La Unión de Vendedores de Nafta del Uruguay (Unvenu) considera que la instalación de cargadores para vehículos eléctricos por parte de UTE genera una situación de competencia desleal con las estaciones de servicio privadas.
El crecimiento de la flota eléctrica comenzó a impactar en la facturación de las estaciones de servicio en varias zonas del país.
Las estaciones de servicio cuestionaron las facilidades de la compañía estatal para colocar puntos de carga en plazas y veredas sin pasar por procesos licitatorios.
La Unión de Vendedores de Nafta del Uruguay (Unvenu) considera que la instalación de cargadores para vehículos eléctricos por parte de UTE genera una situación de competencia desleal con las estaciones de servicio privadas.
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La gremial reclama que se le permita participar del negocio de la carga eléctrica y advierte que la transformación del transporte puede comprometer la continuidad de empresas y puestos de trabajo del sector.
Una delegación de Unvenu se reunió con el secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, en Torre Ejecutiva, para plantearle sus inquietudes sobre el futuro de las estaciones de servicio. El presidente de la Unvenu, Daniel Sanguinetti, sostuvo en diálogo con radio Monte Carlo que las empresas buscan formar parte de la transición energética, pero que hasta ahora no han logrado avanzar en acuerdos con UTE para instalar cargadores en sus establecimientos.
Sanguinetti afirmó que las estaciones de servicio atraviesan un escenario de incertidumbre ante el avance de la movilidad eléctrica y señaló que el sector emplea a más de 8.000 personas y que algunas empresas ya debieron adoptar medidas frente a la caída de las ventas de combustibles en determinadas zonas.
"Nosotros obviamente nos vemos afectados por ello, pero queremos ser parte de la transición", expresó el dirigente, quien remarcó que la gremial lleva tiempo intentando acordar con UTE la instalación de cargadores en las estaciones, sin llegar a un resultado concreto.
El planteo de Unvenu apunta a que las estaciones puedan actuar como intermediarias en el suministro de energía para vehículos eléctricos. Sanguinetti sostuvo que UTE puede continuar generando o adquiriendo electricidad y distribuyéndola, mientras que los privados podrían aportar infraestructura y puntos de abastecimiento. El presidente de la gremial también cuestionó que la red de carga no acompañe el crecimiento de las ventas de vehículos eléctricos. A su entender, la falta de rentabilidad para los privados limita las inversiones y dificulta la expansión de la infraestructura necesaria para atender la demanda.
La gremial entiende que existe una diferencia de condiciones entre la empresa estatal y los operadores privados. Sanguinetti señaló que UTE instala cargadores en espacios públicos, mientras que un particular no podría colocar un equipo en una plaza o en la vereda sin atravesar previamente un procedimiento de licitación.
También planteó que las intendencias podrían cobrar a los privados por instalar cargadores en esos espacios. En ese contexto, cuestionó que UTE avance con la infraestructura sin que, según su visión, se contemplen las mismas condiciones que rigen para las estaciones de servicio. "Nosotros entendemos que es una competencia desleal", afirmó Sanguinetti. Además, sostuvo que las estaciones están sujetas a una normativa específica sobre su ubicación, las condiciones de seguridad y los servicios que deben ofrecer a los usuarios.
Para Unvenu, permitir que las estaciones incorporen cargadores sería una forma de adaptar sus negocios a los cambios en el transporte y reducir el impacto de la transición sobre las empresas y el empleo.
Durante la reunión en Torre Ejecutiva, la delegación trasladó a Sánchez su preocupación por el futuro de los comercios y de las personas que trabajan en ellos. Sanguinetti agradeció la recepción y señaló que el objetivo es encontrar una alternativa que permita a las empresas participar del cambio tecnológico.
El dirigente advirtió que, si las estaciones no pueden diversificar sus servicios mientras avanza la movilidad eléctrica, las fuentes laborales del sector podrían reducirse progresivamente. Por eso, insistió en que el reclamo no busca frenar la transición energética, sino habilitar una mayor participación privada en la red de carga.
La discusión se produce en el marco de una transformación del transporte que, según la gremial, ya tiene efectos sobre las ventas de combustibles en algunas zonas. Unvenu reclama que las estaciones puedan incorporar nuevos servicios y competir en el mercado de carga eléctrica, en lugar de quedar al margen de ese proceso.