El arbitraje internacional impulsado por los accionistas de Montecon contra Uruguay sufrió una nueva postergación luego de que la parte demandante presentara una recusación contra la árbitra designada por el gobierno uruguayo ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (Ciadi), organismo dependiente del Banco Mundial (BM).
La controversia fue iniciada por la chilena, Neltume Ports, accionista mayoritaria de Montecon, que reclama unos 600 millones de dólares al Estado por el acuerdo firmado con la empresa belga, Katoen Natie, para extender la concesión de Terminal Cuenca del Plata (TCP) en el puerto de Montevideo.
La compañía sostiene que esa decisión vulneró el Acuerdo de Promoción y Protección de Inversiones (Appri) vigente entre Uruguay y Chile, afectando sus intereses en la actividad portuaria.
La recusación contra la árbitra de Uruguay
La nueva demora se originó el pasado 27 de mayo, dos días antes de la audiencia prevista para el inicio del juicio internacional, ya que, en esa fecha, la defensa jurídica de Neltume Ports presentó formalmente una solicitud de recusación contra la árbitra italiana, Loretta Malintoppi, integrante del tribunal arbitral designada por el gobierno uruguayo.
Según argumentó la demandante, Malintoppi informó al Ciadi que en julio de 2025 había sido seleccionada por el estudio internacional Arnold & Porter para actuar como árbitra en otro litigio comercial vinculado a Perú. La objeción radica en que ese mismo estudio jurídico es el encargado de representar a Uruguay en el arbitraje promovido por Neltume Ports. Para la empresa chilena, esa circunstancia genera dudas sobre la independencia e imparcialidad requeridas para integrar el tribunal arbitral, por lo que solicitó su apartamiento del caso.
Además, la defensa sostuvo que tanto Arnold & Porter como la propia Malintoppi cuentan con una trayectoria vinculada a la representación y defensa de Estados en controversias internacionales, elemento que también fue incorporado a los argumentos de la recusación.
El proceso quedó suspendido
Las reglas del Ciadi establecen que la presentación de una recusación suspende automáticamente el arbitraje hasta que exista una resolución sobre el planteo, salvo que ambas partes acuerden continuar con el procedimiento.
De acuerdo con los registros del organismo internacional, Uruguay presentó sus observaciones y descargos sobre la solicitud de inhabilitación el pasado 17 de junio. Hasta que el Ciadi adopte una decisión respecto al pedido de Neltume Ports, el juicio permanecerá paralizado.
Un litigio que acumula postergaciones
La demanda fue presentada formalmente en 2024 y el tribunal arbitral quedó conformado durante el año pasado. Posteriormente, a mediados de 2025, las partes acordaron suspender el proceso durante 180 días para abrir una instancia de negociación directa.
Ese plazo venció en enero de este año y, a pedido de Neltume Ports, fue prorrogado por otros 90 días con el consentimiento del gobierno nacional, sin embargo, cuando la empresa solicitó una nueva extensión en abril, el Poder Ejecutivo rechazó la propuesta y manifestó su voluntad de retomar el arbitraje.
A partir de esa decisión, el Ciadi fijó la primera audiencia para el 29 de mayo, pero la recusación presentada dos días antes volvió a interrumpir el proceso. De esta manera, el litigio internacional por la concesión portuaria de TCP suma un nuevo capítulo y permanece sin fecha definida para el inicio de las audiencias de fondo.