1 de marzo 2024 - 08:08

Al otro lado del río

El perjuicio que la crisis argentina causó en Uruguay en 2023 fue grave. Que dicho impacto se atenúe este año dependerá de la suerte del nuevo gobierno vecino.

La salidas fueron más que los ingresos a Uruguay durante la primera quincena de julio.

La salidas fueron más que los ingresos a Uruguay durante la primera quincena de julio.

Ya a partir del año 2021, pero particularmente en 2022 y de manera impactante en 2023 los precios relativos con Argentina tuvieron una alteración como pocas veces se ha visto en la relación económica bilateral entre ambos países del Plata. De tal manera que cada fin de semana miles de uruguayos cruzaban el charco para realizar compras y pasear, y no solo por Buenos Aires sino por varios otros lugares de la Argentina. Muchos uruguayos de poder adquisitivo medio y medio-bajo tuvieron oportunidad también de conocer -tal vez por primera vez- el país vecino, con sus indudables atractivos.

La situación impactó en la macroeconomía uruguaya de manera significativa, particularmente en el sector turístico, aunque no solamente. De tal forma que -por primera vez- el balance turístico con Argentina (saldo de ingresos y egresos por turismo), resultó negativo para Uruguay. Esto afectó los servicios turísticos uruguayos, lo que se siguió sintiendo en esta última temporada con la notoria ausencia de la denominada clase media Argentina, otrora gran dinamizadora de la actividad esteña.

Hay que señalar además que el abaratamiento relativo de Argentina se agudizó por el fuerte incremento de los ingresos en dólares en los hogares uruguayos, por virtudes propias de nuestro país pero también por la política antiinflacionaria que se ha venido desarrollando en Uruguay, que ha generado de manera asociada un atraso cambiario que se estima de entre 10 y 15%. De hecho, los uruguayos no sólo aumentaron el gasto turístico en Argentina, sino también en muchos otros lugares del mundo.

Causas

Además de lo señalado para Uruguay, uno de los principales motivos de la amplia diferencia de precios entre ambos países es la aplicación del cepo en la República Argentina. Esto permitió que a través del dólar informal o el contado con liquidación (accesible a través de las tarjetas), los uruguayos contarán con un tipo de cambio mucho más alto que el oficial en Argentina, que se mantuvo por un largo tiempo artificialmente bajo para contener los precios internos.

Para los turistas era jugar y cobrar: llegaban con dólar fuerte a un país con precios artificialmente bajos. El otro componente del desmadre es el insólito subsidio a las tarifas de energéticos en Argentina, con los costos del transporte que no llegaban a sobrepasar el 25 o 30% de los costos de servicio similares en Uruguay.

El nuevo gobierno en Argentina está buscando -entre otras cosas- sincerar los precios, en un marco de alta incertidumbre política, con un plan económico que -más allá de las particularidades y la evolución de las variables semana a semana- va a ser obviamente recesivo. Y una de las medidas fue subir más del 100% la cotización del dólar oficial.

Esto impulsó los precios internos en la Argentina generando un pico de inflación que llevó la tasa anual al 250%. Mientras, el dólar paralelo también subió en enero, pero en febrero ha quedado estable, incluso retrocediendo, lo que elevó los precios en dólares en Argentina para los turistas y visitantes uruguayos. Si bien el dato de inflación de febrero aún no está disponible, proyectando un 15% mensual, el aumento de los precios en dólares en febrero sería de 30% (gráfica).

WhatsApp Image 2024-02-29 at 21.27.17.jpeg

Con este aumento de los precios en dólares en Argentina no quiere decir que se haya pasado a una situación favorable Sí -tal vez- menos mala, y es esperable que la inédita diferencia cambiaria que tuvimos en 2022 y 2023 no se vuelva a repetir. Dicho de otra manera, seguramente seguiremos viendo los próximos meses una relación de precios favorable a la Argentina, pero no de la misma magnitud que el año pasado.

Dicho esto, cabe remarcar que -obviamente- aún se mantiene en la vecina orilla un alto grado de incertidumbre económica y política. Por ahora parece difícil que el gobierno aplique un nuevo escalón devaluatorio, aunque esto no puede descartarse del todo. Se estima que hacia los meses de marzo-abril, con el ingreso de la cosecha de soja y otros cultivos, la disponibilidad de dólares suba y se pueda estabilizar el dólar paralelo. Los más optimistas apuntan a una próxima unificación cambiaria, aunque la brecha aún está en 25%. Mientras, la recesión frena a la inflación por las malas, lo cual hay que ver si es sostenible política y socialmente.

Perspectivas

En 2023 la economía uruguaya tuvo un pobre desempeño, por razones propias (atraso cambiario y problemas de competitividad) y ajenas, como la sequía y la mencionada crisis argentina. Ésta recortó de manera significativa el crecimiento del PIB en Uruguay en 2023. Si bien es una cuenta difícil de estimar, entre el descenso en la llegada de turistas argentinos y el aumento del gasto de uruguayos en el país vecino, bien podría superar medio punto del PIB.

Una de las regiones más impactadas por esta situación fue -obviamente- el litoral oeste del Uruguay. Según la última encuesta de la Cámara Nacional de Comercio y Servicios, mientras dicho sector tuvo una caída promedio del 2% en el año 2023, en el litoral la caída fue del 7,1%.

En las últimas semanas, comerciantes y empresarios del litoral han manifestado que ya no es tan atractivo cruzar a Concordia, Gualeguaychú o Colón. Uno de los factores importantes es que se ha reducido la diferencia de precios en combustibles. En el caso de la nafta súper, los litoraleños tienen descuento del Imesi, que hace que el precio sea 40% menor que en el resto del territorio.

A su vez, el precio de la nafta en Argentina subió fuerte por la devaluación y el retiro de subsidios. De tal manera que hoy, el precio de la nafta súper en el litoral (con descuento) está en torno a 46 pesos, mientras que en Argentina vale el equivalente de 34 pesos uruguayos, (tomando el dólar paralelo a 1060 pesos argentinos). Sigue siendo una diferencia apreciable, pero no la inaudita diferencia del año pasado.

De consolidarse esta mejora relativa en los precios comparados con Argentina, puede pensarse en un 2024 menos adverso desde el otro lado del río. Pero para volver a las grandes temporadas llenas de argentinos en el Este, todo indica que habrá que esperar años.

Dejá tu comentario

Te puede interesar