La ciencia busca desafiarse cada día más, intentando responder preguntas sobre el cerebro que todavía no tienen respuesta. Un nuevo estudio demostró la verdadera naturaleza del cerebelo, que durante mucho tiempo se consideró únicamente responsable de la coordinación motora.
Una serie de investigaciones determinó que el cerebelo también desempeña un papel fundamental en el procesamiento de los sentimientos y emociones.
La conexión de los movimientos y emociones en el cerebro
El cerebelo es una parte del cerebro, ubicada en la parte posterior, que si bien alberga una gran cantidad de neuronas, siempre ha sido difícil de determinar su función. Hace siglos se sabe que está relacionado con el control del movimiento, pero su papel en otras funciones nunca ha sido del todo claro.
Según una investigación llevada a cabo por Jessica Verpeut, de la Universidad Estatal de Arizona, se pudo entender mejor la importancia del cerebelo en la integración sensorial y el movimiento. Esto es debido a que las células destacadas del complejo entramado neuronal del cerebro, células de Purkinje, están relacionadas con la coordinación del movimiento corporal y también desempeñan un rol clave en el procesamiento de información sensorial.
En una serie de investigaciones lideradas en la Facultad de Medicina Albert Einstein por Stephanie Rudolph, se descubrió como hormonas como la oxitocina, actuando en el cerebelo, pueden influir en comportamientos maternales en ratones hembra. En otros experimentos con ratones, se identificaron conexiones cerebelosas activas durante interacciones sociales, procesos de aprendizaje y comportamiento maternal.
La evidencia de implicación del cerebelo en procesos cognitivos y emocionales recalca la necesidad de reconsiderar su papel dentro del sistema nervioso central. Aparte de su función asociada con el control motor, el cerebelo también es un actor clave en la modulación de comportamientos complejos y respuestas emocionales.
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