Mientras el Indicador Mensual de Actividad Económica (IMAE) de agosto de 2025 creció solo un 0,2% en la comparación interanual, reflejando una desaceleración, los ingresos fiscales por Impuesto al Valor Agregado (IVA) interno mantienen un notable impulso, con un crecimiento del 5,63% interanual en términos reales durante el tercer trimestre.
La actividad económica mostró señales de enfriamiento, pero la recaudación del IVA acomodó las cuentas fiscales
La producción disminuye su ritmo, aunque se mantiene el impulso del consumo, según datos de la Cámara de Comercio y Servicios del Uruguay.
-
La actividad económica modera su crecimiento e insinúa una caída en el tercer trimestre
-
Señal de alerta: se enfría la actividad económica luego de 13 meses al alza
El informe de la Cámara de Comercio y Servicios del Uruguay captura el delicado equilibrio entre la desaceleración del crecimiento y la solidez de los ingresos fiscales en el país.
El panorama económico de cara al cierre de 2025 presenta señales mixtas que invitan a la cautela. Según el Boletín Económico de la Cámara de Comercio y Servicios del Uruguay (Ccsuy) de noviembre, hay una clara moderación del ritmo de expansión económica. De hecho, en términos desestacionalizados, el IMAE mostró una caída de 0,8% en agosto en comparación con julio de 2025.
Estas cifras del IMAE se alinean con las señales de enfriamiento ya anticipadas por otros indicadores. En setiembre, el Índice Líder de CERES (ILC), un indicador adelantado de la actividad, se mantuvo estable, interrumpiendo una racha de 13 meses consecutivos de crecimiento.
La confianza del consumidor también ha reflejado este pesimismo moderado. El Índice de Confianza del Consumidor (ICC) se ubicó en 52 puntos en agosto de 2025, un retroceso de 1 punto respecto a la medición de junio, y 3,5 puntos menos que en agosto de 2024. A pesar de que el indicador se mantiene en la zona de "moderado optimismo" desde agosto de 2023, la caída reciente se explica fundamentalmente por una peor evaluación de los consumidores sobre la situación económica personal y del país.
Proyecciones de crecimiento y el desempeño sectorial
Las proyecciones del PIB para el año 2025 han mostrado una tendencia a la moderación. La Ccsuy mantiene su estimación de crecimiento en 2% para 2025 y 1,8% para 2026. Estas proyecciones son más conservadoras que las de otras instituciones, como el Fondo Monetario Internacional (FMI), que proyecta un 2,50%, el Gobierno (2,60%), o el promedio de las privadas (2,35%) para 2025. Además, se alejan del 2,4% promedio que prevé el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) en el Presupuesto.
El análisis del PIB por el enfoque del gasto muestra la dinámica de la demanda interna. En el segundo trimestre de 2025, el gasto de consumo final creció 1,7% interanual. Este resultado fue impulsado por un crecimiento del consumo privado del 2,3%, mientras que el gasto del gobierno cayó en 0,5%. La Formación Bruta de Capital Fijo (inversión) fue un factor de contracción, registrando una caída del 1,5% en el mismo período. Las exportaciones de bienes y servicios mostraron un crecimiento marginal de 0,5%.
Por el lado de la oferta, el desempeño sectorial en el segundo trimestre de 2025 fue heterogéneo: Agropecuario, Pesca y Minería mostró el mayor impulso, con un crecimiento del 10,6% interanual. Industria Manufacturera siguió fuerte, creciendo un 7,6%. Servicios Financieros se mantuvo dinámico con una expansión del 4,8%. En contraste, los sectores de Energía eléctrica, Gas y Agua sufrieron una contracción significativa del -7,9%.
El IVA, motor de la recaudación fiscal
A pesar de la moderación en la actividad económica, la recaudación demostró una robustez notable, especialmente en el componente interno del IVA. En el tercer trimestre de 2025, la recaudación total de IVA (interno e importación) se incrementó en 8,52% en pesos corrientes y en 4,03% en pesos constantes (términos reales), en comparación con el mismo trimestre de 2024.
El desempeño más destacado provino del IVA Interno, cuya recaudación aumentó 10,20% en pesos corrientes, lo que se traduce en un sólido crecimiento real de 5,63% interanual. Este resultado sugiere que, si bien el ritmo de crecimiento de la actividad general se enlentece, el consumo interno que tributa IVA se ha mantenido en niveles significativos, lo cual coincide con el crecimiento del 2,3% en el consumo privado del segundo trimestre de 2025.
Por su parte, el IVA Importación tuvo un crecimiento más modesto en términos reales, de 0,95% en el tercer trimestre de 2025, a pesar de haber aumentado 5,32% en pesos corrientes. La resiliencia en la recaudación fiscal, particularmente en el IVA interno, proporciona un margen de maniobra importante para las cuentas públicas, en un contexto donde el optimismo del consumidor se modera y el ritmo de crecimiento agregado parece entrar en una fase de menor dinamismo.


Dejá tu comentario