23 de abril 2026 - 15:50

La industria láctea sigue sin llegar a un acuerdo por los salarios y crece el conflicto

Las partes empresarial y trabajadora se responsabilizan por el estancamiento y mantienen sus diferentes posturas salariales y de condiciones.

La industria láctea aun no logró un acuerdo en el Consejo de Salarios tras 10 meses de negociación.

La industria láctea aun no logró un acuerdo en el Consejo de Salarios tras 10 meses de negociación.

La falta de acuerdo en la industria láctea, tras casi 10 meses de negociaciones en el Consejo de Salarios, profundiza el conflicto entre empresarios y trabajadores, con acusaciones cruzadas por la responsabilidad del estancamiento, diferencias en torno a la cláusula de paz, y tensiones sobre salarios y condiciones laborales que mantienen en vilo al sector.

La Cámara de la Industria Láctea del Uruguay (CILU) apuntó directamente contra el sindicato al atribuir la demora en el cierre del convenio colectivo a las medidas de fuerza impulsadas por la Federación de Trabajadores de la Industria Láctea (FTIL). Según la gremial empresarial, los paros y acciones sindicales de los trabajadores dificultaron el desarrollo de las instancias de negociación y alejaron la posibilidad de alcanzar un entendimiento.

El secretario ejecutivo de la cámara, Ariel Londinsky, sostuvo que uno de los principales obstáculos es la negativa de los trabajadores a aceptar una cláusula de paz. “Mientras hay medidas sindicales nosotros no participamos en las instancias colectivas”, afirmó en declaraciones a radio Monte Carlo, al tiempo que remarcó que, pese a ello, se realizaron entre 10 y 15 reuniones en las que las posiciones se mantuvieron distantes.

Además, Londinsky sostuvo que la cláusula de paz resulta clave para garantizar condiciones estables de trabajo y que la propuesta no es aceptada por los trabajadores, "más allá que se ofreció una partida económica adicional". A esto se sumaban ajustes salariales alineados con las pautas del Poder Ejecutivo, que contemplan recuperación por inflación y una mejora del salario real, favorecida por el actual contexto de baja inflación.

La resistencia para sumar tecnología

Otro de los puntos de fricción señalados por la cámara es la incorporación de nuevas tecnologías. Los empresarios plantearon avanzar en modernización sin despidos, acompañada de instancias de capacitación, pero aseguran que tampoco hubo acuerdo en este aspecto. Según Londinsky, se trata de una condición necesaria para la competitividad del sector, especialmente ante un escenario internacional desafiante.

En esa línea, la CILU advirtió que el conflicto laboral se da en un contexto de mayor presión externa, con incremento de importaciones vinculado a acuerdos comerciales como el alcanzado con la Unión Europea, lo que podría afectar la sostenibilidad de la cadena láctea si no se consolida un marco de estabilidad.

El rechazo de los trabajadores

Del otro lado, el sindicato rechaza el diagnóstico empresarial y cuestiona lo que considera un “relato” de crisis. Enrique Méndez, dirigente de la FTIL, aseguró que los datos muestran un sector en expansión, con récords de exportación y empresas líderes a nivel internacional. “A los trabajadores nos dicen que se están fundiendo, pero eso no es verdad”, afirmó.

Además, Méndez calificó como una “falta de respeto” que el Consejo de Salarios lleve 10 meses vencido sin resolución y reclamó una definición inmediata. El dirigente también criticó la falta de transparencia de las empresas, a las que acusa de no presentar información que sustente sus planteos.

El dirigente exigió que se resuelva "ya" sin más dilatorias el Consejo de Salario. "Esta Federación tiene la definición clara de seguir dando la pelea por nuestros salarios", subrayó.

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