La aprobación de la creación de un fideicomiso por 60 millones de dólares en Salto desató un fuerte escándalo en la Junta Departamental de la comuna, que llevó al intendente, Carlos Albisu, a defender la iniciativa como necesaria e independiente de las orientaciones políticas.
La aprobación del fideicomiso en Salto terminó en escándalo en la Junta Departamental y en la expulsión de tres ediles del Frente Amplio
La oposición departamental pidió la expulsión de la fuerza política de quienes acompañaron el endeudamiento por u$s 60 millones, que el intendente Carlos Albisu defendió como una necesidad por encima de lo partidario.
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La aprobación del fideicomiso en Salto desató un escándalo en la Junta Departamental.
La Junta Departamental de Salto aprobó un proyecto de decreto que crea un fideicomiso por 60 millones de dólares, a pagar en un plazo de 20 años; pero lo hizo en un clima de fuerte tensión política: la iniciativa del oficialismo —en el único departamento en el que ganó la Coalición Republicana, si bien Albisu es del Partido Nacional (PN)— fue acompañada por cuatro ediles del Frente Amplio (FA), lo que permitió que se alcanzara la mayoría especial requerida y consolidar la aprobación.
La decisión de los opositores generó enfrentamientos e insultos en la sala, particularmente contra la esposa del exintendente Andrés Lima, Analía Fernández; Eduardo Varela Minutti, Gladys Martínez y Nilda Díaz, que dieron sus votos al oficialismo pese a la resolución contraria de la coalición de izquierda. El escándalo escaló al punto de que éstos debieron retirarse del recinto escoltados por la policía y entre gritos de "traidores".
La dura decisión del Frente Amplio
Ante los hechos que tuvieron lugar en la Junta, la Mesa Política Departamental del Frente Amplio resolvió elevar al Tribunal de Conducta Política lo ocurrido y solicitar la expulsión de la fuerza política a los ediles que acompañaron el proyecto oficialista: Minutti, Fernández y Martínez. El argumento es por el "no acatamiento de lo resuelto en el plenario departamental como asunto político, luego de un proceso serio y responsable de análisis de la propuesta de endeudamiento por parte del Ejecutivo departamental".
Asimismo, se resolvió expulsar de la bancada a los legisladores mencionados, por lo que ya no representan al Frente Amplio en la Junta Departamental "y en ningún otro ámbito".
Por sobre estas medidas, también se decidió elevar al Tribunal de Conducta a quienes estuvieron involucrados en impulsar la aprobación del endeudamiento.
La defensa de Albisu
Por su parte, Albisu agradeció el acompañamiento del proyecto y aseguró que "Salto se jugaba mucho" en el mismo. Además, insistió en que el fideicomiso "no es una cuestión de política partidaria entre oficialismo y oposición", defendiendo así los votos inesperados y duramente criticados que surgieron desde las filas del Frente Amplio; y remarcó que se trata de una herramienta financiera imprescindible para atender compromisos pendientes y avanzar en obras de infraestructura largamente postergadas.
Según explicó, la casi la mitad de los fondos se destinará al pago de deudas de la intendencia con más de 300 compañías, en su mayoría radicadas en Salto. “Hay muchas empresas que estaban esperando cobrar lo que les corresponde”, señaló el jefe comunal, al respecto.
Otra parte relevante del fideicomiso se orientará a obras públicas, con énfasis en cinco grandes intervenciones sobre arterias principales del departamento: Manuel Oribe, Pascual Arriague —que, según indicó Albisu, se transformará en la entrada a la ciudad hasta la Costanera Sur—, Gobernador de Viana, Rodó y la avenida Concordia. Aclaró, además, que estas obras no serán las únicas previstas para el quinquenio.
Finalmente, el jerarca anunció también la creación de una comisión de seguimiento integrada por representantes de todos los partidos políticos con presencia en la Junta Departamental, que tendrá como cometido supervisar el uso de los recursos. “Cada peso gastado, tanto en el pago de deudas como en las obras, va a ser controlado”, aseguró.


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