Las Cámaras de la Industria de la Pesca y de Armadores (CIPA) amplió el llamado a personal para trabajar en un intento por "refundar" el sector tras el conflicto que paralizó la actividad durante más de 80 días y generó pérdidas estimadas en 50 millones de dólares.
Las cámaras pesqueras amplían su llamado laboral y reciben un guiño del gobierno tras el conflicto gremial
Empresarios buscan nuevos trabajadores, mientras el MIEM garantiza un diálogo permanente entre las partes para evitar futuras paralizaciones.
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La convocatoria de las cámaras pesqueras permanecerá abierta de forma continua como parte de la estrategia de renovación del sector.
La ministra de Industria, Energía y Minería (MIEM), Fernanda Cardona, se refirió al tema en rueda de prensa: "Desde hace un tiempo sigo personalmente el tema y tratando de que continúe el diálogo y la posibilidad de avanzar. Después de muchos intercambios, la semana pasada los barcos pudieron salir a pescar de alguna manera, se rescata parte de la zafra que quedaba y eso no es una mala noticia".
Sin embargo, la jerarca advirtió sobre la necesidad de soluciones estructurales. "Seguimos trabajando en afianzar un acuerdo perdurable en el tiempo y que nos permita no tener que ocuparnos de los mismos problemas el año que viene, sabiendo que hay temas estructurales de la pesca que no vienen de este gobierno ni del anterior", apuntó.
Cardona fue enfática sobre el rol del gobierno: "Tenemos que trabajar en una política de Estado porque la pesca es una industria y también genera empleo, por lo tanto, tenemos que lograr que eso funcione lo más aceitadamente posible. El gobierno debe generar los ámbitos de intercambio, articulación y de mayor igualdad posible reconociendo a la gente que estaba trabajando antes del conflicto".
"Es necesario abrir las puertas a nuevos trabajadores"
Mediante un comunicado en redes sociales, las gremiales convocaron a patrones de pesca, pilotos mercantes, maquinistas navales y aspirantes a cocineros con el "Curso de familiarización" ya realizado, a registrarse en la web de Uruguay Pesca para futuras vacantes.
"Estamos refundando la pesca y para ello es necesario abrir las puertas a nuevos trabajadores deseosos y necesitados de trabajar", expresó el llamado de las cámaras empresariales, que seguirán incorporando personal de manera continua.
Desde las cámaras destacaron que, desde que los barcos costeros retomaron la actividad la semana pasada, el 30% de los marineros que zarparon se presentaron al llamado público lanzado durante el conflicto, confirmando la necesidad de renovar la tripulación tras el prolongado paro.
El origen del conflicto de la pesca
El conflicto comenzó el 27 de mayo cuando el Sindicato Único Nacional de Trabajadores del Mar y Afines (Suntma) reclamó que los 28 barcos costeros incorporen un marinero adicional para realizar guardias de timón mientras el capitán descansa.
La paralización afectó especialmente a los barcos de mayor porte y capital extranjero, provocando que cuatro barcos de altura (Kalatxori, Playa Malvín, Río Solís II y IV) regresaran anticipadamente a puerto. El conflicto afectó a más de 2.000 trabajadores directos del sector y generó pérdidas económicas, consolidándose como uno de los conflictos laborales más prolongados y costosos del sector pesquero en el país.

