El temporal de granizo y ráfagas de viento que se registró en la localidad de Cebollatí, en el departamento de Rocha, durante la madrugada del miércoles al jueves golpeó al sector arrocero, con entre 4.500 y 5.000 hectáreas arrasadas y pérdidas iniciales estimadas en al menos cinco millones de dólares, una cifra que podría duplicarse tras la evaluación definitiva.
Según informó Néstor Santos, secretario regional de Cebollatí de la Asociación de Cultivadores de Arroz, el fenómeno climático provocó daños totales en diversos predios, dejando a varios productores sin margen de recuperación inmediata. “Vamos a ver qué pasa con los seguros; un hecho similar años atrás hizo quebrar a los seguros”, advirtió Santos en declaraciones al programa Arriba Gente de Canal 10. El dirigente subrayó que la cifra preliminar de 5 millones de dólares podría incrementarse significativamente una vez que culminen los relevamientos técnicos en cada establecimiento afectado.
La situación es crítica para pequeños y medianos productores. “Hubo productores que perdieron todo y quedaron en la calle”, afirmó Santos, describiendo un escenario devastador en plena etapa productiva. Además explicó que el arroz se encontraba en una fase clave del ciclo, por lo que la combinación de granizo y vientos resultó letal para las plantas.
Caen los precios en el mercado internacional
A la emergencia climática se suma a que el 28 de febrero se fijará el precio definitivo del arroz entregado en 2025, en un escenario de caída significativa en los valores internacionales. “Eso va a hacer que la cifra deje a los productores con las cuentas en rojo porque hubo una caída muy grande en los precios”, lamentó el dirigente.
El presidente de la gremial, Guillermo O’Brien, mantiene contacto con el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Alfredo Fratti, con el objetivo de evaluar posibles medidas de apoyo. Desde el ámbito político departamental, el diputado por el Frente Amplio, Gabriel Tinaglini, señaló que se encuentra en comunicación con productores y autoridades nacionales para coordinar acciones.
Tinaglini indicó que se realizaron contactos con la dirección departamental del Ministerio, autoridades de la Administración Nacional de Usinas y Trasmisiones Eléctricas (UTE) y del área de vivienda, a fin de articular respuestas ante los daños tanto en cultivos como en infraestructura. Además, reclamó una mayor presencia del Centro Coordinador de Emergencias Departamental (Cecoed), entendiendo que “como corresponde” debería estar a disposición ante la magnitud de lo ocurrido. En paralelo a las pérdidas productivas, el temporal provocó voladuras de techos y daños en viviendas de la zona, agravando el panorama social.
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