El gobierno nacional avanza en la validación de una tecnología de origen chino para detectar residuos de medicamentos en animales vivos, en medio de la crisis generada por observaciones sanitarias en exportaciones de carne hacia ese país.
El MGAP avanza en la incorporación de nuevos controles tras la suspensión de un establecimiento por residuos en carne exportada.
El uso de tecnología china en los establecimientos rurales permitirá descartar animales con trazas de fármacos previo a su envío a la industria.
El gobierno nacional avanza en la validación de una tecnología de origen chino para detectar residuos de medicamentos en animales vivos, en medio de la crisis generada por observaciones sanitarias en exportaciones de carne hacia ese país.
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El director de Servicios Ganaderos del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), Marcelo Rodríguez, confirmó que el tema "está avanzado" y que ya se realizó una primera etapa de validación con resultados positivos. La herramienta permitiría realizar controles directamente en el campo, antes de la faena.
La iniciativa se da en un contexto de fuerte preocupación por la suspensión del frigorífico San Jacinto para exportar a China, luego de que se detectaran residuos de fluazurón en un embarque. Uruguay cuenta con un plazo de 30 días para presentar una respuesta ante las autoridades sanitarias chinas.
Según explicó Rodríguez, el argumento central de defensa será que el animal cuestionado fue faenado en septiembre, previo a la aplicación de nuevas medidas adoptadas en octubre para reforzar los controles. Desde el MGAP señalaron que aún no se pudo completar la trazabilidad del caso debido a que China no ha brindado toda la información necesaria para avanzar en la investigación.
El episodio generó alarma en la industria frigorífica, que solicitó una reunión urgente con las autoridades. En ese ámbito, las empresas reclamaron mayores controles y plantearon la necesidad de contar con más información sobre los proveedores de ganado.
Desde el MGAP se propuso, entre otras medidas, que los embarques con residuos no conformes no sean pagados. En paralelo, se busca ampliar la capacidad de análisis con nuevos equipos y más personal. Además de la tecnología china, se evalúa que laboratorios locales y de Argentina desarrollen sistemas similares para reforzar la detección de residuos antes de la exportación.
El ministro del MGAP, Alfredo Fratti, expresó su preocupación por la falta de herramientas legales para sancionar a los productores responsables de incumplir los tiempos de espera de los medicamentos.
"No pudimos, teniendo los nombres de los productores infractores, no pudimos suspender a nadie", afirmó, y agregó que las multas actuales "demoran como un año y medio" en aplicarse.
El jerarca sostuvo que el gobierno analiza cambios normativos para actuar con mayor rapidez: "Lo más inmediato es suspender al productor infractor para que por un tiempo no pueda embarcar". Además advirtió sobre el impacto en la reputación internacional de la carne uruguaya y fue enfático sobre los riesgos: "Si no logramos controlar esto de la garrapata, se nos puede venir algo parecido a lo que fue la epidemia de fiebre aftosa".
Fratti, subrayó que mientras no se sancione a los responsables, el problema persistirá: "Mientras no se suspenda al productor infractor, puede seguir vendiendo su ganado y sigue el riesgo de que aparezcan más contenedores con residuos".
El conflicto abrió diferencias entre productores e industriales. Mientras los frigoríficos reclaman acceso a la lista de infractores para mejorar el control, desde la Asociación Rural del Uruguay (ARU) rechazan esa posibilidad por entender que podría afectar los precios del ganado.
Desde la gremial sostienen que la responsabilidad de sancionar debe recaer exclusivamente en el MGAP y advierten sobre el riesgo de trasladar decisiones sanitarias al ámbito comercial. En este contexto, Fratti cuestionó la falta de avances para sancionar: "Hubo abogados de las propias gremiales agropecuarias que evitaron que el ministerio pudiera sancionar a nadie".
El gobierno reconoce que la situación se ha transformado en un problema nacional, que involucra a toda la cadena cárnica. En ese sentido, Fratti insistió en la importancia del cumplimiento sanitario: "Hay un interés nacional que tenemos que cuidar como si fueran las joyas del abuelo, que es la reputación de la carne uruguaya".
Como parte de las medidas, el MGAP prevé incorporar un etiquetado más visible en los medicamentos veterinarios, con un "octógono" que indique claramente los tiempos de espera antes de la faena. "Que nadie diga que no lo pudo ver", señaló el ministro.
Las autoridades confían en poder revertir la suspensión del frigorífico y evitar nuevas sanciones, aunque el propio Fratti advirtió sobre la magnitud del desafío: "China es un mercado demasiado importante como para no prestarle absoluta atención".
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