Legisladores de la oposición formalizaron la solicitud para convocar a la ministra de Industria, Energía y Minería (MIEM), Fernanda Cardona, a la comisión homónima del Senado, con el objetivo de conocer cuáles son los"planes de contingencia" del gobierno ante el fuerte aumento en los precios del petróleo en el mercado internacional por la guerra en Medio Oriente.
La oposición convocará a Fernanda Cardona para que explique el "plan de contingencia" ante los efectos de la guerra en Medio Oriente
El senador blanco Carlos Camy explicó que buscan tener más información sobre cómo el gobierno encara posibles escenarios de presión en inflación y crecimiento.
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La oposición convocará a Fernanda Cardona para que explique el "plan de contingencia" ante los efectos de la guerra en Medio Oriente.
Mientras el escenario internacional sigue convulsionado por un conflicto que ya se extendió por más de una semana —y cuyo fin se mantiene en la incertidumbre—, la oposición pretende tener mayores certezas respecto de cómo el gobierno está enfrentando la coyuntura global y cómo se prepara para determinados escenarios que podrían darse en caso de que la guerra en Medio Oriente se prolongue. Al respecto, el senador del Partido Nacional (PN), Carlos Camy, confirmó que formalizaron la solicitud para que la ministra Cardona acuda a la Comisión de Industria, Energía y Minería de la Cámara alta.
"Nos parece importante que la ministra y el directorio de Ancap concurran para conocer cuáles son los planes de contingencia que tiene el gobierno ante esta situación" de "oscilaciones muy importantes" en el precio spot del Brent, la referencia para la determinación de los precios de los combustibles uruguayos, señaló el legislador que, entre otros efectos, también apuntó a la presión inflacionaria a nivel mundial, la suba del dólar y la baja de las bolsas ante la preocupación de los inversores.
En ese sentido, Camy explicó que las inquietudes que acercarán a la titular del MIEM tendrán que ver con el stock de petróleo de Ancap, a qué precio se adquirió y cuáles son las reservas de la petrolera estatal; así como cuáles son los planes específicos vinculados al sistema productivo agropecuario, industrial y comercial, que van a ver encarecidos sus costos.
"Eventualmente, la prolongación de la guerra en Medio Oriente puede tener hasta dificultades logísticas en la distribución del crudo. Es un tema que hay que analizar con precaución y conocer la información que las autoridades competentes tienen sobre este tema, las ideas sobre las cuáles están proyectando el accionar, qué influencia va a tener esto en el costo del combustible", enumeró el senador blanco.
Si bien no opinó sobre la posibilidad de que el Estado asuma el eventual costo de un aumento de las tarifas de los combustibles —priorizando la microeconomía de los uruguayos por encima de las finanzas de Ancap, en una situación poco favorable para la empresa pública—, Camy insistió en la importancia de conocer cuál es el punto de partida desde el cual el gobierno y la petrolera se enfrentan a la compleja coyuntura internacional.
Los riesgos para el mercado uruguayo
El aumento del petróleo —que llegó a cotizar casi 120 dólares por barril antes de bajar al entorno de los 90 dólares— supone varios riesgos directos e indirectos para el mercado uruguayo. Uno de los más directos serían el aumento de costos de exportación e importación, no solo por el mayor valor de los energéticos, sino también por el aumento de la inseguridad en aguas internacionales y el bloque de ciertas vías estratégicas.
Casi a la par, la suba del petróleo no solo implicaría el eventual incremento de los combustibles —que podría no tener un efecto tan grande a nivel local según cuánto perdure la tendencia alcista, sobre todo, considerando que el ajuste bimestral correspondiente recién se daría para mayo y que el gobierno incluyó la banda de flotación del 7% como límite para los aumentos—, sino también en los derivados de petróleo, tales como agroquímicos y fertilizantes.
Respecto de las presiones inflacionarias, el Banco Central del Uruguay (BCU) todavía tiene margen de maniobra, considerando la actual preocupación por "sobrecumplimiento" de la meta de inflación del 4,5%, con un Índice de Precios del Consumo (IPC) que en febrero se ubicó en el 3,11%, el valor más bajo desde 1956.
De todos modos, el gobierno se encuentra monitoreando la situación en Medio Oriente por los efectos que la guerra pueda tener sobre la economía local: no solo fue uno de los temas de agenda durante el Consejo de Ministros llevado a cabo este lunes, sino que también hay un seguimiento constante de algo que todavía no se ha transformado en un "problema directo", según la propia Cardona. "Eso no significa que, como todo, en esta geopolítica complicada y compleja no lo tengamos que ir monitoreando en el día a día", agregó.
La ministra aseguró que la disponibilidad de combustible no es un riesgo actual debido al stock existente, pero que el precio tendrá que ver con la suba del petróleo, el tipo de cambio y el precio de los derivados. "Eso lo estamos monitoreando constantemente con la empresa pública (Ancap) y con el Poder Ejecutivo", afirmó.


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