La actividad económica muestra señales de desaceleración al inicio del año, con indicadores adelantados que confirman un menor dinamismo respecto a meses anteriores, proyecciones de crecimiento ajustadas a la baja y un escenario en el que, más allá del empuje estacional del verano, no emergen nuevos motores capaces de sostener una expansión más robusta.
La actividad económica confirma su enfriamiento en el comienzo del año
El Índice Líder de Ceres muestra una economía desacelerada, con menor dinamismo sectorial, consumo contenido y bajas perspectivas de crecimiento.
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La actividad económica escaló un 1,1% interanual, pero con una moderación en el crecimiento
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La actividad económica se recuperó levemente en noviembre, pero se confirma la desaceleración
El enfriamiento de la actividad económica se consolida al inicio de 2026.
El Índice Líder de Ceres (ILC), el indicador adelantado del nivel de actividad que elabora el Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (Ceres), se mantuvo estable en diciembre, con una variación mensual de 0,0%, y se consolida que la economía ingresa a 2026 sin un impulso que apunte a una aceleración del crecimiento. De acuerdo con el centro de estudios, el comportamiento del indicador refleja una trayectoria de enfriamiento que se viene observando desde mediados del año pasado y que condiciona las perspectivas para los próximos meses.
Desde mayo de 2025, el ILC ha mostrado señales consistentes de desaceleración. Mientras que en el primer semestre la tasa promedio mensual fue de 0,12%, en el segundo semestre se redujo a 0,05%, evidenciando una pérdida de tracción en la actividad. En línea con este desempeño, el Índice de Difusión se ubicó en 50% en diciembre, lo que implica que solo la mitad de las variables que componen el indicador registraron crecimiento en el mes.
Las proyecciones para este año también reflejan un escenario más moderado. Si bien la temporada de verano se mantiene en niveles relativamente altos, el informe indica que "no aparecen otras vías de crecimiento" que permitan alcanzar el 2,2% previsto en el Presupuesto. En este sentido, indica que la mediana de las expectativas de los agentes económicos se sitúa en torno al 1,9%, reforzando la idea de un año con expansión acotada.
Los sectores que sostienen la actividad económica
En cuanto al análisis sectorial, muestra matices. Las exportaciones de bienes crecieron 5% en 2025 y alcanzaron 13.493 millones de dólares, el mayor registro de la década, impulsadas principalmente por la carne bovina, que se consolidó como el principal producto exportado (20% del total). Luego le siguió la celulosa (17%) y la soja (11%), en tercer lugar. Ambos productos registraron precios inferiores a un año atrás: en el caso de la soja, el incremento en volumen permitió que las ventas en dólares sean superiores a 2024, no así para la celulosa que cerró 2025 con una baja en sus ventas. En tanto, los productos lácteos cerraron con un aumento moderado en precio y volumen, y los concentrados de bebidas registraron una pequeña baja en volumen con respecto a 2024.
China fue el principal socio comercial en exportaciones de bienes, marcado por ventas de soja, celulosa y carne bovina. Brasil, con una caída en sus compras a Uruguay de vehículos y arroz ocupó el segundo lugar. Luego, le siguieron las ventas a la Unión Europea (UE), con celulosa y carne bovina como los productos más demandados, y a Estados Unidos (el de mayor crecimiento) donde más de la mitad de las ventas fueron de carne bovina. Las condiciones climáticas adversas, marcadas por la falta de precipitaciones, introducen riesgos para la producción en los próximos meses, aunque se prevé que las lluvias se normalicen más adelante en el año.
Aumentó la cantidad de personas desempleadas
En el mercado laboral, la tasa de desempleo se mantuvo en 7,3% en noviembre, con niveles de ocupación elevados en términos históricos, aunque con un aumento en la cantidad de personas desempleadas respecto a un año atrás. El consumo, por su parte, muestra señales mixtas, con caídas en las importaciones de bienes de consumo y una recaudación de IVA que, si bien repuntó en el margen mensual, se mantiene por debajo de los niveles interanuales.
La industria presentó una recuperación puntual en noviembre, tanto en producción como en horas trabajadas, aunque el empleo industrial continúa rezagado frente a 2024. En energía y movilidad, los indicadores también reflejan un comportamiento dispar, con bajas interanuales en el transporte y en la venta de combustibles.
En este contexto, el ILC, como indicador adelantado del ciclo económico, no anticipa una reversión clara de la tendencia en el corto plazo, sino más bien un inicio de año marcado por la cautela y un crecimiento que avanza a un ritmo menor. El Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (Ceres), procesa una amplia base de datos económicos y extrae para su Índice Líder las variables que, por su comportamiento, permiten anticipar la tendencia del Producto Bruto Interno (PBI).
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