La subasta por el espectro 5G en Uruguay sigue generando polémicas entre las empresas de telecomunicaciones que operan en el país, incluso luego de que cerrara el plazo para realizar comentarios y descargos sobre el borrador del pliego que elaboró el Poder Ejecutivo con el objetivo de avanzar en el proyecto ya demorado, que se licitaría en abril.
Dedicado sigue avivando la polémica por la subasta de la red 5G
La empresa de telecomunicaciones uruguaya volvió a insistir en que el pliego excluye intencionalmente a los operadores nacionales.
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La subasta de la red 5G en Uruguay sigue generando polémicas entre las empresas.
Mucho se ha hablado en los últimos meses de la red 5G y del proceso que busca licitar dos de los tres espectros disponibles —uno está reservado para Antel—, para así comenzar la modernización de las telecomunicaciones en el país. A principios de febrero, el gobierno le acercó a las empresas interesadas en participar —Movistar, Claro, Dedicado, 5G Américas, GSMA y Asiet— el primer borrador del pliego con las bases y condiciones para la subasta. Allí comenzaron los problemas más recientes.
Aunque el descontento ya tenía antecedentes: las renovaciones automáticas de los espectros 3G y 4G en diciembre. En ese entonces, el gobierno había decidido renovar las concesiones sin pasar las frecuencias por un proceso de licitación, en tanto consideró que las posibilidades de que apareciera un nuevo jugador de relevancia a competir por las mismas bandas a cualquiera de los tres operadores eran prácticamente nulas.
Pero otra razón fue que ya se preparaba la subasta por el 5G, y desde el Ejecutivo buscaba una licitación competitiva. Para ello, querían que las empresas de telecomunicaciones pudieran dedicarse a preparar sus propuestas sin otras preocupaciones respecto de la viabilidad de sus servicios.
Sin embargo, la estrategia no resultó como esperaban las autoridades: por un lado, las dos compañías de mayor relevancia en el escenario telefónico local, Movistar y Claro, presentaron quejas no solo por la renovación automática —sobre todo en el caso de la empresa perteneciente a América Móvil—; sino también por las condiciones de la licitación de las red 5G. Las ventajas otorgadas a Antel en el proceso, así como el precio de base de la licitación fueron los puntos centrales de discordia.
Por el otro, comenzó un ida y vuelta con Dedicado, para quien el conocimiento del pliego implicó también la certeza de que no podría participar en la subasta. Frente a esto, la compañía uruguaya había denunciado intentos deliberados de excluirla del proceso licitatorio a partir de la inclusión de cláusulas específicas y exigencias mucho mayores que las que el gobierno había implementado en subastas anteriores.
Las nuevas quejas de Dedicado
Si bien desde la Unidad Reguladora de Servicios de Comunicación (Ursec) insistieron en que la subasta era transparente, también debió salir a aclarar el ministro de Industria, Energía y Minería (MIEM), Omar Paganini, sobre los “antecedentes y requisitos razonables” en función de contar con las capacidades necesarias para desarrollar la tecnología 5G en el país.
Asimismo, en diálogo con MontevideoPortal, el titular del MIEM recordó que Dedicado tiene dos de los cinco bloques de 3,5 GHz, de 100 MHz cada uno, los cuales no fueron adjudicados por medio de subasta, como ocurre normalmente. “No estamos discriminando a nadie, lo que estamos pidiendo son condiciones razonables. Lo importante es asegurar que se tenga antecedentes y la capacidad de desarrollar el servicio”, sostuvo.
Sin embargo, Dedicado no tardó en responder y expresar su “sorpresa” ante las declaraciones del ministro, volviendo a esgrimir el argumento de los requisitos incluidos exclusivamente para dejar afuera “a todas las empresas nacionales —entre ellas Dedicado— que no presten Servicios de Telecomunicaciones Móviles Internacionales (IMT)”.
Asimismo, señalaron que “los requisitos dejan claramente fuera de competencia al operador nacional al exigir en el pliego que sean empresas multinacionales con operaciones en otros países”; aunque también se aclara que podrán participar personas jurídicas o físicas que cumplan otra serie de requisitos y con experiencia brindando servicios en otros países.
Desde la empresa también consideraron que la cuestión del espectro en 3,5 GHz explicada por Paganini fue inexacta, ya que “fue asignado por procedimiento competitivo abierto, libre e igualitario en el que participaron 15 empresas en el año 1999”.
¿Qué dice el pliego?
El pliego determina que la subasta será por tres lotes de frecuencias radioeléctricas correspondientes a la banda de 3,5 GHz, de los cuales uno estará reservado para Antel, que pagará el promedio del valor al que se adquieran los otros dos. El precio base será de 28 millones de dólares.
Asimismo, las empresas que participen deben tener autorización para prestar servicios de “comunicaciones móviles” o cumplir con una serie de requisitos previos y sean “precalificados”. Entre ellos, una experiencia mínima de dos años brindando servicios de telecomunicaciones móviles internacionales, dentro de los últimos cinco años por los menos en dos países de América del Norte, Central o Sur y/o Europa.
También tendrán que presentar los estados financieros correspondientes a los ejercicios económicos de los años 2020 y 2021 y demostrar que facturan más de 50 millones de dólares anuales. Condiciones a las que se le suma una serie de exigencias para las empresas ganadoras.


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