La exministra de Economía y Finanzas, Azucena Arbeleche, consideró que en Uruguay “falta dar un salto en términos de crecimiento”, al valorar a la estabilidad como “un punto de partida” y proponer un incremento de la productividad de la mano de las oportunidades que se abren con la Inteligencia Artificial (IA).
Arbeleche se expresó así durante su participación en un evento realizado este martes en Buenos Aires y organizado por el Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), en el que estuvo presente Ámbito, donde consideró además que es necesario “construir políticas nacionales que trasciendan una administración” a la hora de abordar el déficit fiscal y el resultado de las cuentas públicas.
La exjerarca se refirió así al nivel de gasto y también a la importancia de la regla fiscal, durante el panel que encabezó junto al exministro de Hacienda de Paraguay, Germán Rojas Yrigoyen, denominado “Consensos mínimos para la Estabilidad y la Inversión. Casos de éxito en la región”.
Crecimiento, productividad y tecnología
La extitular del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) resaltó que “Uruguay tiene estabilidad política, económica y social”, pero contrapuso que “eso no es suficiente, nos falta dar un salto en términos de crecimiento, porque estamos arañando un crecimiento potencial del 2%”, al hacerse eco de la última actualización de las proyecciones sobre el PIB del Comité de Expertos (CE), que exhiben ese dato y lo contrastan con un resultado menor para este año, en torno a 1,3%.
En esa línea, citó al economista ganador del Nobel de Economía en 1995, Robert Lucas Jr., al señalar que “cuando se empiezan a ver los impactos que el crecimiento tiene en las personas, uno no puede más que centrarse en ese aspecto” y apuntó: “Hace falta invertir, aumentar la productividad y aprovechar esta ola o tsunami de IA que es una enorme oportunidad”.
Así, consideró que por un lado “faltan materializarse muchas reformas que empezamos a nivel micro”, al tiempo que puso de relieve la articulación público-privada de cara a la transformación tecnológica. “Que la velocidad en que este sector puede destruir empleo sea la misma en la que se cree con las nuevas tecnologías”, precisó.
El déficit fiscal y la necesidad de acuerdos
En momentos donde el déficit fiscal global se ubica en 4,6%, depurados los pagos adelantados y los ingresos del Fideicomiso de la Seguridad Social, Arbeleche llamó a “construir políticas nacionales que trasciendan una administración en cuanto a abordaje fiscal” y retomó el concepto de “luces largas”, al indicar que “la situación puede ser compleja, pero hay que mirar hacia dónde se quiere ir”.
En ese sentido, repasó su gestión y sostuvo que la estrategia fue avanzar en la idea de déficit estructural. “En vez de considerar solo la recaudación y los gastos, consideramos el ciclo económico. Si estoy creciendo mucho y recaudando mucho, lo voy a limpiar de ese resultado. Lo mismo si estoy teniendo un gasto extraordinario o un ingreso extraordinario”, explicó.
Y se refirió a la creación del Fondo Coronavirus para afrontar los efectos de la pandemia de Covid-19: “Todo lo que era gasto para enfrentar la pandemia iba por ese otro carril. Si uno tiene claras las luces largas, en el Río de la Plata tenemos creatividad para mantener ese norte a pesar de la situación desafiante”.
La exministra recordó además los pedidos de mayor gasto, tanto de la oposición como de la misma presidenta del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva. “Hay que gastar de manera que sea sostenible a lo largo del tiempo, sin comprometer la trayectoria fiscal en el mediano largo plazo”, resaltó y redondeó: “En términos simples, tenemos tiempo de vacas gordas y tiempos de vacas flacas. Entonces, el gasto no puede estar bailando al ritmo del ciclo económico”.
Gobernanza, reglas de juego y grado inversor
Al ser consultada sobre el proceso de emisión monetaria en años anteriores en Argentina, Arbeleche puso de relieve la importancia de haber instalado el concepto de regla fiscal y su comunicación a la ciudadanía.
“Ahora hubo un cambio de gobierno con una orientación distinta y es muy cuidadoso de cuidar este esquema y el dinero de la gente”, expresó sobre la administración actual y, si bien admitió una mirada crítica sobre los cambios aplicados, valoró que se mantiene la transparencia.
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Arbeleche expuso en un panel de IAEF que presentó a Uruguay como "un caso de éxito" a la hora de lograr consensos.
Foto: IAEF
En la misma línea, destacó la salida uruguaya de la crisis de 2002, que llevó a la pérdida del grado inversor, para recuperarlo luego en 2012 y consolidar su perfil crediticio hasta mantener la nota más alta de su historia desde hace poco más de dos años.
“En 2003 tuvimos un canje total de deuda en el mercado de capitales local y extranjero. Hubo mucho diálogo con los inversores para ver la prioridad de tenedores de bonos y así se hizo el diseño, siendo muy cuidadosos de que no hubiera una caída a nivel nominal. Además, hubo un tratamiento igualitario para todos”, indicó.
“Si uno mira hoy, Uruguay está con la calificación crediticia más alta que ha tenido en su historia, con BBB+ y con las agencias haciendo hincapié en la gobernanza, la institucionalidad y ese activo que tiene Uruguay, que es el respeto de las reglas de juego y la previsibilidad de las políticas, aunque haya cambios. Y esto, de alguna manera, balancea o neutraliza la cuestión fiscal”, completó.
Un guiño a Argentina
A modo de cierre, hizo un breve comentario sobre Argentina y habló de “una sociedad con mucha resiliencia, muy creativa e innovadora” y, en lo que puede interpretarse como un guiño al gobierno de Javier Milei, expresó: “Si estas políticas perduran y la estabilidad se mantiene, tienen todo para dar un salto en crecimiento”.
El exjerarca paraguayo, Rojas Yrigoyen, también se refirió a la actualidad del país vecino y consideró que “está en un camino que no es fácil ni exento de sacrificios, pero es bueno entender que estos dolores son para que los que vienen detrás tengan mejores días”.
“Cuando el presidente Milei decía que iba a cerrar el Banco Central, tenía que entenderse que era que iba a cortar la maquinita. Sé que los cambios siempre son difíciles de asumir, pero el camino está hecho y todos queremos una Argentina próspera como ustedes se merecen”, sentenció.
Finalmente, llamó a avanzar en “la construcción de confianza” a nivel regional y consideró que “la institucionalidad es débil todavía en América Latina y hay que trabajar mucho en ello”, más allá de su país y Uruguay, a los que consideró “ejemplares” en la materia.