13 de abril 2023 - 09:29

La sequía causará pérdidas mayores a los u$s 1.800M y afectará el crecimiento del país

El ministro Mattos advirtió que el impacto real se conocerá cuando se realice la cosecha, pero que es indudable su golpe en toda la economía.

El MGAP estima pérdidas por 1.800 millones de dólares a causa de la sequía en Uruguay.

El MGAP estima pérdidas por 1.800 millones de dólares a causa de la sequía en Uruguay.

Foto: Intendencia de Canelones

El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) extendió por 90 días más la emergencia agropecuaria que está vigente en Uruguay desde hace seis meses debido a que, si bien las lluvias trajeron algo de alivio, están lejos de ser suficientes para paliar los efectos de la sequía extrema que afectó al país y cuyos efectos más graves siguen observándose en todo el territorio.

En este sentido, el titular de la cartera, Fernando Mattos, advirtió que el impacto del déficit hídrico excederá con creces al sector agropecuario y que “Uruguay va a crecer menos en 2023”.

El lunes fue día de actualizaciones en la Cámara de Diputados, luego de varios días sin actividad por la Semana de Turismo. Uno de los citados al retomar la agenda fue el ministro Mattos, a quien, una vez más, le tocó dar una mala noticia debido a la sequía: el inminente quebranto productivo y el aumento en la cifra de pérdidas estimadas por los daños ocasionados por la falta de agua.

Disminución física en la producción y pérdidas que siguen aumentando

"Tendremos que seguir tomando medidas, porque acá lo importante es que la maquinaría se mantenga en pie", afirmó Mattos frente a los diputados de la comisión, si bien reconoció que se trata más de una expresión de deseos. "La consigna es no tener pérdidas de unidades productivas y que los productores se mantengan en pie, pero el impacto es muy fuerte", aseguró, y lo será para todo el país.

Es así que a principios de febrero, los daños por la sequía se calculaban ya en 1.100 millones de dólares, mientras que dos meses más tarde, la cifra aumentó considerablemente, y ahora se habla de 1.800 millones de dólares en pérdidas. La peor parte es que, se sabe y así lo indican desde el MGAP, este número seguirá subiendo a medida que se procesen las cosechas y se tenga un panorama más claro de los resultados en la ganadería. Mientras tanto, el impacto en las exportaciones ya comenzó a notarse, y el próximo mes se podrá tener una cifra más acertada sobre el impacto económico.

Asimismo, por los daños en el agro, se deberá importar productos para una demanda que usualmente se cubre con oferta interna. Tal es el caso ya de la papa y la zanahoria que, por primera vez en siete años, debió conseguirse en el exterior.

La soja es el cultivo más afectado y sufrirá un “quebranto productivo”, con una cosecha menor a la mitad de la prevista el año pasado. Algo similar ocurrirá también con el maíz, y el sector lechero será otro de los que sufrirá un “quebranto”, con una caída en la remisión estimada en el 14%.

Asimismo, la vitivinicultura tendrá una reducción de hasta el 35% en su producción. La ganadería, por su parte, será afectada en su fase reproductiva, con entre un 12% y un 13% menos de disponibilidad respecto a los últimos años.

Cabe destacar que en enero, el MGAP había recibido mil peticiones de ayuda en el marco de la emergencia agropecuaria que rige desde el 24 de octubre —una fecha anómala por lo temprano que ocurrió—; mientras que hoy son más de 7.000. Según el ministro Mattos, el volumen de ayuda solicitada será siete veces mayor que en la última sequía y se ubicará en unos 20 millones de dólares, a razón de unos 7 mil dólares por cada productor.

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