“Tenemos que hacerlo ahora. La decisión no se puede demorar más y no parece que haya un cambio en lo inmediato". Así argumentaba un integrante del equipo económico a una jerarca del Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM) la necesidad de definir el aumento de los combustibles, que finalmente se dio a conocer el pasado viernes.
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El oficialismo observó un saldo favorable tras el anuncio del aumento de combustibles, mientras la cuota china y el descanso de jerarcas por la Semana de Turismo trajeron algunas tensiones.
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El anuncio del incremento en los combustibles, definido entre Gabriel Oddone y Fernanda Cardona, fue bien recibido de acuerdo a la mirada oficialista.
En una conferencia de prensa bien preparada entre el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y el MIEM, los ministros Gabriel Oddone y Fernanda Cardona informaron la decisión del gobierno de aumentar 7% los combustibles, claramente por debajo de lo que marcaban las referencias externas, especialmente en el gasoil.
En los días posteriores, en el entorno del presidente Yamandú Orsi se evaluaban positivamente las reacciones a distinto nivel, tanto político como en los sectores productivos y empresariales. "Desde la oposición era esperable cierto griterío, pero lo que parece exagerada es la reacción de la Federación Rural y algunos otros voceros del campo —comentaron en Paraguay y Colonia—. ¡El gasoil subió apenas 7%, cuando debería haber subido casi 40%!”, exclamó un economista del staff de Oddone, pasando de la contrariedad a la indignación.
“Tenemos ahora el gasoil prácticamente igual que en la región, o incluso más barato”, continuó. “Es algo que nunca se había dado... La verdad, no sé qué quieren”, remató.
Dialogando en off con periodistas, el profesional describió cómo vienen viendo en el gobierno esta nueva situación internacional. “En este tema Yamandú confía plenamente en el ministro de Economía; además, la ministra Cardona está jugando en equipo con Oddone y es clave para el MPP”, apuntó. “En el plano político estamos bien parados… Claro que, si Trump sigue a las andadas en el Golfo Pérsico, va a ser difícil evitar algún otro ajuste", deslizó, mientras miraba la gráfica del barril Brent.
En la oposición son —obviamente— menos conformistas. Un intendente del Partido Nacional (PN) invitó a algunos correligionarios a matear y hablar de política, en su chacra en el centro del país. Era un grupo chico pero intenso. La charla recorrió los temas de Ancap, para atrás y para adelante. “Por ahora no puede negarse que ‘la van llevando’, aunque ya el ministro avisó que tenemos un costo fiscal de 30 millones de dólares en un mes”, comentó un legislador blanco que sigue al detalle los temas de Ancap y la energía. “¿Saben cuál puede ser un problema? —dijo mirando a sus compañeros de partido, preocupados por el asunto de los combustibles—. Si el petróleo empieza a bajar porque hay cierta distensión en el Golfo Pérsico, ahí es donde Ancap puede verse en dificultades porque habrá comprado petróleo caro y se va a ver obligada a bajar los combustibles, ¿se entiende? Quedaría desfasada”, explicó.
“Sí. Igual, estimado, —respondió escéptico un blanco veterano, siempre afín a las reuniones— no parece que baje el petróleo, ¿no? Siguen a los bombazos”. El comentario despertó sonrisas y alguna risa rápidamente contenida. “La cosa se está poniendo complicada”, agregó con gesto adusto.
China
“¿No estaba acordado esto desde antes?”, preguntó un legislador del Partido Colorado (PC) mientras recorría Twitter (así le sigue diciendo, a pesar de que se llama X hace años). Aludía a la información que divulgó el senador Daniel Caggiani (MPP-FA) acerca de que China otorgó una cuota de 384.000 toneladas anuales de carne vacuna a Uruguay.
