21 de octubre 2003 - 00:00

Por Béliz menguó fiesta PJ

Poco frugales, los peronistas arrasaron con el stock de pan dulce penitenciario -un descubrimiento gastronómico de Carlos Menem- y con los dos corderos patagónicos que aportó el kirchnerista Daniel Varizat, en la visita casi escolar a la isla Martín García fue para recordar el aniversario 58º del 17 de octubre inaugurando un busto, bendecido por un cura, de Juan Domingo Perón (que nuevo tenía un costo de $ 25 mil por lo que prefirieron uno rescatado de una Unidad Básica cuyo valor fue de $ 4.000) como homenaje al General que, como se sabe, estuvo detenido allí.

Al final, la visita de los diputados del PJ, fue menos masiva de lo previsto. Por varios motivos: 1- José María Díaz Bancalari acusó enfermedad para no subirse al avión de Prefectura que consiguió «Lalo» Di Rocc o, su enemigo histórico de pago chico, San Nicolás; 2- A último momento, Eduardo Camaño fue convocado por Néstor Kirchner para volar con Lula a El Calafate; 3- Domingo Vitale, organizador del tour, cometió la infidencia de avisar unos días antes que los acompañaría Gustavo Béli z, razón por la que unos 20 diputados desistieron de reservar pasaje, aunque al final el ministro no viajó.

Cordero asado, debidamente regado con vino, himno y marcha peronista. Todo junto bajo el sol del mediodía. De allí, un comentario de Lorenzo Pepe: «Perón fue el primer transversalista que atravesó como un rayo a toda la sociedad». María del Carmen Falbo recordó que, siendo funcionaria, desagotó la cárcel de la isla para beneficiar el turismo. En el edificio, que está en pésimo estado, donde Perón pasó sus días de prisión, sólo quedó un recluso. Sirvió, el almuerzo, para confraternizar entre patagónicos y bonaerenses que siempre se recelan. A eso se dedicó Carlos Kunkel, vice secretario general de la Presidencia que llegó de Florencio Varela y es un kirchnerista de la primera hora. Estaban también Miguel Saredi, Mirta Rubini, Fernando Salim, Inés Pérez y entre otros legisladores Dante Cannevarolo, y Federico Scarabino como enviado de Felipe Solá.

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