La Intendencia de Paysandú impulsa la creación de un nuevo impuesto destinado a la gestión ambiental del departamento, que comenzará a regir a partir del 1 de enero de 2027 y que se establecerá como un adicional a la Contribución Inmobiliaria Urbana y Suburbana.
El subdirector general de la comuna sanducera, Alejandro Mega, explicó en diálogo con radio Monte Carlo que se trata de una adecuación del sistema vigente. "Se sustituye una vieja tasa que se destinaba a la atención de recolección de residuos y otras tareas similares por un impuesto que básicamente es un impuesto con destino, como lo puede ser, por ejemplo, el impuesto de Primaria o el Impuesto de asistencia de la seguridad social", señaló.
Mega detalló que el nuevo tributo "es un impuesto a las propiedades por el monto imponible del valor de las propiedades, lo que se destina a la atención de la seguridad, la limpieza y la atención de los servicios públicos del departamento. Básicamente esa es la estructura. Es una adecuación impositiva de un medio de financiamiento de una tasa o un impuesto para atender los servicios que se contemplan en ese impuesto".
Cómo se cobrará y a quiénes alcanzará
El jerarca indicó que los sujetos pasivos serán los mismos que los de la Contribución Inmobiliaria, aunque el costo podrá trasladarse a los inquilinos, como ya ocurre con otros tributos vinculados a la propiedad.
"Se cobra conjuntamente con la Contribución Inmobiliaria Urbana y Suburbana a partir del primero de enero de 2027, porque todos los impuestos que gravan la propiedad de inmueble urbana son impuestos vencidos, se cobran al casillero siguiente de la vigencia de la norma y se pueden trasladar evidentemente al usuario del servicio", explicó.
En ese sentido, agregó: "No necesariamente lo soporta el propietario del inmueble, aunque es el sujeto pasivo, el deudor; lo puede trasladar al inquilino en el caso de que exista un inquilino, como existía antes con la tasa de servicio".
Creación de la Oficina de Catastro Departamental
En paralelo, el proyecto de presupuesto quinquenal prevé la creación de una Oficina de Catastro Departamental, que dependerá de la Dirección de Hacienda y contará con el apoyo de la Unidad de Planificación y Gestión Territorial.
"El cometido será realizar y mantener el catastro del departamento", indicó Mega, quien explicó que actualmente la determinación de valores inmobiliarios se basa mayoritariamente en los datos de la Dirección Nacional de Catastro.
"Nosotros, a los efectos de los impuestos inmobiliarios, nos basamos en los valores que determina la Dirección Nacional de Catastro. A nivel del interior muchos departamentos continúan cobrando sus impuestos inmobiliarios en base a ese valor", afirmó.
El jerarca recordó que hace más de 20 años se realizó una evaluación con financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), pero fue parcial. "Se hizo un catastro, una evaluación de la ciudad de Paysandú y la ciudad de Lichón, el resto del departamento y las áreas suburbanas de la ciudad de Paysandú no fueron pasadas y siguen con una lógica de determinación de valor muy antigua", explicó.
Diferencias de valuación e "injusticia tributaria"
Mega advirtió que esa situación genera distorsiones en la carga tributaria entre distintas zonas del departamento. "Esto lleva a que, por ejemplo, las nuevas unidades de propiedad horizontal o los barrios que se desarrollan en las zonas suburbanas tengan un valor sensiblemente inferior a inmuebles similares dentro de las zonas urbanas", sostuvo.
"Esto es una preocupación para nosotros porque está implicando básicamente una injusticia tributaria. Una persona que se hace una casa en un barrio privado o fuera de la ciudad paga menos que una casa igual en la ciudad. Entonces, eso lo tenemos que solucionar de alguna manera", concluyó.
La iniciativa deberá ser considerada en el marco del tratamiento del presupuesto departamental y, de aprobarse, marcará un cambio en el esquema de financiamiento de los servicios vinculados al ambiente y la limpieza en Paysandú.
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