8 de febrero 2026 - 21:07

La cosecha de arroz arranca con precios en mínimos y riesgo de volver a cerrar en rojo

El sector enfrenta una caída de casi u$s 6 por bolsa respecto a la zafra anterior y teme que el precio definitivo baje de los u$s 11.

La cosecha de arroz arrancó en el norte con buenos rindes pero en medio de la peor crisis de precios en años, que obliga al sector a buscar alternativas de supervivencia.

La cosecha de arroz arrancó en el norte con buenos rindes pero en medio de la peor crisis de precios en años, que obliga al sector a buscar alternativas de supervivencia.

La cosecha de arroz que acaba de arrancar en el norte del país se enfrenta a uno de los peores escenarios de precios de los últimos años con productores que advierten que volverán a cerrar "en rojo" si no hay una recuperación del mercado internacional en los próximos meses.

"El arroz hoy está pasando por una cuestión muy complicada. El descenso de los precios de la zafra pasada fue demasiado grande: tuvimos de 17 dólares a 11, y después siguió la racha de precios reprimidos en el mercado internacional", alertó el productor agropecuario Karol Pinczak en diálogo con el programa Punto de Equilibrio, que se emite por Radio Oriental Agropecuaria 770AM.

La situación es particularmente grave porque arrastra pérdidas del ciclo anterior. "Con los precios que se cerró la zafra pasada ya quedamos en rojo, tomando el precio, la producción y los costos. Ahora ese rojo se va a pronunciar más", insistió Pinczak.

El productor advirtió que si la tendencia bajista continúa, cuando se cierre el precio definitivo el 30 de junio, el valor del provisorio quedará "por debajo de los 11 dólares", lo que agravará aún más los números del sector. "Sin duda que este año va a ser un año de números muy malos para el arroz si no se revierte esta tendencia de precios internacionales", sentenció.

La caída de casi 6 dólares por bolsa entre la zafra 2023/2024 y la actual representa una de las bajas más pronunciadas que recuerda el sector, superior a las oscilaciones históricas que solían ser de dos a tres dólares.

Diversificación, la tabla de salvación

Ante este panorama, la diversificación productiva dejó de ser una opción para convertirse en una necesidad de supervivencia. "Hoy por hoy, si vamos netamente a la producción de arroz, los números son muy complicados. Uno tiene que tener alguna otra alternativa que rescate, como para cubrir algún crédito o alguna cosa", explicó Pinczak.

El productor destacó que la ganadería está funcionando como "amortiguador" del impacto del cereal. "La ganadería hoy está pasando por un buen momento, y eso ayuda bastante tener ganado en el ciclo arrocero", señaló.

La necesidad de rotar con otras actividades fue, según relató, uno de los temas centrales de la última gira de la Asociación de Cultivadores de Arroz (ACA). "Se tocó mucho el tema de diversificar con otro tipo de cultivo, otra herramienta, venta de servicios. Eso es algo en lo que la ACA viene insistiendo y todos los productores lo tenemos muy claro", afirmó. Sin embargo, reconoció que no todos están en condiciones de aplicar esa estrategia, especialmente los arrendatarios que no pueden rotar con otras actividades.

El arroz como alimento para ganado vuelve a la mesa

La crisis de precios está llevando al sector a explorar alternativas inéditas. Pinczak reveló que se está reactivando el uso del grano de arroz como suplemento para el ganado, una práctica que se había implementado hace dos o tres años y que ahora vuelve a ganar interés. "Con estos precios muy deprimidos, a veces hay que sacar el número de qué conviene más: alimentar el ganado o llevarlo al molino", planteó.

Si bien el productor aclaró que todavía no tiene referencias exactas de precios para evaluar con precisión esta alternativa, señaló que hay estudios que demuestran que el arroz puede sustituir perfectamente al sorgo en la alimentación animal.

Rendimientos estables no compensan la caída de precios

En medio de este escenario crítico, la única buena noticia es que el cultivo muestra un comportamiento agronómico "bastante bueno", con rendimientos que se estiman similares a los del año pasado.

Las primeras trillas comenzaron el 1 de febrero en el norte del país, tras algunos días de espera por condiciones de humedad y grano verde. "El día 28 hicimos una prueba de cosecha, dio un poquito alto el verde y resolvimos esperar. A partir del primero, con los solazos que hay en el norte, el arroz se puso en condiciones", relató Pinczak.

Aunque todavía no hay áreas cerradas como para confirmar resultados definitivos, el productor estimó que los rendimientos rondarán entre 9.000 y 9.500 kilos por hectárea, en línea con el promedio de la zafra anterior.

Sin embargo, la producción total será menor debido a la reducción del área sembrada, que responde justamente a la caída de precios del ciclo anterior y a problemas hídricos en la zona este del país. "Se bajó un poco el área. La bajante del precio de la zafra 23/24 fue bastante, casi más de seis dólares por bolsa, un número extremadamente alto. Y también hubo alguna reducción en el este por falta de agua en algunas represas", explicó.

En el norte, en cambio, "no hubo problema de agua, las represas estaban todas llenas" gracias a las lluvias abundantes hasta fin de diciembre. El arranque de la cosecha en los primeros días de febrero marca una tendencia similar a la del año pasado, cuando se comenzó el 25 de enero, una de las fechas más tempranas de la historia reciente. Mientras algunos productores ya están en plena trilla, otros comenzarán entre el 15 y el 20 de febrero. Pero más allá del desempeño agronómico, la pregunta que domina al sector es una sola ¿Se recuperarán los precios internacionales antes del cierre de junio?

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