30 de mayo 2023 - 13:26

Apreciación del peso: 4 definiciones sobre el dilema que enfrenta el gobierno

El atraso cambiario sigue siendo un problema presente en la economía uruguaya, que no logra valorizar el dólar para mejorar la competitividad.

El dólar acumula cuatro alzas consecutivas en Uruguay.

El dólar acumula cuatro alzas consecutivas en Uruguay.

Foto: Juan Carlos Cáceres

El dólar no logra subir en Uruguay. Si bien se mantiene relativamente estable desde hace casi un mes, las leves subas no son suficientes ni siquiera para que la moneda estadounidense logre perforar el piso de los 39 pesos. En este contexto, el atraso cambiario sigue siendo una preocupación en términos de competitividad. ¿Qué opinan los diferentes sectores sobre esta problemática?

Si bien acumula un alza mínima del 0,021% durante mayo, la apreciación del dólar parece ser cada vez más una utopía para la economía uruguaya. En contrapartida, la apreciación del peso es la realidad casi pesadillesca que viven productores y sectores agroexportadores, que no logran comerciar de manera competitiva en el mercado internacional.

Una mayor competitividad para el campo

El sector agroexportador es uno de los que más sufren el atraso cambiario y el retroceso del dólar que, en lo que va del año, lleva una caída del 3,19% —un 2,56% interanual al cierre de la jornada de ayer.

Debido a esto, el presidente saliente de la Federación Rural, Martín Uria, reclamó en el reciente Congreso Anual de la entidad, que el gobierno trabaja seriamente sobre el tema —”un factor determinante que deteriora la competitividad” del sector— con reformas que permitan una “economía más competitiva”.

En la misma línea se había expresado el entonces presidente de la Asociación Rural del Uruguay (ARU), Gonzalo Valdés, en diálogo con Ámbito.com, cuando señaló que el atraso cambiario es “fulminante” para el sector exportador.

A fines del 2022, el Banco Central del Uruguay (BCU) establecía que el dólar estaba un 12% por detrás del valor recomendado, mientras que la entidad rural ya apuntaba a un retraso del 20%. A principios de abril, este atraso ya había sido actualizado a un 25% por Valdés, sin contar la inflación. En ese entonces, el expresidente de la ARU sostuvo que la divisa estadounidense debería estar en un valor de 48,31 pesos, casi 10 pesos más que el precio que tiene hoy en día.

El atraso es de más de 10 pesos, según el Índice Big Mac

A principios de año, la revista británica The Economist lanzó un nuevo Índice Big Mac, un indicador que compara más de 50 divisas del mundo en relación a la famosa hamburguesa, con el objetivo de registrar la diferencia en las valoraciones de las monedas.

En el índice actualizado, el atraso cambiario en Uruguay quedó en evidencia, con un peso inusualmente fortalecido contra el dólar, al punto de quedar como la segunda moneda más sobrevaluada del mundo, solo por detrás de Suiza, al menos entre los países contemplados.

Asimismo, según el estudio de The Economist, el dólar debía tener un valor de 50 pesos. En el momento de la publicación del índice, la moneda estadounidense valía 39,13 pesos, mientras que al cierre de la jornada de ayer, la cotización marcó los 38,791 pesos, profundizando todavía más el desfasaje del tipo de cambio.

El peso uruguayo, de los más sobrevalorados entre los mercados emergentes

El dólar en Uruguay viene en caída incluso tras haber registrado en 2022 la mayor baja anual desde el 2009, por lo que el panorama está lejos de ser alentador. Y el peso puede tener todavía más potencial alcista en medio de la lucha para controlar la inflación, tal y como señala el BCP Securities.

Esto hace que el peso sea “una de las monedas más sobrevaluadas en los mercados emergentes”, señala la entidad estadounidense. “Más de un año de ajuste monetario ha creado una combinación de moneda estable y alta inflación. Como resultado, la moneda tendrá que ajustarse. En el corto plazo no hay un catalizador en el horizonte”, explicó el BCP Securities. Una noticia que no es positiva para los sectores que reclaman solucionar el atraso cambiario.

El gobierno se mantiene entre explicaciones positivas y esperanzas de alineamiento

Desde el Poder Ejecutivo, y durante los primeros meses del año, no se cansaron de apuntar al año récord de exportaciones como uno de los grandes factores detrás de la apreciación del peso: la entrada excepcional de dólares aumentó la oferta de esta divisa y bajó su precio respecto de la moneda local.

Así también lo explicó el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), Fernando Mattos, para quien las excelentes colocaciones generaron una presión a la baja del dólar, sobre la cual se sumó también el alto nivel de inversiones en el país.

La explicación del exceso de oferta sin una demanda correlativa fue a la que se adhirió, también, la ministra de Economía y Finanzas (MEF), Azucena Arbeleche. Para enfrentar este escenario, la funcionaria había pedido que todos los actores que demandan dólares, tanto privados como públicos, acudieran al mercado en busca de la moneda estadounidense, de modo de equilibrar la balanza y, por lo tanto, reducir la brecha en el tipo de cambio.

Por su parte, el titular del BCU, Diego Labat, sostuvo que el dólar se alineará en los próximos meses —los empresarios esperan un dólar de 41,50 pesos para fin de año, según la Encuesta de Expectativas Económicas de la entidad bancaria central.

Para el presidente de la autoridad monetaria, el desalineamiento del dólar es de alrededor del 8% o 9%. “Uno esperaría que con el correr de los meses ese desalineamiento se fuera recuperando”, consideró Labat en febrero pasado, aunque aclaró que “lo que suceda con el tipo de cambio va a ser lo que surja del mercado”, dado que existe un régimen de libre flotación. Cabe aclarar que estos dichos fueron previos a que el Comité de Política Monetaria (Copom) decidiera bajar las tasas de interés en 25 puntos básicos, al 11,25%, para luego mantenerlas congeladas en mayo.

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