El clima de negocios se deterioró durante el último semestre y lleva un año y medio en retroceso mientras empeoran las perspectivas económicas de los empresarios y su confianza en materia de inversiones y crecimiento, según surge de la última Encuesta de Expectativas Empresariales de Exante.
El relevamiento, que recoge la opinión de unos 340 ejecutivos de las principales firmas que operan en Uruguay, reflejó además un empeoramiento de la percepción sobre el rumbo del gobierno y la situación económica por parte del sector privado.
Los altos costos, la falta de competitividad, la burocracia y la conflictividad vuelven a surgir como los aspectos más negativos, mientras que a los activos habituales como seguridad jurídica y estabilidad se sumaron otros como el nivel de inflación y la inserción externa, esta última probablemente apalancada por la firma del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea (UE).
Los empresarios ven al clima de negocios como el peor en seis años
Al ser consultado por el clima de negocios en Uruguay, un 37% de los empresarios lo evaluó como bueno o muy bueno, mientras que un 54% opinó que es regular y un 9% cree que es entre malo y muy malo.
Si bien el saldo es a favor, debe evaluarse que es la tercera caída consecutiva que recoge Exante y que la visión positiva se aleja de máximos históricos y se encuentra en mínimos de seis años, algo que contrasta con lo que ocurre con las valoraciones en contra.
Gráfico clima
El clima de negocios retrocedió a su nivel más bajo desde 2020.
Entre los aspectos más positivos vuelven a surgir conceptos como seguridad jurídica, estabilidad e incentivos fiscales y a la inversión, mientras que gana protagonismo el ítem control de la inflación, en momentos donde el IPC se encuentra en mínimos de 70 años.
En contraposición, las cuestiones negativas se enfocan nuevamente en los costos altos, la burocracia, la falta de competitividad y la conflictividad sindical, así como en la carga impositiva, el tamaño del mercado y la incertidumbre ante cambios regulatorios.
Se deterioran las perspectivas de la situación económica
El relevamiento de Exante indagó sobre la percepción de la situación económica con un resultado contundente: sólo un 3% entiende que mejoró en el último año, mientras que un 43% visualiza un escenario igual y un 54% piensa que empeoró, arrojando guarismos que no se veían desde 2020.
El escenario se agrava con las perspectivas para el próximo año: un 45% considera que estará peor, con un 8% que imagina una situación mejor y un 47% un panorama igual. De esta forma, el saldo neto fue negativo (37%), tocando su peor momento desde 2018.
Situación económica gráfico
Las perspectivas sobre la situación económica empeoraron con respecto a octubre.
También retrocedió el clima de inversiones, con apenas un 6% esperando un escenario mejor, frente a un 47% que espera uno igual e idéntico porcentaje que aguarda una situación peor. Con todo esto en escena, no sorprende que los empresarios hayan corregido a la baja sus proyecciones de crecimiento, con un promedio de 1,1% para este año y un 1,3% para el que viene, llegando al 1,5% de cara a los próximos cuatro años.
Mayor optimismo sobre la propia empresa
En cuanto a la marcha de las propias empresas, las expectativas se enfriaron en menor medida. Un 24% cree que la situación general de su compañía está mejor, frente a un 22% que opina lo contrario. El optimismo es mayor en las previsiones para el próximo año: un 28% considera que le irá mejor contra un 13% que piensa que los próximos 12 meses serán peores.
De la Encuesta de Expectativas Empresariales surge además que hay más de un tercio de ejecutivos espera aumentos en la producción e inversión de sus compañías (39% y 34%, respectivamente), con una visión más cauta sobre el empleo, ya que un 57% no prevé cambios en su plantilla, mientras que un 20% anticipa aumentos y un 23% aguarda reducciones.
La consultora destacó que se trata de un balance consistente con un entorno de baja o nula creación de empleo, que se da desde niveles récord de ocupación. Entre los motivos de no crecimiento de la planta de trabajadores, prácticamente dos tercios identificaron como causa principal al elevado salario real, que se encuentra en máximos de 50 años.
rentabilidad gráfico
La valoración de la rentabilidad sigue siendo positiva.
Finalmente, la valoración sobre la rentabilidad sigue siendo positiva. Un 56% la ve como “muy buena o buena” frente a un 11% que la identifica como “mala o muy mala”. Las perspectivas son menos auspiciosas, con un 26% que espera que aumente y un 22% que considera que va a empeorar.
Una fuerte desaprobación a la gestión de Yamandú Orsi
Finalmente, la evaluación sobre la gestión de Yamandú Orsi se deterioró fuertemente al haber transcurrido más de un año. La desaprobación de los ejecutivos sobre el rumbo del gobierno llega al 57%, contra apenas un 9% que la aprueba, lo que marca un fuerte saldo negativo del 48%.
Al comparar con el mismo tramo de gestiones pasadas, la foto es similar a la del segundo gobierno de Tabaré Vázquez, con un 3% a favor y un 57% en contra. Sin embargo, está lejos de la de José Mujica (31% a favor y 14% en contra) y de la de Luis Lacalle Pou (85% a favor y 2% en contra).
Valoración Ori gráfico
Los empresarios desaprueban el primer año de gestión de Yamandú Orsi.
Entre las áreas de gestión, la inflación es por lejos la mejor valorada, con un saldo a favor del 70%, seguida de lejos por la promoción de la inversión, con un saldo de 5%. El resto de las áreas tienen una percepción desfavorable, con las peores notas en seguridad (76%), educación (60%), competitividad internacional (56%) y pobreza (55%). En tanto, si bien permanece con un saldo negativo del 10%, mejoró ocho puntos la percepción de la inserción externa, posiblemente por la aplicación del acuerdo Mercosur-UE.
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