Los ministros de Economía y Finanzas, Gabriel Oddone, y de Salud Pública, Cristina Lustemberg, comparecerán este miércoles ante la Comisión Permanente del Parlamento para dar cuenta de las modificaciones introducidas por el Poder Ejecutivo en el cálculo de las devoluciones del Fondo Nacional de Salud (Fonasa).
Gabriel Oddone y Cristina Lustemberg irán al Parlamento a dar explicaciones por los cambios en el Fonasa
Los ministros de Economía y Salud comparecerán este miércoles ante la Comisión Permanente por las modificaciones en la devolución.
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Las 5 claves de los cambios en la devolución del Fonasa
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El gobierno modificó la metodología de cálculo del Fonasa y generará un ahorro de hasta u$s 80 millones
Gabriel Oddone y Cristina Lustemberg irán al Parlamento por los cambios en el Fonasa.
La sesión está prevista para las 9:30. La citación responde a los cambios dispuestos mediante un decreto firmado por el presidente Yamandú Orsi, que ajusta la metodología de cálculo del Costo Promedio Equivalente (CPE) del Seguro Nacional de Salud (SNS), un indicador central para determinar el tope anual de aportes al Fonasa. Cuando los aportes de trabajadores y pasivos superan ese tope, el excedente se devuelve al año siguiente.
Según estimaciones oficiales, la nueva metodología tendrá un impacto directo en el régimen de devoluciones, ya que elevará el valor del CPE y, en consecuencia, reducirá tanto la cantidad de personas que acceden al reintegro como los montos a percibir por una parte de los contribuyentes. En ese marco, el gobierno difundió ejemplos de los niveles salariales que deberán alcanzarse en 2026 para generar derecho a devolución a partir de 2027.
La convocatoria fue impulsada por legisladores opositores, entre ellos el diputado del Partido Nacional (PN), Sebastián Andújar, quien cuestionó el alcance de la medida. “Cuando se altera lo que siempre se devolvió, hay que dar explicaciones. No es un simple tecnicismo, es un cambio de derechos”, sostuvo el legislador en redes sociales.
Qué es el CPE y por qué se modifica
El Costo Promedio Equivalente es una estimación del gasto promedio que le insume al Sistema Nacional Integrado de Salud (SNIS) brindar cobertura a una persona a lo largo de su vida. Ese valor se utiliza como referencia para fijar el tope máximo de aportes al Fonasa.
De acuerdo con explicaciones del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), el cálculo vigente presenta “errores de diseño” que subestiman el costo real del sistema. Por un lado, asume que todos los beneficiarios estuvieron cubiertos desde su nacimiento, cuando la mayoría se incorporó recién tras la reforma de la salud de 2008. Por otro, supone que todas las personas viven exactamente hasta la edad promedio de expectativa de vida, sin contemplar la variabilidad real ni el tramo de mayor gasto sanitario.
Para corregir estas distorsiones, el nuevo cálculo incorpora curvas de supervivencia y ajustes por cohortes etarias. El resultado es un CPE más alto, que modifica el tope de aportes y redefine el esquema de devoluciones, un punto que será eje central de la comparecencia de los ministros ante el Parlamento.
Según datos oficiales, las devoluciones correspondientes a los aportes realizados en 2025 —que se pagarán en setiembre de este año— no sufrirán cambios y se mantendrán bajo el régimen actual. En ese escenario, unas 155.000 personas recibirán la devolución automática. Sin embargo, a partir del ejercicio siguiente, cuando el nuevo cálculo del CPE se aplique plenamente a los aportes realizados en 2026 y devueltos en 2027, el número de beneficiarios se reducirá de forma significativa.
Las estimaciones oficiales indican que alrededor de 81.000 personas accederán a la devolución, casi la mitad de las que lo hacen actualmente. El presidente Orsi reconoció que algunas personas que venían recibiendo devoluciones “van a cobrar menos”, como consecuencia del nuevo tope anual.
La defensa desde Economía y Salud
El subsecretario de Economía y Finanzas, Martín Vallcorba, sostuvo que el ajuste no tiene un objetivo fiscal. "No se trata de un impuestazo", sostuvo. Según explicó el jerarca, la reducción de devoluciones —estimada entre 70 y 80 millones de dólares anuales— cubre menos del 10% del déficit del Fonasa, que en 2024 rondó los 820 millones de dólares y se financia con rentas generales.
Vallcorba argumentó que el problema no es la devolución en sí, sino el cálculo del costo. “Si estamos calculando mal el costo y devolvemos lo que excede ese costo, lo que sucedía hasta ahora es que se estaba devolviendo más de lo que correspondía”, afirmó. Como ejemplo, señaló que el Fonasa paga cápitas significativamente más altas en los tramos de mayor edad: alrededor de 9.000 pesos mensuales por un hombre mayor de 74 años, frente a unos 1.700 entre los 20 y los 44 años. Al no considerar adecuadamente la probabilidad de supervivencia, el cálculo vigente subestimaba ese tramo más costoso.
Por su parte, Lustemberg también defendió los cambios y sostuvo que el SNIS “precisa de más recursos” para garantizar calidad y ampliar la cobertura. “En ningún país que tiene un sistema nacional integrado, con cobertura universal, se devuelve”, afirmó. Además, sostuvo que el impacto del ajuste es acotado y alcanza principalmente a personas de mayores ingresos. “Para el 90% de los trabajadores que aportan al Fonasa no va a haber ningún cambio”, aseguró.


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