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15 de junio 2026 - 21:16

La informalidad laboral volvió a crecer en 2025 y alcanzó al 22,8% de los ocupados

Si bien la desocupación bajó a 7,5%, aún persisten altos niveles de subutilización de la fuerza laboral.

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Seis de cada diez trabajadores por cuenta propia se desempeñan en unidades económicas informales.

La informalidad laboral continuó aumentando en Uruguay durante 2025 y alcanzó al 22,8% de las personas ocupadas, según el informe sobre informalidad y subutilización de la fuerza de trabajo divulgado por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

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El dato supone una leve suba respecto al 22,7% registrado en 2024 y consolida una tendencia creciente desde 2022. El estudio también muestra que, pese a una mejora en algunos indicadores del mercado laboral, persisten problemas estructurales vinculados a la calidad del empleo.

La tasa de desocupación se ubicó en 7,5%, por debajo del 8,2% de 2024, mientras que la medida compuesta de subutilización de la fuerza de trabajo (SU4), que incluye desocupados, subocupados y personas disponibles para trabajar pero fuera del mercado laboral, alcanzó el 17,3%. La informalidad continúa afectando a más de uno de cada cinco trabajadores y presenta importantes diferencias según el territorio, el tipo de ocupación y la inserción laboral.

El interior concentra los mayores niveles de informalidad

Las disparidades territoriales vuelven a quedar en evidencia en los datos del INE que muestran a Cerro Largo con la mayor tasa de ocupación informal del país, con un 44,5%, seguido por Rivera (41,6%) y Artigas (39,1%).

En el otro extremo se ubicaron Flores, con una tasa de 13,4%, Montevideo con 15,5% y Colonia con 19,1%. La diferencia entre la capital y varios departamentos fronterizos supera los 25 puntos porcentuales, reflejando mercados laborales con características muy distintas en cuanto a formalización y acceso a la seguridad social.

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Los cuentapropistas lideran la informalidad

Un 60,9% de ellos desarrolla su actividad en unidades económicas informales, también se observan niveles elevados entre los contratistas dependientes, una categoría incorporada recientemente por el INE para identificar relaciones laborales con autonomía limitada y dependencia económica de una empresa o contratante. En este grupo, el 47,8% se encuentra en situación de informalidad.

Por el contrario, las tasas más bajas corresponden a empleados (10%) y empleadores (6,3%). En cuanto a la estructura del empleo, el 70,7% de los ocupados son asalariados, el 21,4% trabaja por cuenta propia, el 3,7% son contratistas dependientes, el 3,4% empleadores y el 0,7% trabajadores familiares auxiliares.

Jóvenes, mujeres y trabajadores con menor educación enfrentan mayores dificultades

Los indicadores de subutilización laboral muestran que las mujeres presentan niveles más altos de dificultades de inserción que los hombres en prácticamente todas las categorías analizadas.

Por edad, los jóvenes son quienes enfrentan los mayores problemas. Tanto la desocupación como la combinación de desocupación y subocupación disminuyen a medida que aumenta la edad de las personas. El nivel educativo también aparece como un factor determinante, ya que las tasas de desocupación, subocupación y fuerza de trabajo potencial son considerablemente más elevadas entre quienes tienen menores niveles de formación.

Al analizar la informalidad según ocupación, los mayores porcentajes se observan entre los oficiales, operarios y artesanos de oficios mecánicos y otros rubros, donde la tasa alcanza el 43,1%. Les siguen los agricultores y trabajadores calificados agropecuarios, forestales y pesqueros, con 37,6%, y las ocupaciones elementales, con 34,4%. En contraste, los niveles más bajos de informalidad se registran entre el personal de apoyo administrativo (3,5%), los directores y gerentes (4,5%) y los profesionales científicos e intelectuales (5,5%).

Mejora la desocupación, pero persiste la subutilización laboral

Si bien la tasa de desempleo descendió de 8,2% a 7,5% entre 2024 y 2025, otros indicadores muestran que una parte importante de la población continúa enfrentando dificultades para acceder a empleos de calidad o con suficiente carga horaria.

La tasa combinada de subocupación y desocupación se ubicó en 16,1%, mientras que la fuerza de trabajo potencial alcanzó el 1,5%. Según el INE, la situación refleja que, además del desempleo abierto, existe un conjunto de trabajadores que desearían trabajar más horas o que permanecen al margen del mercado laboral pese a estar disponibles para incorporarse, lo que evidencia desafíos persistentes para la calidad y utilización plena de la fuerza de trabajo.

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