El proyecto de producción de hidrógeno verde en Paysandú, a cargo de HIF Global, es una de las inversiones que más ilusión genera en el país por el monto histórico que significa y en un momento fiscal complejo; pero, para siquiera poder ser autorizada su construcción, la empresa de capitales chilenos debe presentar un estudio de impacto ambiental "completo".
¿Cómo avanza el proyecto de hidrógeno verde de HIF Global en Paysandú?
La empresa debe elaborar un estudio de impacto ambiental completo, que incluye también los efectos de la obra sobre la ciudad argentina de Colón.
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El gobierno firmó con HIF Global el acuerdo para la construcción de la planta en Paysandú, tras los cuestionamientos ambientales
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HIF Global avanza en el estudio ambiental y firma nuevo acuerdo
HIF Global debe presentar un estudio de impacto ambiental completo para lograr la Autorización Ambiental Previa.
Habiendo recibido la calificación ambiental C por parte del Ministerio de Ambiente, la más baja en la escala de aprobación, HIF Global debe presentar un estudio de impacto ambiental completo junto con la solicitud de la Autorización Ambiental Previa (AAP); requisito fundamental e indispensable para poder comenzar la construcción de la planta de producción de combustibles sintéticos.
Para ello, la cartera encabezada por el ministro Edgardo Ortuño entregó a la empresa los "términos de referencia" (TDR), que establecen y detallan los "contenidos mínimos" de la documentación requerida.
"Estos contenidos deben interpretarse como una guía de la información a presentar, pero se solicita al proponente que la complemente con toda aquella información adicional que considere relevante y que aporte a la comprensión total del proyecto", especifica el documento.
Habrá estudio de impacto ambiental en Colón, a pedido de Argentina
Una de las principales novedades de los TDR es que, en línea con los reclamos desde el otro lado del Río de la Plata, HIF Global deberá incluir los impactos ambientales sobre la ciudad argentina de Colón, en tanto el gobierno la incluyó dentro de la zona de influencia —es decir, todo lugar "en el que se manifiesten los impactos ambientales directos o indirectos ocasionados por el proyecto sobre los medios físico, biótico y antrópico"— de la obra.
“Se deberán detallar los elementos más relevantes del medio natural, prestando especial atención al Área Protegida Islas del Queguay, los cuerpos de agua y los montes nativos, así como los principales elementos del medio antrópico en el entorno de cada componente, tales como centros poblados del área de influencia (incluyendo a la ciudad transfronteriza de Colón), instituciones educativas y vías de tránsito”, explicita el documento.
Aquí también se solicita que la empresa justifique "la selección del sitio realizada" para cada componente del proyecto; y que describa la “oferta turística y recreativa” vinculada al río Uruguay y su ribera (balnearios, náutica, pesca, entre otras), “con énfasis en la ciudad de Colón y otros receptores relevantes, identificando puntos de mayor sensibilidad y eventos característicos”.
El documento pide evaluar la incidencia del proyecto en la calidad visual del entorno, considerando las instalaciones visibles (edificios industriales, chimeneas, antorchas y demás estructuras) y su “percepción” desde “receptores sensibles” (viviendas, centros poblados, y zonas recreativas). “A partir de la caracterización del paisaje actual, se analizarán las modificaciones y fragmentación del paisaje”, menciona.
El uso de la tecnología y la huella de carbono
Por otra parte, los TDR también solicitan "evaluar y justificar las tecnologías seleccionadas para la producción de hidrógeno y combustibles sintéticos, comparando alternativas disponibles a nivel internacional y explicitando los criterios que fundamentan su elección, considerando la eficiencia energética, consumo y disponibilidad de recursos, seguridad e impacto ambiental”.
El cálculo de la huella de carbono, así como las variaciones de la hidrología del río Uruguay —en función de los establecido en el Código de Aguas y el digesto sobre el uso y aprovechamiento del río de la Comisión Administrativa del Río Uruguay (CARU)— también están incluidos en los requisitos del estudio de impacto ambiental, que deberá contemplar la realización de audiencias públicas durante el proceso.
“En la condición de que la evaluación concluya que de implementarse el proyecto sin más existirán impactos negativos significativos, se deberá proponer medidas de mitigación y cuando éstas no resulten suficientes se establecerán medidas de restauración o compensación por las afectaciones residuales. En todos los casos se deberá explicitar con claridad responsabilidades y compromisos asumidos por el proponente en relación a cada una de las medidas propuestas”, apuntan también los TDR.


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