En efecto, es una decisión que tiene varios meses y no es específica para Uruguay. En un proceso que duró un par de años, China hizo una evaluación de sus importaciones de carne vacuna y resolvió cuotificarlas. En el caso de Uruguay el resultado fue muy favorable: definió una cuota superior a los volúmenes que Uruguay venía exportando al gigante asiático.
“Es cierto”, le contestó uno de sus asesores en temas de agronegocios. “La decisión de los chinos es anterior a la visita de Orsi, a pesar de que ahora Caggiani pone la foto del presidente dándose la mano con Xi Jinping. “¡Qué manera de adular!”, dijo, mirando el posteo. “Esto no quita que la visita de Orsi —como las que han hecho todos los presidentes de las últimas administraciones— sea relevante para mantener las buenas e importantes relaciones que tenemos con China”, apuntó.
“Pah… Como que están buscando sacar buenas noticias de abajo de las piedras, ¿no?”, le respondió el legislador. “Lo que pasa es que en el Frente están preocupados por las encuestas”, siguió el diálogo entre los colorados. “La evaluación del desempeño del gobierno ha caído fuerte según los números de todas las principales encuestadoras y eso está generando nervios en la interna zurda”, dijo el asesor, sin ocultar una sonrisa.
“Seee. Y empiezan a haber reclamos desde la propia interna del Frente Amplio; ya el lío no es solo con la oposición, sino también adentro. Esta salida de Michelini por el tema de la gente en situación de calle generó una pequeña tormenta… ¡Y los socialistas salieron a responder!”, dijo entre asombrado y contento el legislador.
“Al MPP le están empezando a caer los costos de desplazarse al centro político… Muy bonito para ganar la elección, pero luego hay que gobernar”, reflexionó el parlamentario, que se precia de renovador, pero ya tiene bastante recorrido en la política uruguaya. “Y ahora se les viene la discusión por las conclusiones del denominado Diálogo Social, donde el FA no logra consensuar nada… Va a ser de alquilar balcones”, remató.
Su amigo lo escuchaba. “Tal cual. No es fácil desplazarse al centro político, ¿no? Si lo sabremos los colorados”, dijo con una sonrisa mezcla de jactancia y nostalgia.
Vacaciones
Llegan las vacaciones y la “twitósfera” enloquece con fotos de políticos en su descanso. La Semana de Turismo no fue la excepción: en las redes sociales empezaron a cruzarse fotos con jerarcas vacacionando en Brasil, como si fuera un pecado. En el mundillo frentista empezó a repicarse una foto del senador Sebastián Da Silva en una bella praia brasileña.
En el mundillo opositor, la réplica vino con una foto del Prosecretario de Presidencia, Jorge Díaz, también caminando por una praia, entre morros. “¿Era la misma playa?”, preguntó entre amigos un empresario gastronómico, mientras almorzaban en un parador de La Mansa de Punta del Este, levantando la carcajada. “La verdad, eso de andar acusando a la gente por vacacionar en Brasil… no lo entiendo”, agregó. En efecto, hay miles de uruguayos en Brasil estos días, vacacionando, mientras el movimiento en Uruguay es bastante moderado.
“¿Sabés que pasa? Que si por un lado pedís austeridad y reclamás cuidar el gasto, después te salen con esto”, le respondió uno de los amigos, mientras bajaba un gin tonic. “¡Pero no tiene nada que ver!”, contestó rápido el primero. “Con su dinero, cada uno hace lo que quiere… Además, querido, vacacionar en Brasil está lejos de ser un lujo, ¡por favor! En estas fechas, Brasil es imbatible como destino turístico: calorcito, buen servicio y precios. Son muy competitivos y los uruguayos han mejorado su poder adquisitivo”, agregó, en tono más profesional. “Lo que sí me preocupa es nuestro sector turístico… estamos muy caros. Y no lo digo por Punta, que sigue siendo un destino exclusivo. Pero en el resto, no está fácil la cosa. Los argentinos siguen de largo para Brasil”, comentó resignado, mientras recorría el menú para encarar el plato principal.


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