador), Enrique Bolaños ( Nicaragua), Francisco Flores (El Salvador), Alvaro Uribe ( Colombia), el ex presidente de Brasil Fernando Henrique Cardoso, los argentinos Martín Redrado (secretario de Relaciones Económicas de la Cancillería), Rodolfo Gil, duhaldista que representa a la Argentina en la OEA y el ex candidato presidencial y economista Ricardo López Murphy.

El tema del seminario es «Reconstruyendo las relaciones hemisféricas, nuevas perspectivas económicas y cambios en la política exterior». Con centenares de invitados y disertantes a los organizadores se les ocurrió que la presencia de Kirchner luciría mejor en el foro sponsoreado por el grupo Cisneros de Venezuela. Una suma de inoportunidades ya que el titular de ese grupo, Gustavo Cisneros, es considerado por el extravagante Hugo Chávez como su principal opositor político. Los Cisneros fueron homenajeados en el Americas Council en la reunión de junio pasado a la que asistió Daniel Scioli como adalides de la libertad de prensa continental. Kirchner se había comprometido a asistir a esa cumbre que organiza «The Miami Herald» por intermedio de su columnista estrella, Andrés Oppenheimer, un argentino con residencia en la costa de la Florida. El desaire con este intermediario es doble porque es la misma persona a quien Rafael Bielsa le había dicho que visitaría en La Habana a los disidentes anticastristas de Cuba.

• Tema grave

El Presidente había pedido que en la exposición que estaba prevista para el almuerzo del miércoles 29 entre 12.10 y 13.45 no lo presentase Gustavo Cisneros, quería que lo hiciera el editor del «Herald», Albert Ibarguen. No llegó a enterarse si le darían el gusto porque se impuso un tema más grave: la posibilidad de que en ese foro de Miami, con presencias importantes del anticastrismo, fuera víctima de un repudio público por la actitud del actual gobierno frente a las violaciones de los derechos humanos en Cuba. Ayer por la mañana le comunicó a Bielsa que no asistiría a la cumbre, sabiendo que el canciller atendería a un grupo de periodistas extranjeros que escriben para medios de fuera del país. Bielsa informó del rechazo a la invitación, negó que fuera a recibir -como había dicho ayer un diario-a grupos anticastristas. «Eso debería gestionarse en Buenos Aires», se enojó el canciller. También dijo que la Argentina se había abstenido en el voto de condena a Cuba por las violaciones de los derechos humanos, con lo cual ni afirmaba ni negaba que ocurrieran en la isla. Adelantóque el gobierno no sabe qué votará el año que viene en esa materia. «En mayo de 2004 el país se volverá a pronunciar.»

En la rueda de prensa Bielsa dijo que el gobierno argentino no tiene «ninguna señal» de que las relaciones con su par estadounidense no sean « óptimas», sobre todo luego de su viaje a Cuba. «Nosotros no nos hacemos cargo de que para ser amigo de un país tenemos que ser enemigo de su enemigo», opinó el funcionario.

Luego agregó que la Argentina no lleva adelante sus
« relaciones internacionales de acuerdo con metáforas bélicas o lógicas castrenses, ni por cambios hormonales».

Además, para desmentir el supuesto resquebrajamiento de los vínculos con los Estados Unidos, el canciller recordó que el flamante embajador de aquel país, Lino Gutiérrez, calificó la semana pasada de «óptimas» esas relaciones bilaterales. Sobre la inquietud del gobierno norteamericano acerca de las presuntas actividades terroristas en la Triple Frontera, Bielsa dijo que para el país esa zona geográfica «es de incumbencia exclusiva de la Argentina, Brasil y Paraguay».

Sin temor a escraches y con el rol de observador de maneras ajenas, Kirchner prefiere estar lunes y martes junto a Raúl Alfonsín y Aníbal Ibarra en la cumbre de la Internacional Socialista que se hará en San Pablo. Lo recibirán con jaleos, que es como reciben estos socialistas a todos los que gobiernan -lo hicieron ya con el radical Alfonsín-, para enojo de los socialistas que en la Argentina nunca han ejercido el gobierno.

En esa cumbre que sesionará entre lunes y miércoles, se tratará un tema muy caro a
Alfonsín aunque algo abstracto en su utilidad argumental, ya que el título es casi una metáfora: «El retorno de la política: por una globalización gobernada por la gente».

Tienen hora para hablar a lo largo de los tres días la intendenta Marta Suplicy, su esposo el argentino Luis Favre, el presidente Lula Da Silva -que tiene invitados además a Ibarra y a Kirchner a su cumpleaños-el italiano Massimo D'Alema, Mijahil Gorbachov, Felipe González, Ricardo Lagos, Alan García y Shimon Peres.

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