El mercado financiero modificó a la baja las proyecciones de inflación cerca de los 4,65% para el año calendario, mientras que aguarda que se mantenga la Tasa de Política Monetaria (TPM) en el corto y largo plazo, de acuerdo con la última Encuesta de Expectativas Económicas (EEE) del Banco Central del Uruguay (BCU).
De acuerdo con el relevamiento del BCU, el mercado financiero espera un 0,50% de inflación para este mes, mientras que para el próximo semestre (que comprende mayo y octubre) la mediana ronda los 2,00%. En tanto, para el año calendario, aguardan una inflación del 4,65%, mientras que para 2027 se espera un índice de precios al consumidor del 4,55%.
Por su parte, en la proyección para la Tasa de Política Monetaria estimada luego del Copom, aguardan que se mantengan las tasas en un 5,75%, como así también para los meses de junio y agosto. Sin embargo, para octubre esperan un aumento hasta el 6%, para cerrar el año —en los meses de noviembre y diciembre-, mientras que el año que viene aguardan un 6,25% para febrero, marzo y abril.
La última encuesta del BCU espera un crecimiento sin entusiasmo
De acuerdo con la última encuesta de expectativas de inflación y económicas correspondientes a mayo de 2026, los mercados esperan una mediana de inflación para los próximos 12 meses de 4,90%, apenas por encima del centro de la banda meta del BCU, mientras que para el cierre del año calendario 2026, la mediana es de 4,60%, y para los próximos 24 meses cae al 4,50% exacto.
En la actividad económica, la encuesta muestra un mercado que espera crecimiento pero sin entusiasmo. La mediana para el PIB de 2026 es de 1,35%, con un promedio de 1,30%, bastante por debajo de la velocidad de crucero histórica de Uruguay. El rango de respuestas va de 0,30% a 2,02%, lo que refleja algo más de dispersión que en inflación, pero sin grandes voces disonantes en ninguno de los extremos.
Para 2027 la mediana sube a 1,70% y para 2028 llega a 2,00%, lo que sugiere que el mercado anticipa una recuperación gradual, pero no un rebote vigoroso. Ningún año del horizonte llega a la mediana del 3% que Uruguay promedió en su ciclo de mayor dinamismo. El contexto global, con aranceles, fragmentación geopolítica y desaceleración de socios comerciales clave, pesa sobre las proyecciones.