La industria cervecera volvió a quedar en el centro de atención tras la decisión de Fábricas Nacionales de Cerveza (FNC) de enviar al seguro de paro a todo el personal de su planta de Minas desde el 1° hasta el 31 de julio, en una medida que alcanza a 59 trabajadores y que se da en medio de una revisión más amplia sobre la viabilidad de sus operaciones en el país.
La industria cervecera suma una nueva señal de alerta y crece la incertidumbre laboral
FNC enviará al seguro de paro a todo el personal de su planta de Minas durante julio y comenzará una revisión general de sus operaciones en Uruguay.
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La industria resiste entre avances y desafíos
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La producción industrial avanzó 4% interanual, pero cayeron las horas trabajadas
FNC llevó a seguro de paro a 59 de sus trabajadores por el mes de julio.
La planta ubicada en Lavalleja se encuentra actualmente atravesando su parada anual de mantenimiento, prevista entre el 23 y el 30 de junio, pero la decisión implica que los trabajadores no retomarán sus tareas una vez finalizada esa instancia. Por el momento, además, no existe una fecha definida para una eventual normalización de las actividades.
En paralelo, FNC iniciará durante julio de 2026 una evaluación integral de su negocio en Uruguay, proceso que abarcará sus distintas unidades productivas y que buscará determinar escenarios posibles para el futuro de la operación local. Durante ese período, la empresa procurará abrir conversaciones con el gobierno y con el sindicato para intentar encontrar alternativas que permitan mejorar las condiciones de competitividad.
Los factores detrás de la decisión
Entre los elementos señalados por la empresa aparecen las dificultades para competir frente al aumento de productos importados y una estructura de costos que se considera elevada respecto a otros países de la región. También identifica mayores costos en áreas como energía, logística, distribución y producción industrial.
La situación ocurre además en un contexto complejo para el sector. Meses atrás, la planta industrial de AmBev-Cympay en Paysandú también había detenido temporalmente actividades por problemas de competitividad, altos costos y una menor demanda regional.
La evolución de las próximas negociaciones podría transformarse en un factor determinante para una industria que atraviesa una etapa de redefinición y que observa con preocupación el impacto de los costos y las nuevas dinámicas del mercado sobre el empleo y la producción local.
Crece la producción industrial, pero baja el empleo
De acuerdo con el último informe del Instituto Nacional de Estadística (INE), en abril la industria manufacturera registró una variación interanual de 4,0% en su volumen físico de producción, según el Índice de Volumen Físico de la Industria Manufacturera (IVFIM).
El índice se ubicó en 114,6 puntos (base promedio 2018=100). Sin embargo, los indicadores laborales del sector mostraron un comportamiento opuesto: el Índice de Horas Trabajadas por obreros (IHT) cayó 3,2% respecto a igual mes del año anterior, mientras que el Índice de Personal Ocupado (IPO) retrocedió 1,5%. El dato confirma una dinámica que se viene consolidando en los últimos meses: la producción crece, pero sin arrastre en el empleo.
Los datos de empleo reflejan un sector que ajusta por cantidad de trabajo. La mayor caída interanual en horas trabajadas la registró la industria alimenticia (División 10), con -4,9% e incidencia de -2,7 p.p. En personal ocupado, el rubro que más puestos perdió en términos relativos fue Fabricación de cueros y productos conexos (División 15), con -13,6% y una incidencia de -0,3 p.p.
En el promedio del año, la automotriz (División 29) lidera las caídas en personal ocupado con -23,6% e incidencia de -0,7 p.p., mientras que en los 12 meses móviles acumula una contracción de 40,1% en empleo, la más pronunciada de toda la industria.

